Margarita Rubiolo - Exjefa de Bomberos Voluntarios de Villa Nueva

Una bombera de corazón

lAunque ya no ejerce como bombera, tanto su marido, Juan, como su hija Ayelén, consideran que Margarita sigue manteniendo viva su vocación, y en su interior, sigue siendo bombera
jueves, 2 de junio de 2022 · 10:12

“Cuando alguien se recibe de bombero, es para toda la vida”, asegura Juan Piedras, el esposo de la exjefa del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Villa Nueva, Margarita Rubiolo, quien dejó de ejercer tras una grave lesión en la columna que la mantuvo postrada por tres años.

“Ella amaba su profesión, la hacía con mucho cariño, era muy responsable. Como bombera era excelente, dispuesta a todo, decidida, valiente, estaba donde la necesitaban, se ganó el reconocimiento de la gente”, dijo Juan para describirla, y agregó que aún hoy, después de años de estar retirada, ese reconocimiento sigue intacto.

“El mensaje para mi mamá es que estoy muy orgullosa de lo que fue y lo que marcó, hay gente que la quiere mucho, que la ayudó cuando se accidentó, y que siga así, siendo bombera de corazón”.

“Tenemos un hijo al que llevó al cuartel, formó y se recibió de bombero, que después dejó, tras el accidente de Margarita. Luego de recibirse nuestro hijo, tuvo otro grupo de chicos aspirantes, a los que les preparaba la merienda y formaba como bomberos, que también dejaron de ir al cuartel cuando ella se lesionó”, recordó.

A la vez, mencionó que, a pesar de tanta fortaleza, hubo momentos en los que, como familia, tuvieron que contenerla porque se enfrentaba a casos que la afectaban mucho, generalmente eran los que tenían que ver con niños.

“El mensaje para Margarita es que ha sido una excelente bombera, que brindó todo al cuartel y no se guardó nada, inclusive a costa de su salud, que siga con los principios que tiene, que ya tiene el reconocimiento de la gente y como para mí sigue siendo bombera, que tenga un feliz Día del Bombero”.

Coincidiendo con su padre, Ayelén Piedras Rubiolo considera que Margarita, “en su interior, sigue siendo bombera” y que su vocación sigue viva.

“Mi mamá fue la única bombera recibida de Villa Nueva, fue la primera mujer jefa, la primera abanderada. Estuvo cerca de 10 años en el cuerpo de Bomberos y se retiró cuando tuvo el accidente, hace unos 12 años”, señaló.

“Tratando de sacar a una persona enferma de un domicilio, tuvo un accidente en el que se quebró tres vértebras, eso hizo que estuviese tres años postrada, hasta que, golpeando puertas, mi papá dio con (el gobernador Juan) Schiaretti, quien la conocía por ser la bombera que manejaba la ambulancia que lo iba a esperar cuando bajaba del helicóptero. El le consiguió la prótesis de titanio que posibilitó que mi mamá volviera a caminar”, detalló Ayelén.

“Vivir con mi mamá cuando era bombera, para mí era vivir con una heroína. Iba a dar charlas sobre prevención a mi colegio, la veía en los desfiles con la bandera, auxiliaba a alguien en un accidente, sin dudas era una heroína. Hasta el día de hoy me pasa que me hablan bien de ella o recuerdan algo que ella hizo siendo bombera, cuando saben que soy su hija”, destacó.

“Como era chica, yo no sentía el miedo por el peligro que podía correr, veía la parte linda de su profesión. Algo que me impresionó fue saber que se había ido a un incendio muy grande a las sierras, esa fue la primera vez que me pregunté si iba a volver, si iba a estar bien, y no era como ahora que existen los celulares. Cuando fui más grande comencé a sentir miedo, pero sentí más miedo después del accidente, cuando tuve que empezar a cuidarla, y con la cirugía que tuvo”, aseguró.

“Actualmente, mi mamá está retirada, pero sigue sintiendo esa vocación, escucha la sirena y se desespera, ve a los bomberos y le brillan los ojos, siempre pregunta detalles sobre bomberos y el cuartel, tiene guardados los uniformes, el primer mameluco, el traje de gala, quepis, medallitas, recortes de diario de bombera. En su interior, sigue siendo bombera, y es más fuerte que ella actuar cuando alguien lo necesita, dentro de sus posibilidades”, remarcó.