En los barrios Ameghino
El antiguo “Villa Emilia”
Está delimitado por el bulevar Vélez Sarsfield, bulevar España, Buenos Aires e Intendente MacielEl barrio que toma el nombre, posteriormente, del famoso científico naturalista argentino, nos direcciona a pensar en las instituciones referentes de dicho lugar como son su famoso club deportivo y la popular escuela, ambas instituciones que, en su homenaje, llevan su nombre:?Ameghino.
Considerado el sector norte de la ciudad, como la "zona alta" de la urbe, fue refugio en su momento de numerosas familias auxiliadas por la municipalidad cuando, en 1891, el río desbordó sobre la embrionaria “Villa Cuenca”, (cerca de donde es hoy la zona de las compuertas y polideportivo). Las condiciones de seguridad que ofrecían los nuevos terrenos, más altos, fueron razones suficientes para posibilitar el desarrollo del incipiente caserío.
Era, además, zona de tránsito “a las colonias” por las calles Buenos Aires y San Juan que separaban los indiferenciados asentamientos poblacionales que se instalaron en las villas de Emilia San Juan y Aurora Pangua y Garteiz de Urquijo, respectivamente, "Villa Emilia" y "Villa Aurora", en las denominaciones oficiales.
Por esas arterias se introducían los productos agrícolas-ganadero de la región, con destino a la estación ferroviaria, donde eran transbordados para Rosario.

La división catastral efectuada el 25 de noviembre de 1903 adoptó la calle Buenos Aires como referencia Norte- Sur. Precisamente a pocas cuadras del entonces bulevar de circunvalación (bulevar España-Alvear), sobre esta arteria y la que sería calle Independencia, el emprendedor Silverio Vijande, en medio de una maraña de árboles y arbustos, erige, a comienzos de siglo, su característica vivienda de dos pisos, un palacete que era una réplica del que tenía su familia allá en la madre Patria, junto a su carpintería y aserradero, hasta donde llegaban los árboles, talados unos kilómetros más arriba, transportados en pesados carruajes.
Entre los grandes propietarios de terrenos sobre las inmediaciones de esta zona de Villa María, encontramos a Alejandro Ossorini, Arturo Evans, Francisco Clavijo, la Sociedad Española, Encarnación Noriega, Jacobo Repetto, Domingo Viñales, Martín Urquijo, Luis Antonio y Pedro Osler, Romano Ferrari, Manuel García, Heraclio Pena, Nabor Pedraza, Dionisio Ruiz y Ramón Heredia, nombres que muestran que fueron los principales vecinos de esa incipiente barriada villamariense. De la misma manera comenzaron a instalarse los primeros inquilinatos, así, podemos identificar los de Figueroa, C. Gómez, Millán Ruiz, F. Clavijo, sucesión P. Martínez, Seco y San Juan, entre otros, que le dieron su impronta característica al barrio.
El alumbrado público comenzó a tenderse en 1930. El doctor Amadeo Sabattini también fue poseedor de algunos terrenos y debido a esto, una parte del lugar era conocido como “barrio Sabattini”.
El 15 de mayo de 1932 los vecinos del barrio resolvieron constituirse en comisión, presididos por Pedro Porras, actuando como secretario Alberto Lepage, y como vocales: Felipe Maran, Leopoldo González, Francisco García, S. Allocco, Albino Aliscioni, José Reguera, Juan Silvestre y Fernando Giménez, dando lugar de esta manera a la conformación de la primera comisión vecinal.
La escuela Florentino Ameghino se funda en el año 1939 bajo la gobernación de Sabattini y también en ese mismo año nace el Club que lleva el mismo nombre del barrio y que tuvo una notable gravitación en la vida social de la misma ciudad.
En 1946 se inauguró un hospital de niños, con 10 camas, bajo la dirección del doctor Julián Fernández, nosocomio de emergencia que constituyó una verdadera protección social y sanitaria para esta importante barriada y sus alrededores.
En octubre de 1968 el padre Hugo se hizo cargo de la Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, primer movimiento solidario genuino de la ciudad. “La Villa María, opulenta y recientemente centenaria, empezaba a reconocer su pobreza. El misionero sacudía la realidad desempolvando desde el olvido la postergación social de uno de los barrios más poblados y humilde. Allí estaban las necesidades básicas insatisfechas. Y la ciudad mostró, con relativo orgullo, su primer comedor comunitario que cobijó a más de cien chicos con ganas de comer”, escribía en su momento Ruben Rüedi.
Capilla de Lourdes: el lugar donde el Padre Hugo Salvatto comenzó su monumental obra
Fuente: “Historia de Villa María y sus barrios” - Bernardino Calvo
