Inauguración del flamante espacio de la Departamental San Martín - El acto inició a las 17
Cambiará el “centro de gravedad de la ciudad” con la nueva sede
Lo afirmó el gobernador Juan Schiaretti, en coincidencia con lo dicho por Gill. El edificio, de 4.300 metros cubiertos, cuenta con 25 oficinas operativas y administrativas, aulas y un comedorAyer a la mañana, la Municipalidad de Villa María recordó que, a las 17, el intendente Martín Gill recibiría al gobernador Juan Schiaretti para inaugurar la nueva sede de la Departamental San Martín de la Policía de Córdoba, en Tucumán y Porfirio Seppey, en el límite de los barrios Lamadrid y San Martín.
No llegaron exactamente a las 17, pero, de todos modos, se puede decir que arrancó puntual. Ambos bajaron de una camioneta, en la que también estaba el intendente de Villa Nueva, Natalio Graglia, y se ubicaron detrás de una cinta con los colores de la bandera argentina, en la entrada al edificio, que Schiaretti desenredó, porque ese movimiento -ese ademán que desenlaza algo- simboliza un nuevo inicio, y entonces vinieron los aplausos y todos ingresaron a recorrer las instalaciones. Lo primero que se hizo fue descubrir una placa que lleva el nombre de la Jefa de la Policía de Córdoba, Liliana Zárate Belletti, del Ministro de Seguridad, Alfonso Mosquera, y de Schiaretti.
Mientras el gobernador y otros funcionarios caminaban por los pasillos -los pisos blancos, las paredes blancas, los techos blancos, todo blanco, blanquísimo- los reporteros se amontonaban y no había espacio, y se avanzaba de acá para allá y con suerte se alcanzaba a ver los nombres de las oficinas: el Depósito, la Sala de Armas, la de Logística, la de la Policía Barrial, la Asesoría Letrada, el Gabinete Psicológico. Una de esas oficinas era la Sala de Comunicación, a la que entró Schiaretti y donde una de las policías que estaba ahí -allí trabajan tres y hay una serie de computadoras- le habló de una departamental “modelo”, por su infraestructura y tecnología.
Los discursos, uno por uno
Luego, la prensa y los funcionarios salieron a la zona del estacionamiento y empezó el acto en el que Gill le entregó un decreto que declara como huésped de honor al gobernador. Después dijo cosas: por ejemplo, que este edificio dota a las fuerzas de seguridad de instalaciones que responden a “nuevos desafíos y necesidades” y que la inversión que se hizo es la más importante “de los últimos 100 años”. Y explicó que la inauguración del espacio, de algún modo, hace que la zona se transforme en el “nuevo centro” de Villa María, desde donde hay acceso a las principales vías de comunicación (como calle Mendoza).
Le siguió el presbítero Sergio Peralta, que hizo la bendición: que Dios los proteja, que los guíe para que sean buenas personas, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, Amén.
La tercera en hablar fue la Jefa de la Policía Provincial y Comisario General, Liliana Zárate Belletti. Ella habló de un día “significativo e histórico” y remarcó que la edificación vieja era de 1912. Hizo énfasis en eso para destacar la refuncionalización: porque este espacio tiene 4.300 metros cubiertos, 25 oficinas operativas y administrativas, baños para el personal policial, para todo público y para discapacitados, un Salón de Usos Múltiples (SUM), aulas, un comedor, un estacionamiento para los móviles, un taller mecánico incorporado.
Zárate Belletti, que lleva más de 33 años de servicio en la institución, también resaltó que la nueva sede de la Departamental tiene un “emplazamiento estratégico” que acerca la Policía a los vecinos y dignifica. Y dijo que jamás la Policía recibió tantos recursos como en este momento. Y siguió diciendo, por ejemplo, que los enorgullece haber modificado la carrera para suboficiales, que pasó de ser de un año a durar tres (el último año será de prácticas en la calle), y que eso significa que les importa el profesionalismo de los policías. Dijo todo eso porque, al fin y al cabo, le interesa una sola clase de policía: el honesto.
Llegó el turno de Schiaretti que, entre otras cosas, dijo que la nueva sede era una necesidad “desde el punto de vista de la globalización de Villa María” y coincidió con Gill en que el Centro Cívico cambiará “el centro de gravedad” de la ciudad.
Más adelante, repitió lo que suele decir: que delitos hay en todos lados, pero inseguridad, en los sitios en los que existe pobreza y marginación. Y que, en este sentido, las acciones que están llevando a cabo -como esta inauguración- forman parte de un plan de lucha contra la inseguridad en la provincia de Córdoba.
Además, se refirió a la importancia de la Policía Barrial, que permite que los vecinos conozcan a los efectivos y que se genere confianza.
Posteriormente, no olvidó hablar del peligro que representa el narcotráfico y se detuvo para subrayar el funcionamiento que tiene un buen mallado social -en el que participen representantes de clubes sociales de los distintos barrios, más allá de la Policía- para poder combatirlo.
