Testimonios - Una villamariense y un mexicano se volvieron a ver 34 años después de haber sido novios

Una historia de amor y reencuentro

Norma Avaro volvió a México, país que “ama con el alma”, a reconstruir una historia de amor que empezó en los años 80, que se interrumpió por el tiempo y la distancia, pero que hoy está renaciendo
domingo, 10 de julio de 2022 · 09:06

Una promesa y una moneda de cinco onzas de plata con la cara de un papa sellaron la historia entre Norma y Paco, la pareja que volvió a encontrarse después de 34 años.

La villamariense Norma Avaro nos cuenta desde Pachuca, México, la historia que la llevó a este viaje número 24 al país azteca.

“A fines de los 80, nos fuimos a trabajar de meseras con una amiga a Punta del Este, para juntar plata y pagarnos las vacaciones. Es cuando nos conoce un representante de la marca Levi’s y nos ofrecen modelar para ellos en México. No teníamos idea de modelar, pero como éramos audaces, fuimos”.

Ya viviendo allá, vieron que era más rentable trabajar de mesera, porque la propina en México es obligatoria “y eso nos permitía ahorrar y vivir bien”.

Se encontraron, obviamente, con una cultura distinta. Ella  consiguió trabajo rápidamente, pero no así su amiga. “Acá impacta mucho la persona rubia”, detalló.

Por esa razón, dejó un trabajo excelente en un restaurante cinco estrellas y pasó a otro, donde podían trabajar las dos juntas. “Ganaba un poco menos, pero era un lugar precioso, una casona vieja, con música en vivo”, relató Norma.

En esa labor estaba cuando un día llega un joven a cenar: “Era Paco, el hombre de esta historia”, refirió, indicando que el nombre completo del amor con el que se reencontró ahora es Francisco Padilla Junior.

“Lo atiendo, pegamos muy buena onda y me acuerdo que me preguntó cuando era mi cumpleaños. Faltaba un mes, le dije y me prometió un regalo. Yo le respondí con una broma, diciendo que no le creía, porque los mexicanos son muy buena gente, pero algo mentirosos”.

Sin embargo, el día del cumpleaños, apareció Paco con un regalo increíble: una moneda de cinco onzas de plata que tenía grabada la cara del Papa de entonces, que había estado de visita en México.

“De ahí, nos hicimos amigos. Me acuerdo que me prestó su celular, uno de los primeros, de esos que parecían un ladrillo, lo que me facilitó la comunicación con mi mamá en Argentina”.

“Teníamos 20 años, empezamos a salir de novios y la verdad es que pasamos muchas cosas, buenas y malas. Me acuerdo que habían denunciado a mi amiga en migraciones y Paco estuvo presente siempre, apoyándonos a mi amiga y a mí”, dijo.

Pero, como todo tiene un final, llegó el día en que debía regresar a Argentina. Volvió con la promesa de regresar pronto, pero al llegar al país le robaron todas sus pertenencias, incluyendo los ahorros. “Tardé dos años en volver a reunir el dinero para viajar”, dijo Norma. Cuando llegó a México, fue al negocio que tenía Paco, una venta de neumáticos o “llantera”, como lo llaman allá. La había vendido y el nuevo dueño no tenía idea donde estaba viviendo el anterior propietario.

 

El reencuentro

En el penúltimo viaje que hizo, en diciembre de 2021, llevaba en su billetera la tarjeta que Paco le había dado cuando se conocieron. Pensaba que esta vez podía volver a verlo, pero nada. Donde estaba la “llantera” había  un edificio, más tiempo había pasado y pocas pistas había para volver a verse.

Siguió su camino. Visitó en Pachuca a sus amigas y en una foto navideña, se etiquetaron y así es como le llegó la imagen a Francisco Padilla, porque, por esas causalidades de la vida, la amiga de Norma era compañera del secundario de Paco.

Así las cosas, Norma decide tomar la iniciativa y, por mensaje de Facebook, le manda una foto de aquella tarjeta. Paco la reconoce, era una de las primeras de su vida laboral y así  es como se produce ese reencuentro. Primero virtual, porque Norma regresó a la Argentina. Y luego presencial, dado que él la invitó a su casa. Llegó de nuevo a México y volvió a festejar el cumpleaños con él. Habían pasado 34 años.

“Yo no dudé. Vendí mi negocio, regalé mis mascotas y aquí me vine, porque sé la clase de persona que es Paco”, dijo Norma a El Diario.

Al llegar, él le pidió casamiento. “Le dije que no, porque la propuesta inmediata, ni bien llegué, era para resolver el tema de la visa. No me voy a casar por un tema de papeles”, dijo Norma.“Estoy muy feliz. Él está divorciado y tiene los hijos grandes, yo nunca me casé, así que si todo va como hasta ahora, puede ser en Argentina o en México, pero seguro que nos vamos a casar”, dice la mujer que celebra como “la vida pone, con el tiempo, todo en su lugar”.