Perfil - De la UTN a Florentino Pérez, una historia vergonzosa que dejó a chicos sin escuela por mucho tiempo
El presidente del Real Madrid le tiró una “gambeta” a las PROA
Makiber, la firma que no cumplió con la construcción de los colegios, es una de las tantas empresas que pertenece al hombre que surgió ligado al franquismo, fue investigado en la causa “Autopistas del Sol” y hoy busca tener a los dos futbolistas más caros del mundoEl negocio del fútbol profesional no tiene techo. Allí existen cifras astronómicas por el pase de un jugador, cada vez más locas, y hay jóvenes cuyas piernas cuestan más que varios presupuestos de ciudades en el mundo.
En ese contexto, hay dos delanteros goleadores que hoy asoman como los más encumbrados a la hora de “romper las billeteras” de los clubes-empresas.
Uno de ellos es el francés Kylian Mbappé, verdugo de Argentina en el Mundial de Rusia y compañero de Messi en el Paris Saint Germain.
De solo 23 años, el explosivo atacante de ascendencia argelina y camerunesa soñó desde chico jugar en el Real Madrid de España, implorando frente al póster de Cristiano Ronaldo en su pieza.
El otro top es Erling Haaland, de 21 años, un gigante rubio, noruego, de casi dos metros de alto y mirada de vikingo, que llama la atención por su agresividad en la cancha -hecha para el gol- y porque está listo para dar próximamente el salto a otra institución más grande, luego de brillar en el Borussia Dortmund de Alemania.
Real Madrid, fiel a su historia de equipo ganador (aunque logró 14 de sus 33 títulos de liga bajo el régimen de su famoso hincha Francisco Franco, dictador de España), se acomodó en el primer lugar de los que quieren quedarse con las dos estrellas.
A pesar de que Europa está en crisis por el conflicto Rusia-Ucrania y que la pandemia causó profundas heridas económicas en las instituciones, el club de la capital española ya hizo una movida: a Mbappé le ofreció ganar 50 millones de euros por año, mientras por Halaand está dispuesto a pagar la friolera de 200 millones, costeando el combo del valor del pase, lo que pide el representante y hasta lo que quiere ganar el padre del chico para “convencerlo”.
Detrás de esta ambición desmedida hay un sello inconfundible: Florentino Pérez, presidente de Real Madrid y una de las personas más ricas de España. Para muchos, la cara ejemplar de la dirigencia de Madrid.
El franquista
La historia de Don Florentino se cuenta a medias en Wikipedia y no suele ser expuesta demasiado por la prensa española, habida cuenta que el hombre está acostumbrado a mover sus influencias para que quede en la calle todo aquel que ose criticarlo.
Así lo hizo saber el periodista Fonsi Loaiza, autor del libro “Florentino Pérez. El Poder del palco”, cuya portada muestra al empresario retratado como El Padrino.
“Su impunidad es, de algún modo, la impunidad del régimen (de Franco). Es la figura que mejor representa lo que ha surgido después del franquismo, si es que surgió algo distinto, porque los tejemanejes siguen siendo los mismos, por cómo se han heredado todos los males del régimen, cómo supo aprovechar las conexiones con las familias franquistas, los Alberto o los March, que financiaron el golpe de Estado fascista de 1936 y luego financiaron su empresa al principio”, contó Loaiza.
Esa primera empresa de Pérez estuvo relacionada con el dragado y habría tenido “esclavos del franquismo” en la mano de obra, como lo investiga la Justicia.
No obstante, tras la caída del dictador, Florentino inició su carrera política. Fue concejal del Ayuntamiento de Madrid y Director General de Infraestructuras de Transporte del Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones.
En 1981 pasó a ser subsecretario-presidente del Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Todo bajo el partido Unión de Centro Democrático, catalogado en España como el lugar de los “franquistas moderados”.
Dos años después de ostentar ese cargo, el hombre pasó a ser un “ingeniero exitoso”, gracias a sus empresas dedicadas a la construcción.
En 1997 se convirtió en máximo jerarca de ACS, la firma que fue en ascenso, apuntando además a “servicios industriales, servicios urbanos y concesiones de infraestructuras de transportes”.
Desde entonces, ACS se fue diversificando: adquirió Vertresa, la mayor planta de tratamiento de residuos de Madrid, y hasta se convirtió en un holding que opera en varios países con diferentes ramificaciones o filiales. El empresario serio, de hablar pausado y padre de tres hijos, iba directo a tener dos billones de euros.
La empresa
Entre las firmas que dependen de ACS aparece Makiber Proyectos Integrales, hecha para “servicios en países emergentes”, aunque con la mirada en Sudamérica: en 2016, anunció el desembarco en Bolivia y Ecuador para realizar hospitales o centros de salud.
“Somos una compañía dedicada a diseño, construcción, equipamiento y servicios relacionados con la mejora de la calidad de vida y el desarrollo económico. Con una filosofía basada en un profundo compromiso con los objetivos de nuestros clientes, nuestra mayor satisfacción es convertir sus proyectos en realidades”, apuntaba la empresa en su presentación.
De a poco, Florentino Pérez fue entonces mejorando su emporio, aunque con algunos problemas que daban cuenta de la “inoperancia” e “incumplimiento” en sus compromisos, si se puede llamarlo de alguna manera, casi siempre en Sudamérica, claro, nunca en Europa.
A pesar de todo, en 2018, la firma logró en Córdoba lo que hubiesen soñado varias constructoras: hacerse con casi 70 millones de euros (por entonces, más de 2.800 millones de pesos) para construir 34 escuelas PROA (con todo su equipamiento) en diferentes puntos de la provincia, entre ellas dos en Villa María y una en Villa Nueva.
