Protestas - Las manifestaciones fueron compartidas por las comunidades educativas de los PROA que funcionan en la UTN?y UNVM
Los estudiantes reclamaron por las escuelas prometidas
La espera por los edificios propios agotaron la paciencia de los jóvenes y sus padres. Ayer volvieron a reclamar, esta vez en conjunto y en cada uno de los Campus donde cuentan con un espacio parcial, provisorio y precario para asistir a clases irregularesLos padres, madres y estudiantes de las escuelas ProA de la ciudad volvieron a reclamar ayer por el avance de obra de los edificios, ya que actualmente funcionan de manera precaria y provisoria en instalaciones de las universidades.
En avenida Universidad al 450, un numeroso grupo uniformado con los colores de la institución educativa, expresaron su malestar y reclamaron por respuestas por parte de las autoridades provinciales y municipales. Una alumna del Programa Avanzado de Educación Secundaria (PROA) que funciona en el predio de la Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Villa María (UTN), dijo: “Protestamos para conocer el avance de esta obra. Hace un mes y medio hicimos una protesta y nos prometieron un montón de cosas en la reunión que tuvimos con Martín Gill (primero los recibió y días más tarde se conformó la mesa de trabajo integrada por funcionarios provinciales, el intendente, directivos, docentes y alumnos se conformó precisamente hace un mes), que nos iban a presentar un informe, que nos iban a dar talleres específicos para los chicos de 6to. año, porque con la tardanza del comienzo de clases, consideramos que no estamos capacitados para salir a la vida laboral, una vez que terminemos los sextos y por el tema de los profes, las horas de la orientación tampoco se estaban cumpliendo y solo teníamos las horas normales y así no podemos estar capacitados para la vida laboral…”.
En la misma línea, los estudiantes insistieron que “para eso, Martín Gill prometió que nos iban a brindar esos talleres, nos prometió ese informe, que iba a seguir comunicado con nosotros, para que pudiéramos ver lo que era el avance de la obra, pero hoy vemos que deben ser unos diez los obreros que están trabajando. Me parece que así no va a avanzar la obra”.
Remarcó sobre lo hablado tiempo atrás con el mandatario local, que “no cumplió con lo que había prometido”. Para los estudiantes, el avance de la obra es “lento, muy lento”, y sostuvieron que “con los pocos trabajadores que hay, parece que no se va a lograr nada”. “Me parece necesario que seamos prioridad, porque somos el primer ProA de la ciudad y Villa Nueva, el único que tiene 6to. año cursando, con todos los años cursando. Necesitamos el avance de esta obra y si es necesario que saquen cuadrillas de la nacional y que vengan para concretar este edificio, además del nombramiento de profesores titulares, lo que es importante porque si tenemos edificio sin docentes, seguimos en la misma…”. Apuntaron que todo el plantel docente debe ser nombrado por el Ministerio de Educación, ya que “son todos interinos, hasta el coordinador” (Fabián Sensini).
Ni preceptores
“Hasta ayer había cursos sin profes, a partir de una nota que enviamos a Inspección”, narraron, por lo que esta semana se fueron sumando docentes para completar el horario.
Dijeron que los “alienta la inauguración de una escuela Proa en Villa Nueva”, pero advirtieron que “lo que pasa hoy en nuestra ProA es una burla y no se puede seguir así”. Otra estudiante acotó: “Nos pone felices que los compañeros de Villa nueva tengan su edificio, pero la verdad es que porque hoy que estamos acá, aparecieron más albañiles que en los días anteriores en la obra”.
“Nosotros tampoco tenemos los preceptores necesarios, porque somos 300 estudiantes, aproximadamente, y apenas hay dos preceptores, lo que es mucha carga para ellos. Tendría que haber muchos más, sin contar que también debería haber al menos una psicopedagoga”, explicaron los jóvenes.
Por estos días, confiaron, “en 6to. las clases no son normales. Ahora el horario se completó, pero hasta hace pocos días algunos cursos tenían solo 40 minutos de clases y algunos optaban por no venir por menos de una hora o por falta de transporte. Se hace difícil”.
En simultáneo
Mientras tanto, en el Campus de la Universidad Nacional de Villa María (Arturo Jauretche 1550), la protesta de padres y estudiantes del ProA que allí funciona comenzó afuera, frente a la obra del postergado edificio, y de inmediato se trasladó a los pasillos, donde los carteles fueron ganando la postal y rezando a gritos la situación planteada: “Sin aulas no hay educación”, “Donde está la Ciudad del Aprendizaje”, “Es fácil prometer, pero difícil cumplir”, “Queremos nuestra escuela. Queremos ser escuchados”, “ProA unidas por la educación” y otros de oposición a una presunta mudanza.
