Inauguraron un monolito que recuerda a las personas de la diversidad sexual víctimas de la última dictadura
“Nunca más serán invisibilizados”
“No hay otro país que recuerde y que tenga memoria, verdad y justicia como el nuestro”, dijo una docente que integra la APDH. Distintas referentes hablaron con El DiarioDesaparecidos por ser como son, por su orientación sexual.
Eso deja expuesto desde ayer el banco rojo ubicado en la costanera de Villa María, en una zona neurálgica de la ciudad.
Al costado de ese banco (que recuerda a las víctimas de femicidio) situado entre calles Catamarca y Santa Fe, la Mesa de Derechos Humanos de Villa María inauguró un pequeño monolito en homenaje a las víctimas del colectivo LGBTIQNB+ de la dictadura.
“No los conocimos, no los conoceremos jamás. Son, solamente, cuatrocientos de los 30 mil gritos de justicia que laten en nuestro corazón”, dijo alguna vez el militante Carlos Jauregui, y es la frase que quedó plasmada en el monolito, descubierto por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia,, en recuerdo de las personas de la diversidad sexual torturadas y desaparecidas en la última dictadura cívico militar.
El monolito es suscripto por la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos (APDH), Igualdad Evita, la Municipalidad y el Partido Justicialista.
Fanny Bustos, una de las mayores referentes de la diversidad en la ciudad, dijo a El Diario que “esto es algo histórico, que no se ve en muchos lados, y con la importancia de que es descubierto en un lugar muy visible de la ciudad”.
“Recordará a los 400 compañeros caídos, perdurará en la historia, y de eso se trata, de no perder la memoria. Han sido invisibilizados y nunca más lo serán”, remarcó pocos minutos después de concluido el acto de ayer a la mañana en la costanera, en una jornada de viento fresco y con sol.
“Como todo el tiempo pasa la gente por acá, a la historia la vamos a llevar año tras año”, ponderó la militante.
Recordó que las 400 personas fueron víctimas de la dictadura “por la orientación sexual o por ser quienes querían ser, los llamaban amanerados, trasvestidos, y fueron a esos campos de concentración que ya sabemos”.
Para Fanny, actualmente “hay conciencia social porque hay un Estado activo que hace que la memoria no se pierda, así como también lo hace la APDH evocando esto año tras año”.
La docente y militante María Alejandra Navarro fue pionera en la lucha de la diversidad local, comenzó a actuar en la década de 2000 cuando en Villa María casi nadie lo hacía. “Es histórico este reconocimiento que se le hace a la comunidad, a 400 desaparecidos, desaparecidas y desaparecides”, subrayó al ser abordada por este diario, ni bien terminó la ceremonia.
“Si bien lo sucedido con la comunidad no figura en ningún libro más allá de lo que dijo Jauregui en su revisionismo, es importante que se reconozca y que esto suceda en el interior del interior del país, donde la memoria suele seguir estando escondida”, consideró.
Para Navarro, actualmente “no hay mucha conciencia” sobre la tragedia terrible que representó la última dictadura en la Argentina.
En ese marco, la profesora de historia sostuvo que “lo que se aprende en el colegio es muy poco, y para no cargar con algunas cuestiones, hay docentes que dejan de lado este tema y hablan de la historia de otros países”.
En el acto también habló Alan Nicolina Ferreyra y la profesora Carolina Benedetto, integrante de la APDH.
“Fue una minoría que usurpó al poder y que se impuso por sobre el resto de la población tratando de extirpar el “cáncer”: el cáncer eran los pobres, los judíos, las minorías sexuales, todos los discriminados por la sociedad”, lamentó Benedetto al hablar ante los y las presentes.
Luego celebró “la posibilidad que nos ha dado este país” y dijo que, por un lado, se rememora y recuerda lo sucedido, pero, por otra parte, se celebra que “hay otro país” en el presente. Y recalcó que “no hay otro país que recuerde y que tenga memoria, verdad y justicia como el nuestro”, comentario que fue seguido por un fuerte aplauso de la concurrencia.
