Brenda Barga | Bomberos Voluntarios de Ticino

Con el corazón en la boca

Más allá del orgullo que siente por el valor y la fuerza de su hija, Norma Acevedo no puede evitar la preocupación que la invade cada vez que la bombera sale a “darlo todo”, a enfrentar el fuego y a arriesgar la vida junto a sus compañeros
jueves, 2 de junio de 2022 · 10:15

Brenda Barga nació en Córdoba, pero desde hace unos cuatro años se mudó a Ticino. Allí no solo echó raíces de amor con el padre de su hijo, sino que también nació una pasión hasta entonces desconocida: la de ser bombera. Más o menos así nos contó la historia su madre, Norma Acevedo, quien cree que esa vocación de servidora pública tuvo -en parte- su génesis en la solidaridad que su hija ya practicaba en su ciudad natal.

“Cuando se fue a Ticino, Brenda ingresó al cuartel, se recibió de bombera, fue abanderada y ahora está haciendo el segundo nivel. Ser bombera es su pasión, supongo que eligió esa profesión porque siempre fue muy solidaria. Con ella integrábamos un grupo que organizaba campañas de ayuda para el Hospital de Niños de Córdoba, pero no tiene ningún pariente bombero que la haya inspirado a serlo”, reveló Norma.

“El mensaje en este Día del Bombero es que la felicito, que estamos muy orgullosos de ella tanto yo como su familia, que la admiramos, que admiramos su valentía, su amor, su predisposición, que se esfuerce y siga adelante con lo que le gusta y que la familia siempre va a estar para ella, con el apoyo, el cariño y la contención necesaria”.

“Cuando la llaman, abandona todo y sale corriendo para subirse a su moto e ir al cuartel. Ahora tiene un bebé y, por supuesto, va si tiene quien se lo cuide. No obstante, como ya está un poco más grandecito, lo lleva al cuartel cuando tiene prácticas o reuniones, que son más tranquilas”, agregó.

“Brenda es solidaria, responsable, apasionada con esa profesión, está siempre dispuesta a ayudar, disponible para todo. Creo que la gente del pueblo y sus compañeros la aprecian mucho, se ve que es buena persona porque la tratan muy bien y siempre es bien recibida, esa consideración de la gente me emociona muchísimo y me enorgullece”, señaló.

“Ella es un orgullo para toda la familia, verla con esa pasión nos llena el corazón de amor. También la observamos arriesgar la vida junto a los demás bomberos, yendo a los incendios de las sierras, a veces pasando sueño y frío, muchas veces desamparados… pero es lo que ella eligió, entonces tratamos de acompañarla”, remarcó Norma.

“Cuando sale y me da tiempo, le doy un beso y un abrazo, pero a veces se va muy rápido, y nos quedamos con el corazón en la boca. Ella me manda un mensaje diciéndome que no me ponga mal y que me va a escribir apenas pueda, pero obviamente yo me preocupo hasta que no tengo novedades, porque los bomberos salen a darlo todo y a arriesgar su vida, y eso recién se ve cuando hay alguien cercano que lo hace, hasta entonces, no hay idea de lo valorables que son esos actos”, subrayó.

“Una vez tuvo que actuar en un accidente que la shockeó, en los momentos difíciles en el cuartel tienen un compañero que los ayuda emocionalmente, pero lo mismo tuve que consolarla un poco”, apuntó.

“De lo que no me voy a olvidar nunca es de un incendio grande que hubo en Ticino, que estuvieron combatiendo durante una semana, fui a mirar de lejos y me impactó verla tan cerca de las llamas, me impresionó y no me gustó lo que hacía, por el riesgo que corría enfrentando el fuego. En otra oportunidad la vi socorrer a alguien que se accidentó en una carrera de motos, ella no estaba de guardia, pero actuó con tanta decisión que me sorprendió su valor y su fuerza”, reconoció Norma.

“Los momentos felices fueron cuando se recibió, porque le dimos la sorpresa de ir muchos familiares y amigos al acto. Ella pensó que no iba a ir nadie, y éramos cerca de 30 cuando recibió la bandera y los padres le entregamos el gorro naranja, fueron emociones muy lindas”, aseguró.