Los policías que llevaron al pequeño que convulsionaba hablaron de su experiencia
En medio del caos y el rechazo, el niño se salvó porque llegaron a tiempo
Entrevistamos a los policías que socorrieron al niño que convulsionaba, lo llevaron a la Cruz Azul, donde fueron rechazados, y finalmente llegaron a la Asistencia, donde estabilizaron al pequeñoEl manejaba el auto por la ciudad un jueves -el 12 de mayo- al mediodía, con el tránsito enloquecido de esa hora, mientras procuraba que la mamá, sentada en el asiento del acompañante del patrullero, estuviera lo más tranquila posible.
Ella iba abrazando al pequeño de 2 años, para que normalizara su respiración a fin de llegar a un centro médico en condiciones para que lo salvaran.
Son la oficial ayudante Fresia Martínez y el sargento Alexis Caballero, los policías que ayudaron a llegar a tiempo para salvar la vida de un bebé.
El hecho, que tuvo trascendencia provincial, ocurrió el jueves 12 de mayo al mediodía, cuando una mamá que vive en el barrio Lamadrid, pidió ayuda porque su hijo comenzó a convulsionar.
El patrullero, que estaba más cerca del lugar, es el que conduce esta dupla. Al llegar, ella es la que ingresa a la casa y estabiliza al niño; mientras él habla con la mamá. Así lo contaron a El Diario: “Cuando llegamos el niño cursaba convulsiones, tenía los labios morados y la saliva blanca propia de estos casos”, relató Martínez.
Lo primero que tuvieron que hacer era tomar una decisión para llegar al centro médico más cercano. Al Hospital Pasteur no llegaban y como la mamá tenía obra social “y estaba dispuesta a pagar en caso de que quisieran cobrar algo al ingresar”, fueron a un sanatorio cercano.
Pero allí pasó lo que conocemos todos. En la Clínica Cruz Azul -donde le correspondía la atención por obra social- le negaron la atención argumentando que no tenían pediatra. En ese momento tenían que buscar una solución. “Así fue que nos fuimos a la Asistencia Pública”, que está a muy pocas cuadras de dónde estaban y partieron.
Previamente, se habían comunicado desde la central policial con la guardia del centro municipal de salud y el médico estaba esperando al pequeño, por lo que rápidamente lo estabilizó. Un dato para señalar: en ninguno de los dos centros de salud, ni en el privado ni en el público, había pediatra. La diferencia es que en el último mencionado, el médico abordó la urgencia.
“Nosotros, al rato que pasó todo, fuimos a verlo a la Asistencia y al día siguiente, le llevamos un regalo a la casa”, contó la oficial, satisfecha de que la historia haya tenido un final feliz.
“Lo valioso de esto es que el nene está bien y que en el trayecto no hubo ningún accidente, porque todo fue a una hora crítica, cerca del mediodía, con el bulevar muy transitado por gente que viene en su mundo”, dijo él, que es el conductor del patrullero.
“Tenés que circular rápidamente y por eso es muy importante el cordón sanitario que hacen con otros móviles”, agregó.
Una dupla solidaria
Martínez y Caballero conforman la dupla que va en el móvil que circula por el sector que haga falta de la ciudad, en horario matutino. En esa tarea, les ha tocado estar al frente de situaciones similares a la que ocurrió el último 12 de mayo.
“En junio o julio del año pasado, tuvimos que socorrer a un niño que se había ahogado con un caramelo. Le hicimos la maniobra para que pudiera llegar en condiciones al Hospital y el pequeño se salvó”, recordaron.
El siguiente hecho fue unos meses después, en el barrio Centro sur, cuando una familia desesperada llamó a la Policía pidiendo ayuda porque un niño se ahogó con un trozo de nailon y tenía las vías respiratorias obstruidas. “Allá fuimos y gracias a Dios pudimos salvarlo”, relataron.
Como dupla afrontaron estas tres situaciones con final feliz. Pero hay un agregado: Fresia debió asistir un parto cuando fue asignada a Río Cuarto al comienzo de su carrera.
“Nos habían llamado por un accidente y cuando llegamos al lugar, encontramos que había una familia china, con la mujer pariendo en el baño. Era un bebé de 4,5 kilos y tuvimos que ayudar en el lugar. No fue fácil, por la dificultad del idioma para comunicarnos, dado que teníamos que pedirle elementos como una tijera para cortar el cordón. Así que lo hicimos por señas y todo salió bien”, concluyó.
El perfil de los dos policías
?Fresia Martínez tiene 24 años, es mamá y comenzó la carrera como oficial de policía a los 17 años, ni bien terminó el secundario. A los 20 ya estaba trabajando en la fuerza como oficial. “Poder dar respuesta ante estas situaciones es posible porque estamos capacitándonos permanentemente”, señaló la mujer a El Diario.
Alexis Caballero tiene 32 años y hace 12 que es policía. “Me encanta lo que hago, cuando la mamá de este niño nos escribe para agradecernos, yo siempre contesto que es nuestro trabajo”, dijo el sargento a nuestro medio.
Tras la nota, ambos subieron al móvil, el mismo con el que recorren casi ocho horas diarias la ciudad. Dirigiéndose al lugar donde haga falta.
