La villamariense Pato Pampa firmó un convenio con el INTA de la chaqueña ciudad de Sáenz Peña y con otra empresa de siembra

Empresa local apoya la producción de un algodón de primera calidad

Pato Pampa firmó un convenio con el INTA de Sáenz Peña (Chaco) y con otra empresa de servicios de siembra para desarrollar un algodón de mayor calidad. Juan José Bertolino, dueño de la firma textil, habló con El Diario del proyecto
domingo, 22 de mayo de 2022 · 08:30

Sembrar algodón en el Chaco, cosecharlo y enviarlo a granel para que vuelvan las remeras por la que hay que pagar el valor agregado que quedará fuera del país o, en el mejor de los casos, en Buenos Aires, no es algo que el empresario textil villamariense Juan José Bertolino mire con agrado. Y como es un hombre de acción, el propietario de la reconocida marca Pato Pampa decidió ponerse a trabajar para que el valor agregado se pueda desarrollar en el lugar donde se produce la materia prima.

Esa iniciativa está dando frutos y a principios de mayo, los  villamarienses encabezados por Bertolino firmaron un acuerdo con el INTA Sáenz Peña y la empresa Halgón SAS, para desarrollar un algodón de mayor calidad.

Cabe señalar que, tras la firma del acuerdo, el Instituto presentó la nueva variedad de algodón  que esencialmente se caracteriza por tener fibras finas, resistentes y extralargas -de 32 milímetros-, algo inédito en Argentina.

Mientras hizo un alto en el camino -para tener una idea de la actividad del empresario, está trabajando en la producción de la línea de verano 22/23- Bertolino dialogó con El Diario sobre el tema.

-¿Cuál es el rol de Pato Pampa en ese desarrollo?

-La relación con Chaco comenzó hace como dos años atrás, cuando un grupo de productores de esa provincia, que estaban en una charla del INTA, vieron un video que publicamos en nuestras redes y donde decíamos lo que decimos siempre: que hay que valorar la producción del interior, el trabajo que se hace en cada lugar.

Nos buscaron y primero hablaron con Tomy -hijo de Juan José y también integrante de la empresa- y después conmigo.

Enseguida hubo una buena relación, muy fluida, porque es gente que le gusta hacer cosas como a nosotros.

Ahí estuvimos hablando y analizamos que el algodón tuvo su época de oro, hasta que doña soja lo mandó al tacho. Y ahora, es uno de los comodities que ha crecido un montón, incluso el precio, que se duplicó en el último año.

El planteo que hicimos nosotros es que en nuestra marca usamos algodón de muy buena calidad.

No se si saben, pero al hablar de calidad algodonera se habla del algodón egipcio, el escocés y el pima, que es un algodón desarrollado en Estados Unidos, pero que  viene mejor en Perú y desde ese país se exporta a todo el mundo. ¿Por qué no lo podemos hacer nosotros?, le pregunté. Y como la gente del INTA es fantástica y hace un trabajo silencioso, que no todos conocen, nos dio una respuesta con este desarrollo.

Estoy convencido de que hay que laburar juntos, lo estatal, lo privado y ahí fue cuando nos sumamos. La idea es que Pato Pampa sea el difusor del algodón nacional.

Nosotros vamos a comprar la producción y la vamos a analizar. La llevaremos a la hilandería y produciremos las prendas. Ya pensamos en que tiene que tener un nombre y que nuestro algodón, el algodón argentino, tiene que alcanzar el reconocimiento como el que tiene el peruano, el escocés o el egipcio.

-Vimos imágenes del gobernador de Chaco junto a ustedes. ¿Le hizo alguna propuesta?

-Si, nos proponen trabajar allá. Yo estoy convencido de que la solución a los problemas del país no está en Capital Federal ni en el Gran Buenos Aires. Por eso, me parece que hay que hacer como en Mendoza: si ellos tienen las uvas, por qué no van a producir allí el vino. En el caso de Chaco, si ellos producen el algodón, por qué no van a hilarlo allí y producir las telas y la ropa. Estamos analizando y trabajando seriamente para abrir talleres allá.

No es de un día para otro, porque hay que empezar de menos diez, llevar gente de acá para ir formando a los de allá. Pero estamos muy entusiasmados y haciendo un trabajo serio y sostenido.

-¿Se iría de Villa María?

- No, de acá no me voy. Cuando me dicen en Córdoba o Buenos Aires que traslade todo hacia una capital o la otra, les digo que nunca. Nosotros, que hacemos moda y tenemos que responder con celeridad, los 600 kilómetros que nos separan de Buenos Aires son un tema, pero Villa María es la mejor ciudad para vivir. No es una ciudad media, es impresionante el desarrollo que ha tenido de la mano del campo, de las universidades. Yo soy un enamorado de Villa María.

 

Cuestión de hilos: el hecho de que la fibra sea más extensa ayuda a que el hilo sea más fino y resistente a la vez. Para entender el concepto, se puede aplicar la descripción que realizan sobre las sábanas cuando se refieren a la cantidad de hilos por centímetro: a más hilos, más calidad, porque son fibras finas y más confortables.

 

El trabajo clave del INTA

Mauricio Tcach es el investigador del INTA Sáenz Peña que está trabajando con el algodón de mayor calidad. Al momento de la presentación, destacó que es inédito en Argentina, dado que esas fibras de 32 milímetros de extensión se producen solo en Egipto y Perú. Dijo también que “resisten a las dos principales enfermedades que afectan al cultivo, lo que reduce la dependencia y uso de insumos químicos, lo que, a su vez, minimiza el impacto ambiental”.

En oportunidad de presentar el nuevo desarrollo, estuvo el ministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez, quien señaló que "es un factor clave que permitirá sustituir importaciones, disminuir costos y producir prendas de calidad con potencial de exportación".

El INTA trabaja en el mejoramiento genético del algodón desde hace 70 años, contando con un banco de germoplasma con 800 variedades de todo el mundo y 300 líneas genéticas mejoradas por diversas técnicas: convencional, muta-génesis y biotecnología.

En una segunda etapa del proyecto, el objetivo es desarrollar la primera prenda con esta nueva variedad, mediante tecnología y con códigos QR, apuntando a “brindar toda la información desde la semilla hasta la prenda terminada”, concluyó Domínguez.