Brotes en distintos países del mundo

Villamariense en nuevo epicentro de coronavirus

Bárbara Ferdinandi habló con El Diario desde Hong Kong, donde reside
viernes, 18 de marzo de 2022 · 07:00

Varios países de Asia y de Europa vuelven a tener brotes de coronavirus, y nuevas olas amenazan al mundo.

Hong Kong es una de las ciudades en crisis.  Este territorio autónomo, antigua colonia británica, situado en el sureste de China, vive su peor momento.

Bárbara Ferdinandi es una villamariense que está radicada allí desde hace 11 años, desde donde calificó la situación como “agobiante”.

“Todo se salió de las manos con un evento en el que hubo muchos contagios, antes del nuevo año chino. Desde febrero no hay clases presenciales, se tiene por Zoom”, precisó a El Diario.

Dijo que hay operativos muy intensos de testeos y que los hospitales están sobrecargados.

Bárbara apuntó que los adultos mayores que presentan otras patologías han saturado los centros de salud por esta ola.

En una ciudad que podía mostrar prácticamente una nula cantidad de contagios, se llegó a tener 50 mil al día, aunque ahora ha bajado considerablemente.

A las escuelas les cuesta subsistir. “La mayoría son privadas, y dependen de la cuota mensual. Con tanta falta de clases, se les hace insostenible. Desde Navidad ya teníamos interrupciones,  y pinta que esto continúe así hasta mayo, cuando el período lectivo termina en junio”, detalló la entrevistada por este diario a través de Internet.

Naturalmente, comentó que el no tener clases presenciales “es muy fuerte para la salud mental de adolescentes y niños”.

Recalcó que el gobierno está creando centros de cuarentenas, en donde las personas tienen que permanecer entre 2 y 3 semanas, tanto aquellos que han sido contagiados como sus contactos cercanos.

Se respira un clima de angustia, y no puede haber protestas por una reciente ley que las penaliza fuertemente. “El Partido Comunista se metió muy fuerte en Hong Kong”, expresó.

En momentos en que las temperaturas suben, la gente tiene que permanecer en sus viviendas. “No se puede ir a comer con nadie a un bar, todo es para llevar, ya que no se puede permanecer en los locales. Además, el martes se cerraron las playas, que es lo único que se podría hacer al aire libre”, ilustró.

Vale subrayar el contexto en el que esto ocurre: “todos vivimos en edificios, hay muy pocas casas, que son las que se encuentran alejadas de la ciudad”. Por eso “la necesidad de la playa, para salir de la tensión constante” y de estar entre cuatro paredes.

Bárbara narró que cuando semanas atrás se inició un toque de queda, la población “entró en pánico, fue a supermercados a comprar vegetales verdes, lo fresco, que entra de China. Y no había pan, ni vegetales, no había cebollas, apio, cosas básicas. Si cierran los bordes, nos quedaríamos sin nada, porque acá no se produce casi nada”.

“No había paracetamol en las farmacias, no hay medicamentos, es tristísimo”, añadió.

También advirtió que todo esto está generando “un gran éxodo”. “Se van apresurados, y no te podés despedir. La carga emocional es grandísima”, confió.

Explicó que “sos libre de irte pero, al regresar tenés que pasar 21 días en cuarentena en un hotel privado, pagado por la persona, y con no más de tres  personas por habitación”.

Diego Bengoa

Más de
2
4
0%
Satisfacción
16%
Esperanza
20%
Bronca
50%
Tristeza
0%
Incertidumbre
12%
Indiferencia