Raquel Rodrigo, titular del Polo Integral de la Mujer

“La mujer ya no denuncia solo el golpe”

La titular del espacio además agregó un dato que preocupa: durante la pandemia los casos se duplicaron y, al día de hoy, aún no se redujeron
martes, 29 de marzo de 2022 · 08:01

Raquel Rodrigo, coordinadora del Polo Integral de la Mujer,  dialogó con  El Diario respecto a la función del espacio interdisciplinario que aborda los hechos de violencia de género a nivel local y regional y abordó varios conceptos para mantenerse en alerta a nivel social.

En sus palabras, Rodrigo, especificó que los hechos se dispararon durante los meses más duros de la pandemia de COVID-19 y no mermaron, algo que sin dudas preocupa. De igual manera, desde el escenario realizan un abordaje integral en búsqueda de proteger la integridad de cada mujer.

-¿Cómo interpretan las cifras compartidas desde la Departamental San Martín respecto a los hechos de violencia de género?

-Creo que existe un aumento de la visibilización y del compromiso de las instituciones con esta lucha contra la violencia de género que va aumentando.

De igual manera, lo que uno ve que sale en los medios es en el caso de los hechos más graves. Hay muchos hechos de violencia que no salen publicados y, desde nuestro espacio, prepandemia teníamos un promedio de 55 casos mensuales. Durante la época de pandemia, se duplicaron los casos y todo esto tuvo que ver con la convivencia, la mujer encerrada con el agresor y todo lo que implicaba. En ese punto se duplicaron los casos. El trabajo creció, las atenciones se duplicaron y hoy no descendieron, sino que se mantienen en una meseta.

De igual manera, hoy existe algo positivo y es que la mujer ya no denuncia solamente el golpe (que es el extremo de la violencia) sino que denuncia situaciones que tal vez sean menos graves (en cuanto a implicancia física) y va reconociendo y teniendo en cuenta lo que tiene que ver con las campañas de promoción y las luchas feministas.

-¿Crees que los hechos de violencia tienen mayor visibilidad en este momento, y antes no existía tal abordaje?

-La mujer sabe que hay numerosos tipos de violencia y no tienen por qué soportarlos. Uno ve mayor visibilización y la mujer considera otros hechos que antes no y hablamos de violencia ambiental, sexual y económica.

-¿Piensan que desde la llegada del Polo más mujeres se han animado a denunciar y tienen mayores herramientas? ¿Prefieren ir al Polo antes que a una Unidad Judicial?

-La diferencia es que al Polo las mujeres pueden venir con o sin denuncia. El equipo interdisciplinario que aborda la temática está compuesto por una psicóloga, una trabajadora social y una abogada. Allí se busca que la mujer tome conciencia de la gravedad de los hechos y lo utilice como recurso si está de acuerdo.

-¿En qué porcentaje interviene la Justicia?

-A veces nos llegan los casos a través de oficio y en otros casos, muchas mujeres que han pasado por el Polo accionan una denuncia. De igual manera, hay mujeres que se separan del agresor sin necesidad de denuncia.

-Existen muchos casos donde las denunciantes no tienen una red de contención familiar ¿Qué se hace en esos momentos?

-Habitualmente en el círculo de la violencia la mujer no tiene vías de contención porque el agresor consigue alejarla de su familia y de sus amistades. Entonces, en muchos casos, no tienen un vínculo y hemos visto este fenómeno con mujeres que vienen a la ciudad o a la región desde otras provincias y otros países y no tienen ninguna red de contención. Entonces la tarea es volver a revincular a esa mujer con su familia… crear un vínculo nuevo. Es una labor bastante difícil, pero se va consiguiendo con el trabajo diario. ´

La situación económica es tal vez la traba más importante porque se quedan con el agresor,  ya que no pueden subsistir ni ella ni los hijos, pero hoy disponemos, gracias a los estados nacionales y provinciales, de becas para poder acompañarlas, y también ofrecemos talleres de oficio.

-¿Cómo es el monitoreo de las personas que fueron atendidas?

-Como mínimo intervenimos cinco veces. Se les ofrece la terminalidad escolar -ya que hay muchas que no han terminado el secundario- y desde ese lugar se continúa con el monitoreo. Muchas tienen a sus hijos en las guarderías, también tenemos talleres de oficio gracias al vínculo con Ceder -que volverán a ser presenciales-.

También se busca desmitificar esta idea de que la violencia solo atraviesa determinados sectores o estratos sociales…

Siempre decimos que la diferencia es el tamaño de los ladrillos. En los barrios periféricos, donde las casas están más cerca, todos se enteran y hasta los vecinos denuncian. En el caso de lugares donde están las casas más separadas, uno no se entera… pero eso no quiere decir que no sucedan.

-Respecto a la adolescencia ¿Qué podemos decir?

-En el caso de los adolescentes es positiva el hecho de que ellos tienen más conciencia de todo esto. Sabemos que la violencia en el noviazgo existe y hemos tenido papás que se han acercado buscando que acompañemos a sus hijas, pero las jóvenes ya arriban con otra impronta.

-¿Qué opinás del abordaje de los medios de comunicación a nivel local?

-Creo que en la mayoría de los medios de comunicación hay gente capacitada que se maneja mucho mejor que en otras partes. Es un cambio que estamos adquiriendo con la sociedad en conjunto. Claro que falta mucho para alcanzar las expectativas que uno tiene, pero hay que creer en esto y entender que lleva su tiempo. La gente de los medios aborda con seriedad estas cuestiones.

-El trabajo entonces es incansable en tal espacio.

-Sí. Y quiero desarrollar la capacidad, adaptación y compromiso de los profesionales que constituyen los equipos. Durante todo el tiempo tienen puesta “la camiseta” y la pelean desde todos los ángulos. Estamos de guardia los fines de semana, comprometidos y alertas a lo que pueda suceder. Entonces, si algo se puede destacar es el compromiso de todas las mujeres que trabajan en el Polo.

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