Universidad Nacional de Villa María - Conversatorio por el mes de la mujer

La violencia económica “deja marcas tan visibles como la física”

Dolores Etchevere fue una de las disertantes en el conversatorio sobre violencias organizado por la Secretaría de Comunicación Institucional de la UNVM. Completaron el panel Diana Maffia y Laura Cantore, especialistas en el tema
domingo, 13 de marzo de 2022 · 09:05

Dolores Etchevere es una periodista de investigación que fue noticia nacional cuando se conoció el reclamo económico que viene realizando en la Justicia argentina contra sus hermanos, entre los que está Luis Miguel Etchevere, quien fuera presidente de la Sociedad Rural Argentina.

Fue ella la que relató en primera persona su experiencia en un panel integrado también por la directora del Observatorio de Género en el Consejo de la Magistratura de Buenos Aires, Diana Maffia, y la titular de la fundación latinoamericana Una Puerta, Laura Cantore.

El panel, moderado por Malvina Rodríguez, secretaria de Comunicación de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) se realizó en la sede Córdoba de la casa de estudios el jueves último.

Asistentes y panel escuchan a Maffia, por videoconferencia

Etchevere habló, como dijimos, de su experiencia personal que lleva 11 años de reclamo en la Justicia. Lo definió como un “proceso inhumano” que afecta su vida cotidiana dado que debe enfrentarse a los que “entorpecen el acceso a mis derechos, con mis hermanos varones que levantan el teléfono y hablan con el juez, con el fiscal, comprando voluntades; mientras yo transito el camino que corresponde, presentando escritos y reclamando”.

Primer escollo: “Para reclamar a la Justicia necesitás un abogado y, como te despojan de tus bienes, es difícil afrontarlo”, dijo.

Segundo escollo: “Los mismos jueces que me dan la razón me dicen cosas como ‘bueno, tus derechos, de uno a 10, son 10; pero con cinco ya está’, a lo que claramente digo que no”.

“La violencia económica es tan nítida como las marcas de los golpes en el cuerpo de una mujer”, dijo. “Esa violencia se puede ver desde la niñez: vean en muchas familias quién sale a trabajar y quién se queda limpiando, cuál es el lugar de la casa que ocupan las mujeres”, agregó.

“La violencia económica repercute directamente en la salud de la mujer. Es de lo último que nos ocupamos, porque siempre se deja para el último y eso te deja secuelas”, agregó.

Por todo ese contexto es que agradeció a la Fundación Una Puerta, “porque, además de un alto nivel académico, son personas comprometidas con el trabajo de campo y con el empático acompañamiento a las víctimas”, planteó. También dio gracias a la UNVM por dar visibilidad a situaciones como las que ella vive, “pero que se refleja en muchas familias que postergan a las mujeres y las despojan de sus bienes”.

 

Una Puerta

Laura Cantore trabajó en el Poder Judicial de la Provincia de Córdoba por casi cuatro décadas y actualmente lidera la fundación que trabaja con organizaciones de base para el empoderamiento de personas víctimas de diferentes formas de abusos.

Comenzó planteando que la situación de Dolores es más conocida por tratarse de personas públicas y por la disputa por grandes extensiones de tierra. “Pero no importa el quántum, importa el desplazamiento de las mujeres. Pasa lo mismo si tenés un quiosco o una verdulería. Van a ser los hermanos varones a los que van a poner al frente y a las mujeres van a pensar en con quién casarlas”, dijo.

Aclaró que vivimos en un país “que es pionero en materia de leyes sobre derechos de género, pero tenemos una mujer muerta por día... Algo que no cierra, algo que está mal”, planteó.

Considera que las personas que trabajan en las instituciones que deben abordar esas violencias deben ponerse al frente de estas situaciones: “Si veo que una chica abusada se suicida, me pregunto qué pasó, porque ella ha pasado por varios hospitales, seguro por la Justicia, en la escuela. En todos esos lugares ha pedido ayuda y no la encontró”.

“Igual creo que tenemos que ser optimistas, porque no es lo mismo tener una ley que no tenerla. Pero tenemos que fortalecernos con las organizaciones sociales para hacer visible todas las violencias invisibilizadas, como la violencia económica que sufren muchas mujeres”, agregó.

Dijo que “una mujer que no es independiente económicamente, no es autónoma. Más allá de los discursos sobre el amor, hay cuestiones concretas que no están visibilizadas. Las situaciones sucesorias indican que una criatura que haya nacido en un hogar con hermanos varones va a ser discriminada y no va a tener los mismos derechos”.

