Opiniones - Debate - En respuesta a una carta publicada días atrás
La Universidad Nacional de Villa María, una gesta colectiva
Nadie duda que la creación de la Universidad Nacional de Villa María significó el inicio de la transformación urbana sin precedentes en la historia de la ciudad. Por ello, recordar con exactitud los acontecimientos y acciones que determinaron su creación, no solo responde al rigor de la verdad histórica, sino también al reconocimiento de los hombres y mujeres que trabajaron sin descanso para concretar este sueño comunitario.
En este sentido, y ante la nota publicada en la sección de opiniones por un exfuncionario municipal de la gestión de Miguel A. Veglia, nos parece oportuno señalizar con precisión como nació, cómo se gestionó y, finalmente, concretó la realización de nuestra insigne Universidad Nacional de Villa María, ante lo que nos parece un recorte limitado -podríamos agregar sesgado- de aquella gesta colectiva. Recorte involuntario que atribuimos al desconocimiento de la experiencia inicial de las primeras acciones.
Lo que primero hay que señalar es que la necesidad de contar con una Casa de Altos Estudios surgió de una vecina del barrio Belgrano, quien le manifestó al por entonces joven concejal Eduardo L. Accastello la importancia de contar con una institución educativa que permitiera que nuestros estudiantes ya no emigraran hacia otras ciudades.
Fue ese simple pedido el que determinó el objetivo político que Accastello encarnó como punto inicial del proceso de transformación que marcaría a Villa María, años después.
Podemos decir con total exactitud que la idea de la creación de la UNVM comenzó a materializarse el 27 de octubre de 1993 en la oficina 1.336 de la Cámara de Diputados de la Nación, cuando en una reunión entre el propio Accastello y Miguel D’Alessandro esbozaron las primeras acciones para concretar el deseo de una madre preocupada por el destino de su hijo.
Junto al licenciado Bernardo Maresca, especialista en temas educativos, se comenzó entonces a trabajar.
A partir de allí se definió una estrategia para asignar roles y, debido a ello, se convocó a una gran plataforma política que incluía a diputados de diverso signo político como la Unión Cívica Radical, el Partido Intransigente y, obviamente, el Partido Justicialista.
Acto seguido se creó una comisión de trabajo integrada por Raúl Costa, Luis Bassi y Rosario Raschi, quien fue una infatigable promotora de la necesidad de contar con una Universidad local.
Avanzado el trabajo político y los acuerdos legislativos, fue el 10 de noviembre de aquel año cuando el proyecto se presentó al, por entonces, intendente Veglia, quien rápidamente entendió la importancia de apoyar la iniciativa comunitaria, y que paralelamente se presentaba como Proyecto de Ordenanza en el Concejo Deliberante local.
Desde esta perspectiva, el propio Accastello ha reconocido el gesto generoso de Veglia, que sin titubear se sumó al conjunto de fuerzas sociales que lucharon por alcanzar la meta.
Sin embargo, luego hubo un arduo trabajo para sostener e impulsar el proyecto, se realizaron distintas gestiones para sumar a otros diputados de diferentes bancadas, involucrar a sectores económicos, de la Iglesia, organizaciones gremiales, todos ellos coordinados por el joven concejal y la Comisión de Trabajo.
Llevó más de 52 viajes a la ciudad de Buenos Aires la tarea de destrabar el proyecto. Porque es importante recordar que no fue decisión del expresidente Carlos Saúl Menem -quien se oponía en ese momento a la creación de nuevas universidades- sino una gestión ante Eduardo Duhalde, quien visitó la ciudad el 26 de marzo de 1994 y quien allanó, finalmente, el camino para que el proyecto prosperara.
Fue así que el 16 de noviembre de ese mismo año se logró el dictamen favorable, que finalmente fue aprobado el 21 de diciembre.
Un número impactante de 8.500 familias villamarienses acompañaron con sus firmas la iniciativa.
Por toda esta suma de esfuerzos colectivos, un 5 de abril de 1995 el Senado de la Nación determinó que Villa María puede tener su Universidad, lo que nos indica lo que puede lograrse cuando una persona expresa su sueño de una vida mejor, un joven concejal entiende y levanta esa bandera, y luego, toda una sociedad se pone tras la consecución de ese sueño, que hoy se convirtió en realidad y en el hito transformador más importante de la sociedad villamariense.
Un sueño individual, un logro colectivo, una universidad para todos.
Verónica Navarro
DNI 22.773.337
Juan Pablo Inglese
DNI 33.695.873
