Un pequeño de Villa María fue invitado a jugar un partido en Bell Ville para visibilizar su situación y crear conciencia
Baby Fútbol y un caso que no es “excepcional”
Patricia Minue decidió hacer pública su denuncia contra el club El Santo, en el cual discriminaron a su hijo. No obtuvo ninguna respuesta por parte de la Liga Villamariense“Estos botincitos son de mi hijo de 8 años… se regalan. ¿Saben por qué se regalan? Porque son de un nene al que le han roto las ilusiones y el corazón”, así comienza el video a través del cual Patricia Minue denunció discriminación por parte del club de Baby Fútbol El Santo.
En los últimos días, se viralizó un posteo de una mamá de la ciudad donde visibilizaba la situación que atraviesa con su familia. Su hijo, que desde hace tres años jugaba al fútbol en el club El Santo, se vio sin la posibilidad de seguir practicando el deporte en dicho espacio situado en barrio Bello Horizonte.
En diálogo con El Diario, Minue se refirió a lo que debió vivenciar su pequeño y la llevó a realizar la filmación. “Mi hijo comenzó a jugar al baby en El Santo porque nos queda cerca de casa, es Clase 2013, por lo que este año pasó a la primera categoría del baby (la menor) y las escuelitas fichan a los chicos, sin embargo, esa posibilidad no estuvo”. “Cada vez empezó a jugar menos los fines de semana, cuando siempre todos los domingos jugaban cada uno un ratito, por eso hablé con el profesor y le consulté si había algún problema. Me respondió que a principios de 2022 ganaron un torneo muy importante y entonces la categoría de mi hijo pasó a ser la mejor y querían mantener cierto nivel”.
“Ante este panorama, solo nos dieron como opción que mi hijo siguiera yendo a entrenar, pero ya no jugaría o nos invitaron cordialmente a que nos fuéramos del club”, relató la mujer y prosiguió: “El juego, el compañerismo y la diversión no vale nada al lado de ganar una Copa”.
Contacto con la Liga
Patricia comentó que antes de realizar el video habló con el presidente de la Liga Villamariense de Baby Fútbol, Juan Carlos Ramírez, pero no llegó a ningún arreglo o entendimiento. “Conversamos por teléfono y en todo momento me dijo que estaba de acuerdo con mi posicionamiento y que ellos no avalaban de ninguna manera este tipo de comportamiento de los clubes, pero nada más”, contó.
“Entiendo que cada club tiene un cupo para fichar, si tienen 30 niños no pueden ficharlos a todos, pero me parece que la forma en la que fue notificado y apartado mi hijo fue lo difícil. Faltó mucha pedagogía, me tuve que sentar a hablar con él y explicarle por qué no va a ir más todos los domingos a la cancha”, afirmó la mamá y continuó: “Le comenté que le faltaba un poquito para llegar a su categoría, que el profe opinaba así y mi hijo se dio vuelta y me dijo: ‘Ma, ¿el profe está ciego?’ Porque él se cree un crack, como todos los niños, y creo que todos lo son a su forma”.
En ese sentido, indicó: “Me dio tristeza porque ellos son adultos, pero el niño tiene una inocencia tan grande que si vos le decís que es malo, que no juega bien y que todos tienen un nivel de excelencia menos él, se lo va a creer”.
“Estas situaciones son normales en la Liga, sé que el caso de mi hijo no es la excepción. A raíz del video recibí una cantidad impresionante de mensajes de todas partes de la Argentina y me han contado historias tremendas”, dijo Minue y prosiguió: “Mi relato tuvo mucha repercusión a nivel nacional, me escribieron jugadores de fútbol, técnicos, gente que sabe del deporte y todos compartieron lo mismo. Les dio vergüenza ajena porque hubo cero pedagogía”.
“Había muchas formas de encarar el tema y los iluminados que están en la Liga y presidentes de todos los clubes tienen que buscar cómo solucionarlo, porque creo que para eso están ahí en vez de romperle el corazón a mi hijo”, argumentó.
A su vez, puntualizó: “Hablé con las autoridades del club, dos veces les pedí reuniones y no me dieron respuestas hasta que en un momento me dijeron: ‘Es lamentable para ustedes, pero es un gran logro para nosotros porque hay muchos niños’. O sea, lo único que les interesó fue tener más Copas en su club, más chicos y más facturación”. “Este problema es de egos y dinero entre grandes porque los chicos no tienen absolutamente nada que ver. Esto es un ego para el club que quiere tener una mejor categoría”.
“Incluso, personas que me contactaron y saben de esto me dijeron que el nene que tiene que brillar va a brillar sin opacar a ningún otro. Todos los niños juegan porque les gusta, pero en este lugar no son prioridad los niños, se olvidan que el club es para ellos, no es de las autoridades, ni de la Liga Villamariense”, argumentó.
Resaltar el caso del pequeño
La mamá señaló que luego de la viralización del video no tuvo ninguna respuesta por parte del club El Santo ni de la Liga. Sin embargo, apuntó: “Sé que hice lo correcto para mi hijo, tuve muchas respuestas, además, recibió invitaciones de otros clubes de la ciudad para jugar en el baby e incluso otros deportes”. “La Liga de Bell Ville también lo invitó a jugar el próximo jueves con los dos clubes que se enfrentan en la ciudad, como una forma de resaltar su caso. Tengo entendido que lo va a recibir el presidente y las autoridades de dicha liga, creo que a todo el mundo le ha dado vergüenza ajena, menos a ellos”, dijo.
“Me gustaría que este mensaje le llegue a otros papás para que en ningún momento dejen que a sus hijos les hagan creer que son menos, las autoridades de los clubes no tienen el derecho de opacar a nadie y si no saben cómo hacer para incluir a todos los niños que por favor renuncian y dejen a gente competente en su lugar”, concluyó Patricia.
