Programa Fulbright - Una manera de compartir experiencias

“Actúan como puentes culturales”

Lo dijo la coordinadora del Profesorado en Lengua Inglesa, Mariana Falco, con relación a los jóvenes que llegaron desde Estados Unidos como asistentes de idioma
miércoles, 23 de marzo de 2022 · 08:30

Fulbright es un programa educacional patrocinado por la Oficina de Asuntos Educativos y Culturales del Departamento de Estado de los Estados Unidos, por los gobiernos de otros países y por el sector privado. El programa nació en 1946, cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, y lleva el nombre de J. William Fulbright, un senador de Arkansas que presentó el proyecto. Su idea, según la web de Fulbright Argentina, era influir “en la construcción de lazos perdurables entre el pueblo de su país y el de los demás países del mundo de la posguerra”. Hoy, después de más de setenta años, el programa funciona en unos 160 países. Incluso, a lo largo del tiempo, sesenta becarios que pasaron por Fulbright llegaron a recibir el Premio Nobel.

Este lunes, a las once de la mañana, en la Sala del Consejo Directivo del Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Villa María, autoridades les dieron la bienvenida a los asistentes Fulbright al Profesorado en Lengua Inglesa: se trata de Ryan Arazi y Lilian Nassif,  quienes viajaron desde New York (ciudad ubicada a unos 8.200 kilómetros) y desde Miami (situada a unos 6700 kilómetros), respectivamente. Ambas ciudades, cabe aclarar, forman parte de la Costa Este de Estados Unidos. Los chicos, en su país, estudiaron carreras de grado y tienen una vasta formación en el plano educativo. Además, se perfeccionaron con másters y capacitaron en resolución de conflictos y en otras disciplinas enfocadas en la política y la cultura. En su país, es habitual que hagan viajes culturales, de alrededor de diez días, a sitios como Tailanda o El Líbano, para trabajar desde lo educativo. Ahora, el escenario es otro, porque convivirán desde marzo a noviembre en Villa María: lo que dura, digamos, el año académico.

Un periodista de este medio conversó con Mariana Falco, la coordinadora del Profesorado, sobre el programa y el recibimiento de los jóvenes. En este sentido, ella habló de la importancia de Fulbright, porque promueve “intercambios educativos y culturales”. Asimismo, destacó que los becarios se destacan “por el liderazgo” y “por poder hacer contribuciones en los distintos países”. Por otro lado, remarcó que, en total, a la Argentina arribaron 30 becarios que se distribuyeron entre las distintas provincias, en los diferentes profesorados. Y brindó un dato no menor: a los postulantes al programa les lleva aproximadamente un año el proceso de selección. Por lo tanto, es para estar orgullosos que dos de ellos hayan llegado a la ciudad.

Seguidamente, precisó que Arazi, de 22 años, y Nassif, de 23, no llegaron como estudiantes: lo hacen, en realidad, como asistentes de idioma. “Su misión es ofrecer asistencia en los profesorados de inglés de distintos lugares del país”, dijo. Sin embargo, aclaró que ese es solo uno de los objetivos, porque también compartirán “cuestiones del día a día” y “experiencias” vinculadas a cómo es atravesar una jornada en una universidad estadounidense. En este punto, mencionó que, por ejemplo, pueden tratarse temas relacionados con tradiciones que celebran. “Ellos vienen a compartir experiencias, conocimientos, uso del idioma inglés y cultura”, insistió. Y sostuvo que, entre otras cosas, pondrán en valor el idioma para hacer un buen manejo: es decir, permitirán, por ejemplo, conocer en detalle la manera en la que se pronuncian determinadas palabras. “Sirven como embajadores culturales”, subrayó. Asimismo, Falco hizo énfasis en lo significativo que es el intercambio, inclusive en Estados Unidos, porque es un país extenso. “A veces lo que pasa en una región se conoce cuando se empieza a intercambiar”, dijo y explicó que, así, se ponen en discusión temas que están en la agenda de cada una de las regiones.

En el marco de la bienvenida, Arazi y Nassif fueron recibidos por los cuatro claustros de la UNVM: estudiantes, docentes, no docentes y graduados. Allí, compartieron una presentación sobre New York y Miami, dialogaron sobre sus realidades y hablaron acerca de sus familias. Luego, hubo una instancia en donde se les permitió hacerles preguntas a los miembros de la audiencia sobre distintos aspectos.

Falco, por su lado, expresó: “Ellos participan de actividades en el aula y en talleres, como asistentes, poniendo el idioma en valor. A su vez, realizan un proyecto educativo que contribuya a la ciudad, a partir de su experiencia”. Sobre este último punto, la coordinadora contó que a los dos becarios les interesa la cuestión educativa porque Villa María es miembro de la Red Mundial de Ciudades del Aprendizaje Unesco. Entonces, se preguntaron “cómo una universidad se desenvuelve o cumple distintas funciones a través de programas en la comunidad y cómo la comunidad se relaciona con la universidad para que la ciudad crezca”.

Falco contó que Arazi y Nassif llegaron a la ciudad la tarde-noche del viernes. El fin de semana salieron a recorrer. “Hay villamarienses que han sido becarios Fulbright. Entonces, cuando los reconocieron, compartieron un rato. El domingo los invitaron a una casa a conocer cómo se cenaba en Villa María. Y me decían los becarios: nos llama la atención que la gente, cuando nos ve en la calle, enseguida nos hace preguntas”, rememoró Falco.

Y agregó que ejemplos de las experiencias compartidas se ven reflejados en lo cotidiano. En esta dirección, relató que una mañana, en un taxi, conversaron con un taxista acerca del funcionamiento de esos vehículos en New York y Miami. “Hay deseos de compartir”, dijo y remarcó que ellos actúan como “puentes culturales”.

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