La inflación de marzo fue de 6,7% y es la cifra más alta en los últimos 20 años. Ante esto, el Ministerio de Trabajo llamó a empresas y trabajadores a reabrir o adelantar la discusión salarial
Paritarias: los trabajadores luchan contra el aumento de precios
Referentes del gremialismo local se refirieron a la actualidad que atraviesan los distintos rubros, pidieron estabilidad y no perder el poder adquisitivo del salario
El Ministerio de Trabajo llamó a empresas y trabajadores a reabrir o adelantar la discusión salarial, en un contexto de alta inflación. La cifra reportada en marzo fue de 6,7% y se consolidó como el número más alto en los últimos 20 años. En lo que va del año, la inflación acumula 16,1% y en los últimos 12 meses registra un 55,1% de incremento.
Ante esto, en las últimas semanas, varios sindicatos ya pactaron mejoras adicionales en los sueldos y cláusulas de revisión para la última parte del año. Asimismo, desde los gremios analizaron la situación económica y social, con especial preocupación ante el avance de la inflación, la desocupación y los elevados índices de pobreza y solicitaron al Gobierno luchar contra el aumento de precios, como primera medida.
En ese marco, El Diario dialogó ayer con distintos referentes del gremialismo local, quienes brindaron su perspectiva en cuanto al contexto actual.
Necesidad prioritaria
Edgardo Garmendia, secretario general de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT), indicó: “Hemos estado en contacto con todos los sindicatos que nuclea nuestra CGT y la mayoría ha pactado acuerdos, algunos han arreglado por todo el año y otros por semestre. Esto es algo que vemos con gran preocupación porque entendemos a los acuerdos paritarios que se están logrando la inflación se los termina pulverizando o licuando”.
“Por esto, creemos que adelantar las negociaciones de paritarias es una necesidad prioritaria pero, a su vez, nos parece que la inflación debería ser estabilizada de alguna u otra manera porque si no siempre estamos en desventajas”, afirmó el secretario y agregó: “El INDEC marca que los alimentos aumentan un cuatro y pico por ciento por mes, pero resulta que en realidad ese monto es mayor de 7%. Entonces, ante un aumento paritario que es escalonado y por debajo del 10%, el trabajador termina siempre en desventaja y la inflación va por delante”.
“Desde ese punto de vista, necesitamos un control urgente de la inflación acompañado de la apertura de paritarias porque si solo nos quedamos con las paritarias y la inflación sigue en ascenso, no le alcanzamos nunca”, aseveró.
En tanto, Garmendia comentó que desde la CGT local convocan a una caravana para el próximo viernes 29 desde Villa Nueva hacia nuestra ciudad. La iniciativa se enmarca en la conmemoración del Día del Trabajador, pero también reclamarán por los aspectos conversados en el último plenario que realizó el gremio en la vecina ciudad. “En el encuentro planteamos la moción de volver a las calles y manifestarnos por la reapertura urgente de paritarias, la conformación de nuevos puestos de trabajo, el pago diferido de los aumentos que perciben los jubilados de la provincia de Córdoba y, sumado a todo esto, las consecuencias de la inflación”, dijo.
“Me parece que la gran preocupación del sector obrero, no solo de los trabajadores formales, sino también de los trabajadores informales, es la suma necesidad de la creación de puestos de trabajo genuinos con sueldos justos y dignos”, aseveró.
“Esperamos que la inflación baje”
En cuanto a los empleados de comercio, la paritaria anual acordada va desde el 1 de abril de 2022 al 31 de marzo de 2023, con un incremento del 59,5%. Con este acuerdo, el salario básico de convenio pasará de $90 mil a $139 mil.
En ese sentido, el secretario gremial del Centro de Empleados de Comercio (CEC), Amado Férez, destacó que el acuerdo de paritarias logrado por el gremio “es prácticamente mensual y se establece la posibilidad de efectuar revisiones en el caso de que la inflación supere los montos fijados”.
“En abril tenemos un 6% de aumento y lo vamos a tener que comparar con la inflación. Lo más probable es que en el arranque de la paritaria estemos ajustados los primeros dos meses pero esperamos que la inflación, baje, si llegara a bajar seis puntos nosotros ya vamos a ir ganando mes a mes”, puntualizó el secretario y continuó: “Es un panorama positivo, lo que pasa es que si uno lo mira y ve un 6% quizás parezca un poco bajo ese porcentaje, pero la realidad es que si uno lo va tomando de acuerdo a la inflación puede ser que nosotros le podamos ir ganando”.
