Damián Moyano | Bomberos Voluntarios de Alto Alegre

Vivir con adrenalina

A pesar del orgullo que le genera la noble profesión de su marido, Paola Subiabre reconoce que toda la familia está pendiente de la alarma, muchas veces sin poder esquivar el temor y el sobresalto
jueves, 2 de junio de 2022 · 10:10

Paola Subiabre, esposa del bombero Damián Moyano, de Alto Alegre, coincide con otros tantos familiares que ya lo han dicho, que la vida cotidiana con un bombero es vivir con adrenalina.

“La familia está pendiente ante cualquier llamado y lo que suceda, lo acompaña, vive lo mismo. Después, es estar pendiente de que le vaya bien, con miedo, pedir que no pase nada y que regrese sano a su casa”, afirmó, y también habló de los sentimientos contrapuestos que nacen: “Vivimos con el corazón en la boca, por un lado, pero por el otro, estamos orgullosos de tener un bombero en casa, es un orgullo para nosotros saber que sale a hacer el bien y a ayudar a la gente”.

“El mensaje para Damián en el Día del Bombero es que siga con esa vocación que lleva en la sangre, que estamos orgullosos de que sea bombero y de que sea la persona que es, que siga para adelante con su profesión, que siempre lo vamos a acompañar”.

“Su vocación supera todo, no le importa nada, ni el partido de su club favorito, cuando lo llaman, sale. Los que nos quedamos en casa, nos quedamos preocupados, rogando que no sea nada serio y que esté todo bien. Con ese miedo y esa adrenalina alcanzo a decirle ‘suerte y cuidate’, cuando se va”, precisó.

“En su profesión mi marido es muy especial, siente una pasión que le nace de adentro, lo lleva en la sangre, nació para eso. No hay otro bombero en la familia y apenas abrió el cuartel se anotó, cursó y ya lleva 10 años en esta profesión”, apuntó.

También, como toda familia de bombero, Paola y sus hijos son el pilar que muchas veces lo apuntala.

“Hubo un accidente de unos chicos que se prendieron fuego y esa vez hubo que sostenerlo. Otro momento difícil fue cuando ocurrió el accidente fatal de una chica del pueblo, una mamá muy joven que todos conocíamos, eso fue fuerte y necesitó del abrazo, de contención, y terminamos llorando juntos. No es fácil soportar ver escenas tan dolorosas. Ahí tomás conciencia de lo que es su vocación”, consideró Paola, y aclaró que, en vez de alejarlo de su profesión, esos momentos duros lo fueron curtiendo y haciendo más fuerte, dándole más ganas de actuar.

“Siempre está pensando en ayudar al otro cuando lo necesita”, añadió.

“Gracias a Dios en el pueblo no ha habido siniestros grandes, pero esos dos, especialmente el de la chica, lo impactaron”, remarcó.

“Como acontecimientos gratos, en los recuerdos está cuando mi marido se recibió de bombero. Otro momento fue cuando asistió a la escuela de mi hijo más chico a dar una charla por el Día del Bombero, en esa oportunidad, para mi hijo, su papá era un héroe”, afirmó.

“Algo que también recuerdo es que en enero de 2015 nació mi nene más chico y en marzo de ese año se inundó todo el pueblo, como el bebé era muy chiquito y no había condiciones sanitarias, tuvimos que irnos a Villa María, mientras mi marido se quedó ayudando a la gente. Aunque tuvimos que separarnos, ese hecho nos unió más”, cerró.