El gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, pasó por Villa María

“Un problema clave para tomar decisiones es tener precios regulados y no regulados”

Rumbo a la empresa Pauny, el exjefe de Gabinete de Cristina Kirchner habló sobre la alta inflación del país
miércoles, 6 de abril de 2022 · 07:46

“La inflación no es fácil de resolver, pero no se resuelve con medidas aisladas”, sostuvo ayer el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, al dialogar con los medios de comunicación de Villa María.

El exjefe de Gabinete de Cristina Kirchner pisó suelo local  para luego dirigirse a la empresa Pauny, de Las Varillas, fuerte abastecedor de tractores que tiene muchísima injerencia comercial en la provincia gobernada por Capitanich, quien pretende su radicación en aquellas tierras para la fabricación de implementos agrícolas.

Así, en el Aeropuerto Regional Néstor Kirchner, fue recibido por los intendentes Martín Gill y Natalio Graglia (Villa Nueva).

Uno de los principales temas abordados con la prensa fue la alta y persistente inflación que golpea al país.

“Es un fenómeno extremadamente complejo, multicausal, con componentes macro y cierto comportamiento en la morfología de mercado y el escenario internacional”, definió el gobernador.

Mencionó la asimetría entre oferta y demanda como una de las cuestiones claves.

“Cuando la demanda agregada crece y no lo hace la oferta, hay un desequilibrio en la estructura de precios, lo que está directamente emparentado con la fuerte concentración económica que implica apropiarse de parte del excedente del consumidor”, apuntó.

También mencionó entre las claves a las expectativas existentes y la inflación importada. “La guerra Rusia - Ucrania es un componente adicional, no obstante lo cual es necesario coordinar las variables”, dijo.

“Esto significa un programa económico de carácter estructural integral, que combine tasas de interés, tipo de cambio, precios de los bienes, precios de los servicios, salarios y que eso sea compatible con la capacidad de incrementar el desarrollo productivo”, describió.

Afirmó que “uno de los problemas claves para tomar decisiones es el tener precios regulados y no regulados, los precios no regulados crecen a mayor velocidad que los regulados”.

“El problema central es que si uno promueve un desfasaje muy grande entre los precios de servicios y bienes, los desequilibrios no se pueden resolver, o se pueden resolver con subsidios o con un problema que te afecta la política fiscal, monetaria y cambiaria”, advirtió.

“Tenemos gran impacto en los precios de alimentos, y eso es uno de los graves problemas que tenemos. Está directamente emparentado con el conflicto bélico y los alimentos crecen el doble que el índice, y eso afecta mucho el poder adquisitivo del salario”, opinó.

Admitió que la inflación “no es fácil de resolver, pero no se resuelve con medidas aisladas, se necesita un soporte desde el punto de vista macroeconómico, una coherencia y congruencia en las medidas y un modelo que permita ir bajando la inflación sobre la base de un anclaje”. “Si no hay anclaje en algunas de las variables, la inflación persiste”, marcó.

En cuanto a la crisis interna del Gobierno, dijo que él está orientado a que el “espacio pueda tener unidad en la diversidad, respetar las opiniones internas y que no obstaculice decisiones del gobierno para garantizar lo que el pueblo reclama: estabilidad monetaria, baja de inflación, crecimiento de economía y empleo, mejora de salarios”. Admitió que “la inflación destruye el salario” y que existe en la Argentina una “alta informalidad laboral”.

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