Programa Akademia - Dura nueve meses y comienza en abril
Con el foco puesto en lo emocional
Se trata de un proyecto educativo, llamado la Akademia, surgido en?Barcelona,?España. En Villa María, María Carolina Daniel, Tatiana Frosasco y María José Carassai son las responsables. Se dictan talleres de, entre otras cosas, emancipación emocional, biodecodificación, educación financieraEn su web, la Akademia se presenta como un “proyecto educativo” que promueve la “educación emocional entre jóvenes de 18 y 23 años”, de forma “completamente gratuita”. El proyecto lo fundó en 2011 en Barcelona, España, el periodista especializado en temas de responsabilidad personal, liderazgo en valores y economía consciente, Borja Vilaseca. Hace unos tres años, un grupo de mujeres de la ciudad se enteró de la propuesta y quisieron aplicarla por estos lados. Las directoras de la Akademia, a nivel local, son tres. María Carolina Daniel es licenciada en Relaciones Internacionales, realiza consultoría de empresas en internacionalización y trabaja en una empresa familiar. Tatiana Frosasco es licenciada en psicopedagogía, trabaja en consultorio y, además, da clases en el nivel secundario de algunas escuelas. María José Carassai, al igual que Frosasco, es psicopedagoga, da clases en colegios secundarios y también está en una empresa familiar. Todas, antes de explicar en qué consiste el proyecto, insistieron en aclarar que la “k” de Akademia no tiene que ver con una cuestión partidaria. Porque Akademia viene de la Academia ateniense, la escuela filosófica fundada por Platón en el siglo IV a C. en los jardines de Akademo. Akademo, hay que recordar, era un héroe legendario de la mitología griega.
“Decidí unirme a este proyecto en 2020 a raíz de haber visto la propuesta en Internet. Sigo hace bastante tiempo al creador de la propuesta y me pareció muy importante y muy interesante poder tenerla en la ciudad. Así que busqué y encontré la forma de llenar el formulario y poder traerla a Villa María”, contó Carolina Daniel. Luego, con sus compañeras, se pusieron a trabajar y la implementaron. Ahora, en 2022, se desarrollará la tercera edición del programa en la ciudad. Frosasco, en primer lugar, resaltó que se busca “que los chicos encuentren su propósito de vida”. Y eso se hace a través de talleres que se dictan a lo largo de nueve meses -las clases son una vez a la semana, tres horas- en donde se abordan ejes como el autoconocimiento, el desarrollo personal, el liderazgo, el talento y la vocación. Carolina Daniel apuntó que, en su equipo, cuentan con facilitadores: se trata de profesionales villamarienses como psicólogos, psicopedagogos, profesoras de teatro y yoga, coachs, nutricionistas, emprendedoras, empresarios. Y los talleres son, entre otras cosas, de emancipación emocional, biodecodificación, educación financiera, yoga, meditación, sexualidad y alimentación.
Las ediciones previas
Carolina Daniel recordó que en la primera edición, en 2020, tuvieron, aproximadamente, 11 alumnos. Sin embargo, mencionó que hubo dificultades porque los talleres comenzaron justo cuando se decretó la cuarentena, en el marco de la pandemia y, por tanto, debieron alterar la dinámica: lo presencial fue virtual y los contenidos se acotaron porque tres horas de clases a través de una pantalla era “insostenible”.
En 2021, la situación fue otra porque ya se sabía cómo venía la mano. Entonces, se formuló de un modo que pudiera adaptarse a cualquiera de las modalidades. Los estudiantes, en esta ocasión, fueron 15 y egresaron cinco porque, para terminar, se deben cursar todos los talleres y presentar un proyecto final “en el que se integran todos los contenidos”. En esta dirección, ella indicó que “la persona define, toma una decisión con las herramientas del curso: puede ser qué carrera estudiar, qué emprendimiento seguir y hasta una decisión personal”. Asimismo, añadieron: “El sentido es complementar aquellos contenidos y herramientas que muchas veces en la escuela no se adquieren como lo son las habilidades personales, el manejo de las finanzas, emprender un proyecto, pero buscando desde el autoconocimiento qué es, desde adentro, nuestro don”. En este plano, puntualizaron que por medio del testimonio de los alumnos, porque al cierre de cada curso se conversa sobre lo tratado, entendieron que el aprendizaje resultó “transformador en cuestiones muy centrales de la vida de los jóvenes”. Eso las dejó contentas, dijeron.
Frosasco aprovechó la oportunidad para comentar que, a partir de su experiencia en escuelas, nota que los chicos y chicas de quinto o sexto año, a veces están “un poco desorientados” y que, por eso, la demanda de proyectos educativos de este tipo existe. “Hay contenidos como gestionar las emociones, que es tan básico, y en la escuela eso, directamente, no se toca”, manifestó. A la vez, subrayó que han recibido muchas consultas, pero falta, por parte de los interesados, el “envión para anotarse”. Y, en este sentido, puntualizó que puede deberse a que dudas, miedo o vergüenza por el qué dirán: expresaron, al respecto, que hay personas con dificultades para manejar sus emociones o para expresarse.
Por último, remarcaron que cada uno, ante todo -antes de ser alumno, trabajador, padre, madre, hermano- es una persona. “Si no nos conocemos y no sabemos qué nos pasa y qué hacer con eso, después va a repercutir en todos los ámbitos de nuestra vida”, destacaron. Y cerraron: “El objetivo a largo plazo de este programa, en cuanto a lo que el fundador quiere, es crear una escuela, que en España ya se está gestando, con este tipo de bases que sería todo lo opuesto al sistema educativo tradicional”.
Era del Conocimiento: reinventarse
En la web de la Akademia, hay una carta del fundador Borja Vilaseca en la que ofrece su mirada sobre el sistema educativo actual. “(...) la escuela actual desalienta el aprendizaje y fomenta el conformismo y la obediencia. Y lo peor de todo: aniquila nuestra creatividad. Por eso, la gran mayoría perdemos la conexión con estas facultades, marginando por completo nuestro espíritu emprendedor”, dice.
Y, en contrapartida, brinda su perspectiva al respecto. Plantea que estamos en la Era del Conocimiento, en la que se necesita otro tipo de mentalidad “para cultivar la inteligencia emocional, así como una actitud emprendedora que nos permita hacernos cargo de nosotros mismos”.
