Reunión en el centro vecinal - Concejales y autoridades de la UCR dialogaron para conocer las problemáticas del sector
Vecinos del barrio Palermo plantearon sus preocupaciones
Hay dos reclamos candentes, uno es el avance de la construcción del edificio Amalfi, el otro, la multitudinaria presencia de motos los fines de semana, y los ruidos molestos que ocasionan a toda horaIntegrantes del centro vecinal y residentes del barrio Palermo recibieron a los concejales Romeo Benzo y Luis Caronni, para receptar la problemática que tiene ese sector de la ciudad.
Del encuentro, que se concretó el lunes por la noche, también participaron miembros del comité de circuito Villa María de la UCR, entre ellos, la presidenta, Cecilia Fernández, y los vicepresidentes primero y segunda, Facundo Díaz y Marina Blanc, más Felipe Botta.
“Estuvimos en la sede del centro vecinal, con su presidente, Adrián Mesano, y otros miembros de la Comisión Directiva, para escuchar sus inquietudes”, explicó Luis Caronni, en diálogo con El Diario.
“Charlamos de muchos temas, pero las mayores problemáticas se centraron en dos temas, uno es el edificio Amalfi y el otro son las motos los fines de semana”, precisó.
“Con respecto al edificio Amalfi se explicó en qué instancia está el proceso judicial que se está llevando adelante, nos dijeron que, a pesar de que hay una medida cautelar dictada hace mucho tiempo para no construir en la zona vedada, tanto el consorcio como la Municipalidad no cumplen y se ha seguido construyendo, por lo que se está pensando en una denuncia penal”, señaló.
“Cuando se inició la construcción de ese edificio, los vecinos empezaron a quejarse de que se construyera semejante mole en ese barrio residencial. El Amalfi se empezó a levantar con una línea de ribera provisoria marcada por la empresa, cuando se trazó la línea de ribera definitiva, marcó que era 35 metros más atrás que la anterior, es decir que ese edificio se está levantando en 35 metros de zona inundable. En ese momento, la Municipalidad dictó un decreto suspendiendo la obra, los constructores presentaron un recurso de amparo y la Justicia les falló en contra, argumentando que estaba bien suspendida. Poco después, el Ejecutivo municipal presentó un proyecto de ordenanza para permitir seguir construyendo hacia atrás de la línea definitiva, pero no hacia adelante, es decir, lo que estaba hecho, quedaba. Eso fue aprobado por mayoría, sin el voto de Vamos Villa María”, detalló el concejal.
“A raíz de esa ordenanza, tachada de inconstitucional porque viola el Código de Edificación y la Ley provincial 10.355, se presentó un recurso de amparo, se dictó una medida cautelar para que no se construya, y en cualquier momento va a salir la resolución sobre el fondo de la cuestión, si está bien construido se seguirá adelante la obra, si no, se tendrá que tirar abajo lo que se hizo. Mientras tanto, la medida cautelar no se está respetando y el edificio se sigue construyendo”, remarcó.
Un reclamo viejo
“El otro tema es la invasión de motos los fines de semana, con los caños de escape libres y los ruidos a toda hora, que es un reclamo viejo que no se soluciona. Los vecinos dicen que están cansados de quejarse a la Policía, al secretario de Gobierno, Eduardo Rodríguez; a Seguridad Ciudadana, al propio intendente Martín Gill, y no hay respuesta positiva”, apuntó Caronni.
“Desde el Concejo Deliberante hemos hecho proyectos de resolución sobre este tema, pero vamos a seguir presentando, vamos a canalizar las inquietudes de estos vecinos en la actividad legislativa de manera inmediata”, aseguró.
Plataforma política
“La reunión sirvió para conocer cuáles son las necesidades del barrio, con respecto al Amalfi, los vecinos dijeron que hay días en que no tienen buena presión y llega poca agua, y les preocupa que empeorará con la existencia de 160 viviendas más cuando se habite el edificio”, manifestó por su parte Cecilia Fernández.
“Además, los vecinos se quejaron por el tema de la basura que queda en el barrio después del paso de los visitantes a la costanera. No tienen contenedores y los tachos desbordan, ensuciando todo el espacio. Una parte de eso es imputable al municipio, y la otra, a la gente que usa el río y no se preocupa por lo que deja tirado. También reclamaron que no se juntan los restos de poda y del barrido de las calles”, agregó.
“Por otra parte, nos contaron que los juegos de los niños están destruidos y se han cansado de pedirle a la Municipalidad que los arreglen y no lo hacen. También están descuidados los aparatos para hacer gimnasia en la costanera”, indicó.
“Fuimos a escuchar para saber cuáles son las cosas que hacen falta en el barrio, como lo hacemos con cada uno, para armar una plataforma política. A pesar de que es un sector con una situación económica buena, tiene carencias, por supuesto que son distintas a las de otros más alejados”, finalizó.