“El caso Etchevere es importante porque visibiliza la situación de muchas mujeres de zonas marginales. El quántum es diferente, pero el planteo es el mismo”, reiteró.

“Hay que empezar a proponer cambios desde la familia, para que a las chicas se las empodere para que puedan manejar la economía igual que los varones”, dijo.

A la hora de hablar del acompañamiento que realizan desde la Fundación, planteó que “el peor momento para la mujer es el de la denuncia, porque ahí queda sola, deja atrás a la familia que conoció hasta hoy. No es lo mismo denunciar una situación contra un extraño que contra alguien de la familia. Es un desgaste emocional tremendo para quien lo padece y para su grupo”.

En ese punto habló de la necesidad de “reparación” en el sentido de “volver a pararse, ponerse en movimiento”, que es la etapa que está atravesando Dolores tras 11 años de reclamo que aún no tienen resolución definitiva.

 

Lo que no hacemos para mejorar

Diana Maffia, con la claridad que la caracteriza, hizo un repaso sobre las situaciones de violencia. Valoró que nuestra legislación se refiere claramente a la “prevención, sanción y erradicación de la violencia con las mujeres”.

La misma norma determina que las personas o instituciones “sancionables” son las que por “acción o su omisión” permiten situaciones de violencia. “Por eso, aunque esté poco difundido, tenemos que saber que si tenemos determinadas funciones y no las cumplimos, ese incumplimiento tanto en el ámbito público como en el privado, es pasible de sanción”.

Se refirió a los tipos de violencia indicando que la física “es la más visible” y que la psicológica “está presente en el 90% de las denuncias presentadas”.

“Esto se da cuando hay desmerecimiento, desvalorización o infantilización de la mujer”, explicó.

También abordó entre otras violencias la sexual y la económica, siguiendo por la simbólica “que es la que vemos a diario, incluso, en los mensajes que circularon por el Día de la Mujer”.

¿Cómo es posible que se den estas formas de violencia? Al respecto, Maffia se refirió a las condiciones estructurales que siguen vigentes provocando una brecha de género que impide la igualdad de oportunidades a hombres y a mujeres.

Dio datos claros de esa brecha: la diferencia salarial entre hombres y mujeres que ocupan el mismo cargo y tienen la misma dedicación es del 29% en los trabajos formales y del 35,6% en los informales.

Se refirió también a las cuestiones culturales que hacen que te impongan tareas “porque vos sos prolija, confiable, laboriosa y con eso nos mandan a los márgenes. Por eso, muchas veces se hablan de paredes o fronteras de cristal, más que de techo de cristal”.

El otro concepto, el del “piso pegajoso”, es el que refiere a la dificultad para ascender en cualquier ámbito laboral cuando a las mujeres “no nos dejan tiempo libre, dado que nos asignan las tareas de cuidado”.

“Estas brechas de género, no solo son injustas, sino ilegales”, dijo.

Planteó que “contra esa violencia estructural tenemos el convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo, vigente en la Argentina y por el cual tenemos la obligación de garantizar un ambiente de trabajo que nos libre de violencias”, dijo.

Y finalizó diciendo que “hasta que esas formas estructurales de violencia no sean ni nombradas, todas las otras formas de violencia están facilitadas”.

 

Buscan conformar una red que fomente un desarrollo profesional igualitario

Un grupo de docentes e investigadoras del Instituto AP de Ciencias Sociales (IAPCS) participaron de una reunión para la conformación de una Red de Profesoras e Investigadoras de las Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM).

Durante el encuentro, que tuvo lugar en el Campus Universitario, el grupo compartió experiencias vinculadas a sus trayectorias profesionales con el fin de trazar líneas de acción para la nueva red.

La iniciativa tiene el objetivo de visibilizar, promover y apoyar todas las áreas de conocimiento de mujeres docentes e investigadoras, así como dar a conocer y reducir los obstáculos que impiden a las mujeres un desarrollo profesional igualitario.

Además, informaron, propone el desarrollo de un espacio de intercambio, reflexión y construcción relacionado a cuestiones de género para fomentar el debate, la promoción y producción académica en el campo de las Ciencias Sociales.

De acuerdo a lo explicitado por las asistentes, la dimensión de género incorpora un enfoque teórico-metodológico que permite identificar las asimetrías de poder existentes en las estructuras sociales, políticas, económicas y culturales. Esto posibilita conjugar saberes, conocimientos y metodologías, que aplicadas transversalmente permiten iniciar una transformación para formar profesionales de las Ciencias Sociales que realicen su ejercicio profesional con perspectiva de género.

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