Semana de la Memoria - Se llevó a cabo el acto de señalización del ex-Departamento Central de Policía como espacio donde funcionó un centro de detención durante la última dictadura cívico militar
Construir una memoria activa, para avanzar en la verdad
Elvio Toscano aseguró que la construcción de la memoria es un trabajo diario, para que las nuevas generaciones sean conscientes de la historia y se comprometan para edificar otra Villa María“Memoria, Verdad, Justicia. Aquí se cometieron crímenes de lesa humanidad durante el terrorismo de Estado”, reza la placa con la que quedó señalizado el ex-Departamento Central de Policía como Centro Clandestino de detención durante la última dictadura.
Con la intención de mantener viva la memoria, APDH Villa María concretó este anhelo por el que trabajó más de un año. Ahora, solo resta que se materialice el otro sueño, que es que los calabozos se transformen en un museo y biblioteca donde se cuente la historia de esos años oscuros.
El acto, que se desarrolló frente a la sede policial, en General Paz 317, se inició con los artistas Analía Rosso, Mabel Bettiol y el Dúo por la Vida, quienes interpretaron las canciones “Honrar la vida”, “A mi manera”, y “Balada para un loco”.
La señalización fue parte de la Semana de la Memoria, organizada por la Mesa de Derechos Humanos de Villa María, que conforman APDH y más de 20 instituciones.
El primero en tomar la palabra fue el intendente Martín Gill, quien señaló que en marzo de 1976 se inicia en la historia argentina una de las noches más oscuras, que se recordará por siempre.
“El Estado asumió un rol al margen de las leyes y transformó todo su aparato en parte de un dispositivo para atentar contra los derechos humanos y generar violencia y muerte”, indicó.
“Esa página nos dejó 30 mil desaparecidos, cuya ausencia reclama justicia; nos dejó el cercenamiento a la libertad de expresión, el silencio en las universidades y sindicatos, y la prohibición de actividades culturales y políticas”, remarcó.
“Desde 1983 hasta hoy, los argentinos supimos construir frente al paradigma de Memoria, Verdad y Justicia, conceptos inclaudicables. Esas 30 mil voces ausentes claman para que nunca se bajen las banderas que nos permiten construir una memoria colectiva y ese paradigma que suena desde el retorno de la democracia: Nunca Más”, agregó.
“Después de un siglo de sucesiones de golpes de Estado y gobiernos de facto, en este tiempo donde a veces nos cuesta encontrar elementos para sentirnos orgullosos, esa construcción del Nunca Más aparece muy fuerte, y cada año renueva su compromiso. En proximidades del Día de la Memoria, en la Semana de la Memoria, a 46 años del golpe de Estado, ratificamos como ciudad, como comunidad, ese compromiso”, afirmó el intendente.
“Villa María se fue construyendo como ciudad de la memoria, y lugares significativos recuerdan lo que sucedió para no volver a cometerlo. En la costanera está el nombre de quienes hoy no están fruto de la violencia de Estado, para que las nuevas generaciones lo descubran”, subrayó.
“Otra muestra es la recuperación de este sitio, que albergó a la Policía de la Provincia, y donde entre 1976 y 1983 sucedió parte de esa historia negra, se ejerció parte de la violencia de Estado. A partir de hoy y para siempre, acá tenemos una marca de lo que nunca más tenemos que hacer los argentinos”, finalizó Gill.
Ciudad con miedo
“Cuando hablamos de memoria, hablamos de una memoria activa, inteligente, que se permite indagar a la historia”, afirmó el presidente de la Asamblea por los Derechos Humanos de Villa María, Elvio Toscano, al iniciar su discurso, y añadió que en APDH tratan de “avanzar en proyectos que reconozcan lo que pasó en la ciudad”.
“La memoria se construye todos los días, estamos recordando hechos históricos que tienen vivencia hoy. Cuando hablo de mis compañeros desaparecidos, hablo en presente porque siempre están, son los que nos acompañan para sostener esta lucha permanente”, aseveró.
“A partir del 24 de marzo de 1976, Villa María perdió su condición de ciudad, los que no estaban en libertad controlada, estaban en la penitenciaría, o en la Fábrica Militar, o los habían llevado a otro lugar. Era una ciudad con miedo”, aseguró.
“Hacemos una memoria activa porque queremos avanzar con la verdad, queremos saber quiénes hicieron las listas negras”, puntualizó.
En ese momento recordó que algunos de sus amigos le contaron sobre la existencia de esas nóminas, en las que figuraban “los peligrosos de esta ciudad”, y que habían sido elaboradas por personas de Villa María que conocían “bien a directores de escuelas y dirigentes políticos”.
“Lo peligroso era pensar en libertad, adoptar una posición crítica”, reflexionó.
“También Daniel Baysre me dijo que en la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos funcionaba un servicio de alcahuetes que hacían un informe ficticio sobre sospechosos que no comulgaban ideológicamente con el proceso militar”, apuntó.
“Todavía hay muchos silencios. ¿Cuándo saldrá a la luz la historia? Queremos conocer la verdad de Villa María y estamos trabajando para eso”, enfatizó.
“Trabajamos para la juventud, porque queremos construir una democracia plural, y ellos se tienen que comprometer a construir una democracia en la que la libertad sea real”, señaló.
“Por eso, pretendemos que por esos calabozos por los que pasó tanta gente, podamos hacer un lugar de la memoria donde se pueda encontrar la verdad de lo que pasó y comprometerse con ella para construir otra Villa María. Pretendemos que la memoria se demuestre en los hechos y que asumamos el compromiso de que nunca más se dé lo que vivimos del 76 al 83”, cerró.
Una reparación
“No podemos hablar de derechos humanos sin indagar en la praxis histórica de quienes sufrieron su vulneración, y sin trabajar en conjunto con los organismos de derechos humanos”, dijo el secretario de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia de la Provincia, Calixto Angulo, destacando el trabajo conjunto que se hizo para llegar al señalamiento del edificio.
“Nací mucho después del retorno de la democracia, pero soy parte de una generación que vivió el escrache a los genocidas cuando no había Justicia, o que vio cómo la comunidad argentina tomaba como propias las banderas de Memoria, Verdad y Justicia para juzgar y condenar con garantías”, agregó.
“Es un honor estar en esta señalización, porque entendemos que es una obligación del Estado reparar las consecuencias nefastas que aún tiene la dictadura sobre las víctimas y sus familiares. Y además, por la importancia que tiene para fortalecer el consenso de la comunidad sobre mantener la memoria de lo que ocurrió, y también para fomentar una conciencia ligada a la democracia, que es la única forma de dirimir nuestras diferencias”, remarcó, y aseguró que se ponía a disposición para avanzar en la propuesta de APDH para tener el espacio de la memoria en ese edificio.
En el acto estuvieron presentes, las legisladoras provinciales Liliana Abraham y Adela Guirardelli, concejales, el secretario de Gobierno, Seguridad Ciudadana y Asuntos Legales del municipio, Eduardo Rodríguez; el jefe de la Unidad Departamental San Martín, Pedro Maldonado; demás autoridades de las fuerzas de seguridad, autoridades gremiales, representantes de partidos políticos, dirigentes de mutualismo, representantes de ANSES, SUOEM y otras organizaciones.
