Para seguir reflexionando - Se hará virtualmente como el año pasado
Referentes locales participarán del Congreso Nacional de Psicología
Se trata de la presidenta del Colegio de Psicólogos de la ciudad, Silvana Pons, y de la vicerrectora de la UNVM, Elizabeth?Theiler. Ambas abordarán el tema políticas públicas en salud mental. La actividad se desarrollará entre el 23 y el 26 de marzoEntre el miércoles 23 y el sábado 26 de este mes se hará la décima octava edición del Congreso Nacional de Psicología que, al igual que el año pasado, se desarrollará de manera virtual y tendrá a más de 300 disertantes. Antes de la pandemia, hay que recordar, se realizaba en distintas provincias y, por eso, se destaca su federalismo.
La actividad es organizada por la Federación de Psicólogos de la?República Argentina (FEPRA) que nuclea, precisamente, a todos los colegios de psicólogos del país. Y la fecha de este congreso tiene un sentido: Beatriz Perosio, en su momento, además de ser presidenta de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires (APBA), también lo era de FEPRA. A ella, en el marco de la última dictadura militar, la secuestraron de su trabajo el 8 de agosto de 1978 y la desaparecieron. Entonces, juntarse y reflexionar durante estos días, toma, todavía, más relevancia.
Las referentes de la ciudad
Ayer, en el primer piso del?Rectorado de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), en calle Entre Ríos 1431, dos referentes en la materia hablaron sobre lo que será su participación en el congreso, que se denomina “Psicología y comunidades.?De los impactos sociales a las nuevas construcciones. Diálogos y tareas”. Ellas son la doctora en Ciencias Políticas y vicerrectora de la UNVM, Elizabeth Theiler, y la presidenta de la delegación local del?Colegio de Psicólogos, Silvana Pons, quienes disertarán el 24 de marzo.
Theiler, en primer lugar, señaló que ya están preparando la ponencia en la que abordarán “las políticas públicas en la salud mental”. En este sentido, destacó la importancia del factor humano que compone a los equipos de salud mental y, por otra parte, se refirió a “las transversalidades en la diversidad de los territorios”.?Al respecto, contó que no es lo mismo una política pública de salud mental pensada en los territorios federales de un país (en las distintas provincias) que en la diversidad de los territorios de las instituciones.
Luego, apuntó que les interesa aportar a la reflexión, en tanto son las colegiaciones y federaciones las que sostienen la “actualización profesional”. Asimismo, no dejó de lado la contribución que se hace desde los espacios universitarios y de investigación para buscar nuevas formas de construir respuestas.
Algunos puntos sobre la legislación
La Ley provincial de Salud Mental (9.848) se sancionó el 20 de octubre de 2010 y se promulgó ocho días después. La nacional, la 26.657, se sancionó el 25 de noviembre de 2010, y se promulgó el 2 de diciembre de ese año. Sobre la aplicación de las normativas, Theiler hizo un análisis. En esta dirección, remarcó que aún queda mucho trabajo pendiente “en relación con la aplicación completa de la ley”.
Sin embargo, aclaró que hubo grandes transformaciones, vinculadas, entre otras cosas, con las instancias de capacitación, con el proceso de desmanicomialización (entendido como la dignificación en la atención de la salud mental en múltiples aspectos). A la vez, mencionó que hubo “resistencias” y comunicaciones “confusas” que generaron situaciones en las que se llegó a entender que no se podía internar más a las personas.
Posteriormente, dijo que se avanzó en la conformación de los equipos y en el trabajo interdisciplinario. “Antes estaba más orientada la mirada, no tanto al acceso al derecho (a la salud), al vivir bien, sino que estaba centrada la salud mental en la patología y para la patología, en términos generales, la respuesta es clínica e individualizada”, expresó.
Agregó que la vida cotidiana “generó demandas de distintas profesiones, incluidas las de quienes integran el cuerpo interdisciplinario de la salud mental, para poder hacer consultas no necesariamente por procesos de profunda patologización, sino de procesos de acompañamiento de la vida diaria de las personas”.
El panorama local
Pons, por su parte, dijo que el campo de la salud mental es “muy cambiante”. En esta línea, sostuvo que desde el Colegio son muy cautelosos al hablar acerca de si hubo, o no, un incremento de la demanda, sobre todo pensando en los efectos de la pandemia. “Yo creo que la demanda cambió”, manifestó.
Después, dijo que se ha corrido el estigma de la práctica clínica y que hoy se puede “escuchar la angustia en otros espacios y atreverse a hacer una consulta”. Y remarcó que, además, uno puede acercarse a dispositivos hospitalarios o acompañar a gente de nuestro núcleo más cercano a realizar una consulta.
Desmitificar
En otro plano, la presidenta del?Colegio de Psicólogos habló sobre el estigma que rodea a la “locura” y dijo que “tiene una marca social que implica la segregación de lo distinto” y que, por eso, por momentos, es dificultoso “correr” esa marca. Entonces, insistió en que debe haber un trabajo continuo y aprovechó para aclarar que la ley de salud mental es un instrumento, pero “no lo es todo”.
Theiler añadió y destacó que se logró hacer más accesible, y más cotidiana, la participación de equipos profesionales de salud mental en la vida de las personas.
Expectativas
Respecto de las expectativas para el Congreso, Theiler dijo que espera que se sigan dando a conocer estos espacios y discusiones porque reflejan una “responsabilidad ética y profesional”. Y sumó:?“La expectativa es escuchar, aprender de otras experiencias e identificar cuáles son las nuevas demandas profesionales”. Y esto no es menor porque detrás de las demandas profesionales, están las de las personas.
Pons remarcó la importancia de socializar el trabajo que se viene haciendo desde Villa María con relación a la elaboración de políticas públicas de salud mental. Y explicó que más allá de que haya cuestiones que necesiten ser tratadas -como la cuestión presupuestaria y la estratégica- debe ser imprescindible entender que el “eje, la columna vertebral” de las políticas públicas son las personas.
Así, durante el Congreso se escuchará, se receptarán experiencias, se reconstruirá y se buscará prepararse para continuar dando respuestas a las diferentes demandas que surgen y para garantizar el acceso al derecho a la salud.
