El regreso más esperado - Las carpas concentraron a una buena cantidad de gente
El locro fue la gran atracción en las primeras noches peñeras
Representantes de los distintos patios de comida hicieron un balance muy positivo de lo que fue la inauguración del recorrido peñero y hablaron de las expectativasEn 2020 llegó la pandemia y entonces no hubo otra alternativa y se suspendieron, entre tantas cosas, las peñas y el festival. Por eso, lo que ocurrió ayer por la noche a lo largo de la costanera -y que ojalá se replique durante las próximas semanas- quizás esté impregnado de todo aquello que se puede leer en esa frase que dice que “uno vuelve siempre a los sitios donde fue feliz, donde amó la vida”.
A raíz de la inauguración del recorrido peñero, un fotógrafo de El Diario anduvo por los distintos patios de comida que concentraron a una gran cantidad de gente y aquí compartimos algunas postales que son, ante todo, la historia de un regreso, de un retorno hacia ese sector de la ciudad que, durante casi dos años, estuvo silenciado y que sobrevivió como sobrevive buena parte de las cosas: en el recuerdo y, en este caso, bajo la forma de eso que se conoce como nostalgia.
En ese marco, un periodista de este medio conversó con algunos de los responsables de los patios de comidas para conocer cuál es el balance que pueden hacer. En este sentido, la mayoría coincidió en que lo que más se vendió fue el locro: en algunos casos se llegaron a vender entre 300 y 400 porciones.
Juan Pigni, del Jockey Club, sostuvo que el balance de la noche viernes fue “realmente positivo” y que, de seguir así, “mejorará bastante”. Asimismo, indicó: “Tenemos que volver a agarrar la gimnasia del patio (de comidas). Antes veníamos con mucha práctica de hacerlo año a año, y ahora con dos años sin hacerlo hay que recordar algunas cosas”. Además, señaló que en su carpa están trabajando unas 20 personas y destacó que antes de abrir ya había gente esperando para ingresar y comer, principalmente, locro (comercializaron unas 250 porciones). Finalmente, dijo que en su espacio la gente puede circular con “comodidad” y añadió que otros productos que venden son sándwiches de vacío, de bondiola de cerdo, choripanes y empanadas.
Luego, Fabela Crognali de La Cantina y El Morfi (cuentan con un personal compuesto por 24 personas en cada espacio) resaltó que trabajaron “bastante bien a pesar del protocolo”. “Nos hemos quedado sin locro”, afirmó y mencionó que vendieron 300 porciones, aproximadamente. Después, describió que también ofrecen pizzas, hamburguesas, parrilla, helados y jugos tropicales.
Por último, respecto de las expectativas, habló de la incertidumbre que se tenía en la previa por el aislamiento, pero que, por lo sucedido en la primera noche, creen que llegarán a cumplir con el objetivo de que todas las familias puedan ingresar y comer.
En tercer lugar, Gustavo Tacconi de La Agrupación Folklórica Villa María expresó que el balance “fue muy bueno, positivo” porque la “gente volvió con buen ánimo”. En otro plano, y coincidiendo con sus colegas, subrayó que vendieron, antes de que comenzara a llover (alrededor de las doce de la noche), todo el locro: 400 porciones. Otro de los productos que también comercializaron en gran cantidad, según comentó, fueron las milanesas. En el marco de la charla, después, dijo que esperan que en los próximos días no llueva.
Por su lado, Juan Carlos Salas, de Los Soñadores, sostuvo “que no se pueden quejar de nada” y que la peña estuvo “llena”. “Pudimos sostener casi un 60% del certamen hasta que vino el agua”, indicó en referencia a la participación de los cantantes y explicó que, los que no pudieron actuar, se incorporaron a la noche siguiente.
Respecto del certamen, destacó que este año es la décima quinta edición, dijo que finaliza el martes 8 y que el ganador participará del Festival. En relación a la comida, al igual que en los casos anteriores, lo que más se vendió fue el locro. Otras de las opciones que se pueden elegir, contó, son empanadas, choripanes, pizzas, hamburguesas y sándwiches.
Para terminar, una de las novedades que se registró fue la del helado tailandés, que atrajo a varios curiosos.
