Asociación Bancaria - No todo pasa por lo salarial
“Existe un problema no resuelto que afecta a toda la sociedad”
Más allá del acuerdo logrado en paritarias, en el sector observan con preocupación una modalidad instalada y en crecimiento para la prestación de servicios financieros por fuera del sistema bancario. Crítica a la conducción del Banco CentralPablo Bertoglio, secretario general de la Asociación Bancaria en Villa María, detalló aspectos del acuerdo alcanzado en paritarias y abordó uno de los asuntos “más delicados y que más preocupan” en la actividad. El siguiente es el diálogo que mantuvo con uno de nuestros periodistas:
-¿Qué es una fintech y qué representan para el sector bancario?
-Las fintech son empresas de innovación tecnológica que no están alcanzadas por las regulaciones del Banco Central, pero que brindan servicios financieros. Es decir, no son bancos, pero operan como tales con un menor costo, lo cual implica una competencia desleal para con los bancos, que tienen gastos y pagan impuestos que no alcanzan a las fintech. Este problema se agudizó durante el gobierno de Cambiemos (no comenzó allí, pero sí se agudizó) y viene de la mano de la revolución digital, con una legislación vigente que las favorece. Hablamos de que existe un problema no resuelto, que afecta a toda la sociedad: un sistema financiero paralelo que ocupa a más de 30 mil trabajadores que no son bancarios. Y en el caso de las llamadas agencias complementarias de servicios financieros, que realizan esas actividades, muchos de sus dueños son los mismos bancos y a través de ellas precarizan y desnaturalizan nuestra actividad, porque ni siquiera la actividad principal de las agencias complementarias es la actividad financiera. Todo esto es inadmisible, y más todavía cuando la línea de crédito para las Pymes, que es de mil millones de pesos y debería manejarse a través de bancos oficiales que en la actualidad ofrecen tasas inferiores al 40% para esas empresas, pero, sin embargo, se ejecuta a través de una aplicación como Ualá, que ofrece ahora esos créditos al 40%. Es un despropósito absoluto que los dineros del Estado se presten a través de una fintech y no a través de la banca pública, como debería ser.
-¿Cómo se “pone en caja” semejante situación, cuando ese sistema “paralelo” no deja de avanzar?
-El problema es que el Banco Central no ha modificado las circulares que mayoritariamente se dictaron en el período de Mauricio Macri y, por lo tanto, permite que las fintech sigan operando y permite también que los bancos, que son propietarios de estas agencias de servicios financieros, sigan metidos en actividades paralelas; sin control. Es decir, estamos ante una situación de inclusión financiera con exclusión de bancarios, porque se hace a través de estas agencias. Tenemos que pensar en los Rapipagos, en las estaciones de servicios, en cajeros de los supermercados... Son todos lugares en donde se realizan operaciones financieras, préstamos de dinero... Y volviendo a las fintech, digamos que las principales operaciones que hacen en este país son transferencias de dinero, transacciones con criptomonedas y préstamos online, cuestiones muy delicadas en la que las personas suelen caer en engaños.
-¿Y cuál es la situación de los trabajadores de esas compañías?
-No solo que no son bancarios. Ni siquiera son trabajadores en relación de dependencia. Los bancos los utilizan; sobre todo los bancos privados internacionales, porque muchas veces, como decía, son propietarios de las agencias complementarias de servicios financieros y desregulan por allí el trabajo nuestro y, al mismo tiempo, solicitan al Banco Central el cierre de sucursales porque para ellos es mucho más barato realizar el trabajo financiero a través de estas agencias.
-Dentro de este panorama, la buena noticia del acuerdo salarial...
-Tuvimos un buen acuerdo, pero nos gustaría estar discutiendo un aumento menor con una menor inflación, que es el flagelo que nos azota. El acuerdo es de un 60% en cuatro tramos, cuando el que nos ofrecían era de un 45% en ocho tramos. O sea, fue un aumento muy bueno, con un 16,1% en el primer trimestre. A partir de abril se le adiciona un 18% y así llegamos al 34%. Y a partir del primero de julio cobramos la mayor parte del incremento que es el 51,1% y nos queda un 8,9% para el mes de octubre. Como dijo el presidente Alberto Fernández, la idea es que el salario le gane a la inflación. Y nosotros creo que con este acuerdo lo estamos logrando. Además, existe una claúsula de revisión entre octubre y noviembre para ver como está la cosa y sentarnos a negociar de nuevo, según lo que marque el IPC (Indice de Precios al Consumidor). Pero hay algo muy especial, ya que hemos logrado un viejo anhelo, que es la universalización de la guardería, que hasta ahora pagaban únicamente los bancos públicos y a las mujeres. Hoy por guardería se están cobrando $26.500 por hijo hasta los 6 años. El acuerdo paritario estableció que a partir de marzo de 2022 se paga a hombres y mujeres en la banca pública y en la privada. También se ha logrado un pago por conectividad, ya que tenemos compañeros haciendo teletrabajo. Pero nada se consigue sin la lucha. El gremio es muy fuerte, pero digamos que el enemigo que tenemos adelante también es fuerte.