Una mamá de un estudiante hizo las veces de vocera del grupo manifestante y se basó en una nota que hicieron circular entre vecinos y medios de comunicación. Describió que se trata de “una crisis institucional que atraviesa el ProA que funciona desde el año 2018 en el espacio edilicio de la UNVM” y habría intenciones de trasladar al alumnado (unos 150) a las aulas del Inescer (edificio en proximidades de bulevar España y Deán Funes), “todo esto justamente ya en el inicio del ciclo lectivo”. Necesitan al menos cinco aulas para cada una de las divisiones de 30 estudiantes, sin contar otros espacios necesarios como Laboratorio (la especialidad es Biotecnología, para lo que hoy usan las instalaciones de la Universidad Nacional).
La mujer sostuvo que “esto afecta la correcta continuidad pedagógica a toda la comunidad del ProA”, además de creer “innecesaria la medida”, sobre lo que destacó “los efectos adversos de incertidumbre que genera para los jóvenes, padres, profesores y personal que conforman la planta del establecimiento”.
Indicó que “luego de alguna demora, se habían retomado con marcado impulso las obras del nuevo edificio y todo indicaría que en un corto lapso de tiempo se haría realidad el sueño de contar con el edificio propio. Primero nos dijeron junio, ahora dicen octubre…”. De todas maneras, reconoció que “no hay certezas del avance de obra, aunque estimamos está en un 80% porque vemos que están pintando”.
Pasado el mediodía de ayer, llegaron al Campus el inspector de la Dirección General de Educación Técnica y Formación Profesional, Hernán Pastori, acompañado de otra funcionaria de la cartera, y junto al rector de la UNVM, Luis Negretti, se reunieron con padres y alumnos, para poner sobre la mesa algunas propuestas. En principio, habrían acordado la posibilidad de no mudarse, aunque deberán analizar cómo repartir la carga horaria (de 7.40 a 16.30) para distribuir el uso de instalaciones que cede la casa de altos estudios, sin afectar el normal funcionamiento de la misma. El diagrama se definirá en un nuevo encuentro, el próximo lunes.
Mucha paciencia
Otra de las voces de la protesta señaló: “Hemos tenido muchísima paciencia, por cinco años. Se nos prometió el edificio propio en el segundo año y desde entonces estamos en una procesión cada año, sacando la pandemia, esperando a que el inicio de clases sea en término, en condiciones, sufrimos la falta de profesores hasta la fecha, no están completos todos los espacios curriculares, como tampoco, y esto no es responsabilidad de la Universidad, porque ellos cedieron aulas y se ven obligados a hacerlo, porque no quieren dejar a los chicos en la calle, a pesar de que las aulas son muy chiquitas… Debemos aclarar que desde la Universidad, han estado siempre”.
La preocupación, también está en que “hay estudiantes que están ya en el 5to. año y prácticamente no han tenido formación en la especialidad, porque se han visto afectados por todo esto”.
En el mismo sentido, apuntaron que “los contratos docentes se dieron de baja en febrero o marzo y dejó muchas horas sin docente a cargo, porque en estos años no hubo los nombramientos correspondientes, se bajaron esos contratos y eso llevó a que en marzo algunos cursos tuvieran solo Teatro y Educación Física. En el caso de 4to. y 5to. (no cuenta con 6to. todavía) no tuvieron clases en marzo…”.
Con y sin Paicor
En el caso de la escuela PROA que funciona en la UNVM, al igual que la de Villa Nueva, cuentan con el Programa de Asistencia Integral de Córdoba “Dr. Eduardo César Angeloz” (Paicor), por lo que el estudiantado accede a desayuno, almuerzo y merienda en el mismo establecimiento o donde cursan, mientras que en el caso de quienes asisten a la unidad de la UTN, no pueden hacerlo porque no cuentan con un espacio destinado para ello, por lo que debieron reestructurar el horario de clases para que los estudiantes vuelvan a sus domicilios a almorzar.
Lo anunciado
¿Después de julio?
El secretario de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas de la provincia, Manuel Grahovac (hijo del ministro de Educación), dijo el lunes en la inauguración de la escuela ProA de Villa Nueva, que los edificios similares que se están construyendo en Villa María, presentan ciertas demoras. La que se levanta en el predio de la Universidad Nacional de Villa María esperan tenerla lista después de julio, mientras que la que estará lindante a la UTN estiman que estará concluida en octubre o noviembre.
Además, vale recordar que la empresa que construye los edificios (Makiber), fue multada hace justo un mes por estas demoras, a partir de una visita conjunta de las carteras que integran padre e hijo.
En la tarde de ayer, desde Arquitectura emitieron un comunicado, para dar cuenta que el lunes, en Villa Nueva, el secretario de Infraestructura le informó a los padres que la obra registra un avance del 56% y que la demora en la ejecución se registró por algunos inconvenientes con la empresa. Se comprometieron además a supervisar los trabajos la semana próxima y a conversar con los padres sobre la situación y los plazos previstos.