“Hay que ir viendo el día a día y si más adelante vemos que la inflación supera el acuerdo se hará una revisión y se ajustará. Sin embargo, desde mi punto de vista creo que se podría haber optado por dar un monto fijo en primer lugar y de ahí arrancar la paritaria. Esa podría haber sido una de las formas, dar un monto a los trabajadores en general y de ahí haber acordado paritarias para poder haber arrancado desde un poquito más alto al tomar el porcentaje”, resaltó.
Férez también hizo referencia al bono para monotributistas, jubilados y trabajadores informales. “Está muy bien que el Gobierno los ayude porque no tienen otra forma de defenderse, no cuentan con paritarias. Creo que el Gobierno actúa bien, pero tampoco es la solución, en realidad se tendría que promover y controlar que los empleadores registren a sus trabajadores. El Estado debería hacer un control de esto y la suba de precios”, sentenció.
No perder el poder adquisitivo
Por su parte, el secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Fernando Mercado, precisó a este medio: “La situación de los trabajadores de ATE no es distinta a la situación que están viviendo todos los argentinos”.
“El año pasado la inflación fue del 50, 4% y nosotros logramos acordar con el Gobierno una paritaria abierta con un 7% más en mayo y un 7% en junio, entonces terminamos cerrando un 64%. O sea, le ganamos un poquito a la inflación, lo que pasa es que si esta situación sigue así, nunca se va a poder terminar de cerrar el círculo y queremos que el compañero no pierda el poder adquisitivo del salario”, remarcó.
A su vez, estableció: “Es muy difícil la situación cuando se viven remarcando los alimentos. Hablamos de países como Estados Unidos cuya ganancia es el 1,1%, Francia 2,2% e Inglaterra el 3%, pero acá la ganancia que ponen los formadores de precios ronda el 50% y hablamos de grandes supermercados”. “Esto perjudica a la clase trabajadora o, como me gusta decir a mí, al pueblo trabajador y así no va a haber pauta que alcance. Remarcan los alimentos, la canasta básica sube y produce que el salario del compañero se venga abajo”, destacó.
“Un tema central que reclamamos es que los trabajadores en el transcurso del mes de mayo podamos tener la tan ansiada estabilidad y ver una real reactivación de fabricaciones militares en todo nuestro sector. La función nuestra como dirigentes es hacer que todos los días los compañeros sean un poquito más felices y la única forma de lograrlo es que la inflación no le gane al salario”, cerró Mercado.
“Todavía estamos bien”
Gabriela Juárez, referente de la Delegación Villa María de la Unión de Personal Auxiliar de Casas Particulares (UPACP) recordó el último aumento logrado para las trabajadoras de casas particulares del 30%. Este acuerdo paritario incluye un incremento del 6% en abril, 9% en mayo y el restante 15% a partir de junio, cifra que también repercutirá en el aguinaldo.
Además, mencionó: “En agosto vamos a tener nuevamente una reunión con el Ministerio de Trabajo y los empleadores y la negociación va a depender de la inflación. También, hay que considerar que nosotros vamos casi en conjunto con el Salario Mínimo Vital y Móvil, entonces si aumenta dicha cifra, no nos podemos quedar atrás”.
No obstante, Juárez relató que “en esta primera parte del acuerdo paritario todavía estamos bien si comparamos el aumento de los haberes con el aumento de la inflación”.
“Lo que sucede es que el salario de las compañeras es el más bajo de todos los trabajadores, pero esto no es porque los sindicatos no se sientan a negociar en paritarias y no logran un acuerdo básico un poco más alto, sino que también se debe que tener en cuenta que un gran número de trabajadoras son empleadas de otros trabajadores”, apuntó la refente y prosiguió: “Hay que cuidar la fuente de trabajo porque si a muchos trabajadores les va mal, se quedan sin trabajo o sus sueldos ya con la propia inflación quedan muy por debajo no podrían sostener una trabajadora en su casa”.
Por último, argumentó: “Buscamos que las trabajadoras no solo tengan un sueldo digno, sino que también tengan trabajo porque de nada nos serviría desde el sindicato fijar un acuerdo con un sueldo básico de 70 u 80 mil pesos porque es imposible, nadie quedaría con trabajo”.
