Los 85 años del Polvorín local - Inversiones importantes y trabajo
La Fábrica celebró en un contexto de comercialización muy favorable
En el acto por el aniversario, se firmó un convenio que dará la posibilidad de finalizar los estudios secundarios a la población vinculada a la FábricaLa Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos Villa María cumplió el martes 85 años y ayer lo conmemoró con un acto en su predio de 316 hectáreas, ubicado a 7 kilómetros del centro de la ciudad. En este marco del aniversario recordaron a trabajadores fallecidos.
“La historia de Fabricaciones Militares estuvo marcada por los vaivenes políticos y económicos, pero hoy atraviesa una etapa de reconstrucción para ponerse de pie en un contexto de pandemia”, remarcó el intendente Martín Gill, este miércoles al participar de la ceremonia.
Gill mencionó “un contexto de comercialización muy favorable, que plantea un escenario de incrementar la producción, lo cual años atrás era impensable”.
Por su parte, Iván Durigón, presidente de la entidad, sostuvo que “en honor a estos 85 años se debe asegurar la fuente de trabajo y duplicar los esfuerzos para poner la Fábrica en el lugar que se merece”.
Para la terminalidad educativa
En el acto se firmó un convenio entre el municipio y Fabricaciones Militares Sociedad del Estado para la terminalidad de la escolaridad básica de jóvenes y adultos pertenecientes a la población de trabajadores de la Fábrica.
Se explicó que “el objetivo del programa es fomentar que los adultos que se encuentren bajo la nómina de trabajadores de la Fábrica Militar y que no hayan concluido sus estudios, se inscriban como estudiantes del nivel secundario en los centros educativos oficiales y se acerquen a los centros de tutorías”.
A la ceremonia asistieron también el vicepresidente de la FMPE, Oscar Galante; autoridades del municipio de Villa Nueva; el secretario de Educación, Cultura y Promoción de la Ciencia del municipio villamariense, Rafael Sachetto; la directora titular de FMPE, Micaela Malamud, y excombatientes de Malvinas.
En la institución trabajan actualmente 320 personas. Es conducida por Miguel Toselli, un ingeniero químico.
En 1926, el Ministerio de Guerra realizó estudios sobre la necesidad de tener una planta que permitiera a la Argentina abastecer pólvoras y explosivos a las Fuerzas Armadas y de Seguridad, para la defensa nacional. Así, fue creada la de Villa María en 1937.
En su inicio funcionaron las plantas de éter dietílico, pólvoras monobásicas, pólvoras de doble base, nitrocelulosas, de ácidos, de nitroglicerina y de dinamita.
Luego inició la producción de explosivos de uso civil, de nitrocelulosa para lacas y pinturas y pólvoras de uso en cartuchería deportiva.
Explicaron que la planta de éter dietílico y la planta de pólvoras deportivas cuentan con certificación de Calidad ISO 9001.
La Fábrica dependió de la Dirección General de Fabricaciones Militares, creada en 1941, hasta el año 2019, cuando se transformó en sociedad del Estado. Es decir, nació antes que la propia Dirección General de Fabricaciones Militares.
En el Polvorín recordaron que la ubicación se eligió porque entonces era un núcleo importante ferroviario y caminero.
En agosto de 1942 empezó la fabricación de pólvoras. Posteriormente se fueron incorporando las demás plantas, que han continuado produciendo hasta la fecha la nitrocelulosa, los explosivos, las pólvoras y el éter.
En el lugar se hace Mastermix, gelatina explosiva que se exporta a Perú, a instancias de un contrato firmado el año pasado por un plazo de cinco años.
Los 85 años llegaron con celebración por las inversiones realizadas en materia de seguridad y salubridad para los trabajadores.
En el recuerdo
En el marco del aniversario, esta semana homenajearon y recordaron a los trabajadores que fallecieron dentro de la Fábrica y en un trágico accidente.
Junto a integrantes de ATE, directivos depositaron ofrendas florales en monumentos, uno en donde recuerdan a 13 trabajadores que perdieron la vida allí. También se hizo lo propio en inmediaciones del Polvorín, en memoria de 11 trabajadores que fallecieron en 1943 cuando se dirigían en colectivo hacia la Fábrica y embistieron el tren.
