Una escena que se repite - El hecho sucedió el sábado 12 de marzo

No dejaron entrar a periodista a un boliche “por tener más de 40 años”

La mujer, que además es locutora, tiene 45 años y contó que se sintió “discriminada” porque ella, con sus amigas, van al local bailable desde que abrió. También intentó entender por qué ocurrió esta situación
miércoles, 16 de marzo de 2022 · 07:45

Ella es periodista, locutora de la ciudad, tiene 45 años y, por lo general, los sábados a la noche hace lo mismo. Cena con amigos y amigas y después sale al mismo boliche: uno que está ubicado a la vera de la ruta nacional 158, en cercanías del acceso a la autopista Córdoba-Rosario. El sábado pasado, 12 de marzo, ella pudo comer con amigas, pero no pudo ir al boliche.?En realidad fue, pero al llegar le dijeron que no podía entrar por su edad. A ella le pareció extraño, sobre todo porque desde que el boliche abrió, la periodista lo eligió como su lugar para divertirse las madrugadas de domingo.

“Creo que es conmigo el problema”, dijo la locutora, e intentó explicar cuáles podrían ser los motivos por los que este sábado le prohibieron el ingreso. Ella, entonces, recordó lo que sucedió el sábado 5 de marzo, cuando le escribió a uno de los relacionistas públicos para pasarle una lista de 16 personas porque quería festejar su cumpleaños en el boliche. “El RR.PP. me dijo: la verdad que tengo todo el VIP lleno, tengo muchos cumpleaños, no te garantizo nada”, relató la periodista. Por lo tanto, ella le pidió, por favor, que si le llegara a quedar lugar le guardara pulseras para poder acceder al?VIP?(se diferencia de la pista principal, ubicada abajo del boliche; está en la planta alta y posee mesas y sillas para que la gente se siente a conversar y tomar algo). El RR.PP. le advirtió que ella y sus amigos debían llegar a la una y media de la mañana para recibir las pulseras.

El sábado, ella y su grupo llegaron a horario. La sorpresa fue que no estaba en ninguna lista. La mujer reclamó y el RR.PP. le dijo que él no le había garantizado nada. Ya eran las dos de la mañana. Ella veía que el?VIP estaba vacío y, por ende, no debería haber habido inconvenientes para que acceda. Sin embargo, según contó, el RR.PP. le dijo que no había lugar y le sugirió que espere una hora más. A las tres, le preguntaron otra vez al RR.PP. y él volvió a decirles que no tenía pulseras para darles. Sin embargo, la periodista, sorprendida, miraba cómo se las entregaba a otras chicas que “subían y subían”.

“Entonces, una amiga va a hablar con el dueño, preguntando qué posibilidad había de que nosotras, que somos clientas y estábamos festejando el cumpleaños, pudiéramos subir”, recordó. El dueño les dijo que no podía darles una respuesta porque no sabía qué habían acordado con el RR.PP. El dueño, luego, fue a hablar con el?RR.PP. y regresó con dos pulseras que, por la cantidad que eran ellas, no servían de mucho. Más tarde, recibieron un mensaje del?RR.PP., “enojado”, quien les pedía que nunca más pasaran sobre él y que si les dijo que no había más lugar, esa respuesta era la final.

Y, de acuerdo con lo descripto por la periodista, el?RR.PP. les comunicó que tomarían medidas diferentes “con respecto a mujeres grandes”.

Esa noche, todo terminó ahí.

 

“Me discriminaron mal”

Ahora sí: este sábado, la periodista cenó con dos amigas. Una de ellas se fue a trabajar y con la restante decidieron ir al boliche. Al llegar, se les acercan otras mujeres que le piden ayuda para descargar la aplicación Mi Argentina con el objetivo de presentar el carnet de vacunación. Ella, mientras les daba una mano, vio que su documento comenzaba con 28 millones. El DNI de la periodista comienza con 25. Eran mujeres de aproximadamente su misma edad.

Primero pasaron esas mujeres: entraron. “A todo esto, yo, parada, miro con mi barbijo correspondiente, el guardia de seguridad me miró y secreteó a la chica que estaba haciendo controles”, rememoró la damnificada. Inmediatamente después le solicitaron el documento a la periodista, como se hace habitualmente, y le dijeron que no podía entrar porque tenía más de 40 años. Y la persona que estaba pidiendo documentación, le afirmó que desde ese día había límite de edad: 35 años para mujeres y 40 para varones. La locutora le preguntó por qué, entonces, había dejado ingresar a las chicas que estaban antes si tenían más o menos la misma edad. La respuesta fue que eran órdenes, que estaba trabajando y que no se la complicara. La periodista se sintió ninguneada y, con su amiga, tuvo que irse. Pero no volvió a su casa, se fue a otro boliche donde encontró a un hombre que al tampoco lo habían dejado entrar. Este hombre, a partir de lo manifestado por la locutora, habría mantenido una charla con el dueño del boliche ubicado a la vera de la ruta 158. En esa conversación, el dueño le habría dicho que quieren que el boliche sea “para jóvenes nada más y no nos interesa que venga gente de afuera, ni periodistas de Río Cuarto ni nada”. Justamente, para su cumpleaños el sábado 5, ella había invitado a dos colegas de esa ciudad. “Ahí me di cuenta de que era conmigo el tema”, subrayó la locutora.

Otra de las situaciones que la entristeció es que esa misma noche, mientras estaba en el otro boliche, vio historias de Instagram de gente conocida, de su edad, que estaba en el?VIP al que ella le habían prohibido entrar.

“Que lo hagan valer para todo el mundo. Entiendo el derecho de admisión del boliche, definen quién entra y quién no, pero que no digan que es por la edad”, sostuvo.

Sobre el momento en el que debió retirarse del local bailable, dijo:?“Sentí que me hervía la cara de la vergüenza, me sentí tan mal, unas ganas de llorar”. Y añadió:?“Fue horrible, lo sentí como una discriminación, me discriminaron mal”.

Asimismo, señaló que oyó que se siguen este tipo de episodios en diferentes boliches no solo de la ciudad, sino de la provincia de Córdoba. Finalmente, indicó que es necesario contar este tipo de historias para evitar que se sigan reproduciendo, porque todos tienen derecho a elegir qué sitio prefieren para divertirse.

Más de
1
7
0%
Satisfacción
9%
Esperanza
42%
Bronca
9%
Tristeza
19%
Incertidumbre
19%
Indiferencia