Día del Trabajador Sanitarista - La calidad del agua, el primer objetivo
Un servicio que crece en excelencia
lAntonino aseguró que cada año se van perfeccionando en mejorar la prestación y en que la calidad del agua sea óptimaEl presidente de la Cooperativa 15 de Mayo, Alfredo Antonino, aseguró que, más allá de las vicisitudes, la calidad del agua es y ha sido el principal objetivo de todos los integrantes de la entidad, en los 31 años que lleva de vida.
“En 1991, con la descentralización de los servicios, formamos la cooperativa, a la que llamamos 15 de Mayo porque es el Día del Trabajador Sanitarista. Desde que arrancamos estamos aferrados al tema de la sanidad, sin agua no hay vida, pero el agua debe ser de excelente calidad”, señaló.
“Desde que el servicio está en nuestras manos, Villa María ha tenido un agua de excelente calidad, y cada año nos vamos perfeccionando para que el servicio sea de excelencia. A todos los socios de la cooperativa se les inculca que brindamos un servicio de saneamiento, y ese servicio debe ser bueno”, remarcó.
“Nos sentimos orgullosos porque llevamos más de 30 años brindando el servicio en Villa María, y sigue siendo igual o mejor que cuando arrancamos. Digo que es mejor ahora porque, con la tecnología de punta que hemos ido aplicando, estamos brindando un servicio cada día mejor”, apuntó.
A la hora de hablar de cuáles fueron las mayores dificultades para lograr esa excelencia en el servicio durante estos 31 años, Antonino solo mencionó la tarifa, en estos últimos años.
“Hubo otras épocas en las que no había tanta inflación como ahora y logramos hacer las inversiones que se hicieron. En momentos en que el país estaba mejor, conseguimos sacar créditos e ir mejorando todo lo que pudimos dentro de la cooperativa”, recordó.
“Ahora, la dificultad más grande que tenemos es que la tarifa del servicio es muy baja, entonces no se puede hacer el mantenimiento si no se actualiza. Con la inflación que hay, además, casi todos los insumos que se usan están dolarizados, son grandes escollos, aparte tenemos costos fijos que no podemos bajar”, precisó.
“Hemos renovado muchas cosas obsoletas desde que formamos la cooperativa y tomamos el servicio, como bombas, el parque automotor. Villa María tiene casi el 100% de agua y cloacas, y eso lo hizo la cooperativa sin costo para el usuario, con créditos que todavía estamos pagando”, agregó.
“No tenemos otra entrada de dinero que no sea lo que le cobramos todos los meses al usuario, entonces la tarifa tiene que ser acorde, porque no podemos bajar la calidad del servicio”, subrayó.
El presidente de la Cooperativa 15 de Mayo contó que originalmente fueron 96 socios los que la integraron.
“Actualmente somos 78 socios, hay muchas cosas para las que, gracias a la tecnología, hace falta menos gente. Antes para ir a limpiar una cañería y cloacas tenían que ir cinco personas, y hoy con las máquinas van dos”, graficó.
“Ya me jubilé y en poco tiempo más me voy, quedamos muy pocos socios fundadores. Hoy la cooperativa está conformada por muchos jóvenes, hay muchos con un potencial muy grande y les digo que lo vuelquen por completo en la cooperativa, para que siga funcionando por muchos años más, que el horizonte está bien lejos”, afirmó.
“En este Día del Sanitarista, el mensaje a mis socios de la Cooperativa 15 de Mayo es que sigan adelante, que no se dejen amedrentar por nada, porque arrancamos en 1991 con una chacarita y hoy tenemos una empresa a la que hay que potenciar cada día más”, enfatizó.
Finalmente, Antonino sostuvo que la próxima meta, a corto plazo, es poder trasladarse a su propia casa, ubicada en José Ingenieros 360.
“Faltan las terminaciones, detalles, pintura, calculamos que recién para julio podremos mudarnos”, dijo el presidente de la 15 de Mayo, quien contó que, para festejar su día, los trabajadores de la cooperativa compartieron una cena el viernes pasado.
¿Por qué el 15 de mayo?
El Día del Sanitarista se celebra el 15 de mayo porque en esa fecha, en el año 1874, se colocó la piedra fundamental para la construcción de la Planta de Purificación en el barrio de Recoleta, en Buenos Aires.
En 1871 hubo una epidemia de fiebre amarilla, que terminó con la vida de miles de personas. A raíz de eso, se formó la Comisión de Aguas Corrientes, que inició la primera planta potabilizadora, cuya finalidad era separar el agua potable de las aguas servidas o aguas usadas.
Este conjunto industrial de escala inusitada para aquel entonces (llegó a superar las 24 hectáreas entre casa de máquinas, filtros, muelle, talleres, depósitos, etcétera), fue fundamental para comenzar un crecimiento sostenido en el abastecimiento de agua a los habitantes de la ciudad.