“En total, son más de 60 mil metros cuadrados de infraestructura para el aprendizaje, con una propuesta innovadora para el nivel medio”, se anunció.
Para ello, el gobernador Juan Schiaretti logró en España, autorizado por el Deutsche Bank, un crédito a devolver en 11 años.
Se especulaba que las escuelas PROA podían edificarse en tiempo récord, pero algunas, como el caso de Villa María, se demoraron más de la cuenta y hasta la Provincia debió entablar con Makiber un litigio que demandó un año.
Lo que tenía que finalizar en un año, fue un bochorno que la Provincia recién intentó explicar en la ciudad días atrás, con la visita del ministro de Educación, Walter Grahovac.
“Hemos multado a la empresa española por 13 millones de pesos”, reveló el ministro.
Esa multa, en valores de 2021, le representó a Makiber un poco más de 108 mil euros... ACS factura 50 mil millones por año.
De todas maneras, Don Florentino ya había movido las piezas.
En un abrir y cerrar de ojos, el hombre vendió la mayor parte de su división de servicios industriales, con la que está presente en más de 50 países. Su actividad está orientada al desarrollo, construcción, mantenimiento y operación de infraestructuras energéticas, industriales y de movilidad a través de empresas como Cobra, Cymi, Dragados Offshore, Imesapi, ETRA, Initec Energía, Intecsa Ingeniería Industrial, Maessa, Maetel, MASA, SEMI, SICE y... Makiber.
En conjunto, la francesa Vinci se hizo con un conglomerado con 45.000 empleados.
Las víctimas
Poco podrán haber sabido los estudiantes locales del juego de los ricos extranjeros. Ellos solo querían que les terminaran el edificio, mientras siguen yendo a clases en aulas que disponen las dos universidades, UTN y UNVM.
Fueron los de la primera institución quienes se pararon frente a la prensa, la semana pasada, y subrayaron: “Nuestra Escuela PROA está funcionando desde hace 6 años y todavía no tiene edificio propio. Supuestamente, en 2018 empezaron las construcciones, pero todavía no se ha terminado”.
“Es una situación desesperante. En 2017 nos mostraron un video y nos dijeron que finalizando 2018 iba a estar listo el edificio. Somos la primera promoción y no estamos en ese edificio”, agregaron.
Un día después, en Alta Gracia, varias mamás de los alumnos salieron a denunciar lo mismo.
“Nos han prometido el edificio hace mucho, pero la obra está parada”, indicaron.
El amigo
No llama la atención que las concesiones de las empresas de Pérez hayan hecho estragos en los años en los que gobernó Mauricio Macri.
Con el expresidente argentino, al español los une más que la pasión por el fútbol y las relaciones políticas con Mariano Rajoy, entre otros.
ACS controla una parte del grupo Abertis, que actualmente tiene la concesión de las autopistas Acceso Oeste y Acceso Norte.
Y en ese sentido, Pérez negoció con la administración macrista la renovación del contrato que finalmente se extendió hasta el 2030.
Además, Sideco, una de las empresas que fundó la familia del expresidente, fue socia de Abertis en las acciones de Autopistas del Sol (Ausol), negocio en el que también estaba la italiana Impregilo.
Para el diario Página 12, Macri y el titular del Real Madrid se conocen desde 2009, cuando el entonces jefe de Gobierno porteño visitó la capital española en el marco de un encuentro con autoridades del Partido Popular (PP).
Años después, el argentino fue acusado de haber beneficiado a su familia a través de la suba del peaje en Ausol, causa que recayó en el Juzgado Federal de Daniel Rafecas, quien mandó a allanar las oficinas de Pérez, pero sin aval español.
Mientras eso ocurría, el propio Pérez era convocado por el Congreso español para dar explicaciones sobre su posible vínculo en la causa que investiga un financiamiento ilegal del PP.
De todas maneras, una enorme felicidad se llevó “El Padrino” de Madrid a fines de 2018: El 24 de noviembre, por la segunda final de la Copa Libertadores de América, una llamativa falta de seguridad de la policía porteña en el traslado del plantel de Boca al estadio permitió que un grupo de “hinchas de River” apedrearan el micro en el que iban los jugadores visitantes.
A raíz de este hecho violento, la Conmebol (entidad que rige los destinos del fútbol sudamericano) decidió suspender el partido y trasladarlo a Europa.
Cuando salió el fallo, tanto el presidente de la entidad sudamericana como el titular de la FIFA, Gianni Infantino, se encontraban en Buenos Aires para hacer lobby durante la cumbre del G20.
Los dos fueron invitados especiales al Teatro Colón cuando Macri lloró de emoción mientras exhibían la obra Argentum.
La decisión estaba escrita: el superclásico tenía que jugarse en Madrid, más concretamente, en el estadio Santiago Bernabeu.
El evento dejó en la capital española una ganancia de 200 millones de euros, de los cuales una gran parte terminó en las arcas del club dueño de casa.
Tiempo después, Mauricio se convirtió en presidente de la Fundación FIFA, mientras Florentino comenzó a crear la Superliga europea, en tiempos donde aspira a quedarse con los jugadores más caros del mundo.
LAS CIFRAS
2.902 millones de euros, el valor de la operación con la que ACS, la firma de Florentino, se desprendió de Makiber y otras empresas, adquiridas por el grupo francés Vinci.
108 mil euros, es lo que le cuesta la multa al grupo español por no terminar lo que debía terminar en la provincia de Córdoba.
