Los problemas que enfrentan las personas que presentan la enfermedad
Celiaquía: alimentos con precios mucho más altos y poca variedad
El único tratamiento efectivo consiste en realizar una dieta estricta libre de gluten. El problema es que los productos sin TACC son caros y en muchos lugares hay muy poca variedadEscasa variedad de productos y precios muy altos. Ese es el combo con el que se encuentran las personas que tienen celiaquía en la ciudad.
Como tienen que respetar una dieta estricta en resguardo de su salud, necesitan productos sin trigo, avena, cebada y centeno (TACC). El problema que enfrentan es que muchos comercios tienen poca variedad de los mismos, y además los precios son mucho más altos que los productos comunes.
Esa es la realidad que reflejaron distintas personas consultadas por El Diario.
“Si bien hoy en día hay muchos lugares que cuentan con productos para celíacos a comparación de años anteriores, todavía faltan mejoras en cuanto a la variedad”, señaló Alejandra, una de nuestras consultadas.
“En quioscos, supermercados y almacenes se pueden conseguir productos sin TACC, en su mayoría galletas de arroz. La variedad está en la diversidad de marcas, pero no en los productos que ofrecen”, precisó.
Detalló que productos elaborados como pan, pastas, budines o facturas, entre otros, solo pueden encontrarse en pocos locales de la ciudad.
Otra de las aristas tiene que ver con las pocas posibilidades que se les presentan a la hora de cenar en bares y restaurantes.
“Personalmente, creo que en el sector gastronómico faltan muchos avances, no hay menú para celíacos en la mayoría de los bares o restaurantes, excepto ensaladas o alguna que otra comida”, describió Alejandra.
En ese marco, también advirtió que “no hay información sobre la enfermedad y el riesgo de contaminación cruzada, por lo que puede no ser segura su ingesta, como tampoco hay opciones en rotiserías para ordenar como hace el resto de las personas”.
“Entiendo que estas cuestiones pueden resolverse cocinando nuestra propia comida, pero para aquellos a los que no nos gusta o no sabemos cocinar, puede ser un problema y una frustración”, confió la joven.
Los precios, muy altos
Otro aspecto preocupante está vinculado a los precios de los productos, muy altos. Esto, en un contexto general de alta inflación, que golpea a los bolsillos de la población en general.
“En la mayoría de los productos los precios cuestan el doble que los productos comunes en algunas marcas, y si se buscan algunos productos específicos que no fabrican muchas marcas o las más conocidas, se paga 3 o 4 veces el valor del mismo”, se lamentó.
Reflejó que “el valor de lo que se paga no se corresponde con la cantidad, ya que pagamos más por menos cantidad de producto”.
Para Alejandra, “si bien, la situación actual ha cambiado en comparación con personas que han sido diagnosticadas años o décadas atrás”, persisten estas inequidades. “Me parece injusto pagar más por productos con menos cantidad y variedad”, apuntó con todos los argumentos.
Este diario recorrió diversos quioscos y almacenes barriales, algunos grandes, y se encontró con muy poca variedad. Incluso, a varios comerciantes les resultó difícil ofrecer alternativas de algo sin TACC.
De acuerdo a la descripción del Ministerio de Salud de la Nación, la enfermedad celíaca es una intolerancia permanente al gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, avena, cebada y centeno, que afecta al intestino delgado de las personas con predisposición genética.
La enfermedad puede aparecer en cualquier momento de la vida, desde que se incorpora gluten a la alimentación hasta la adultez avanzada.
El consumo de gluten por una persona con celiaquía afecta la mucosa del intestino y disminuye la capacidad de absorber nutrientes.
Los síntomas pueden variar significativamente de una persona a otra, o no presentar síntomas.
Por ahora, no existe terapia farmacológica para tratar la enfermedad. El único tratamiento efectivo consiste en realizar, precisamente, una dieta estricta libre de gluten.
El gluten se encuentra presente en los cereales de trigo, avena, cebada y centeno. Por eso, se deben evitar todos aquellos productos elaborados en base a los mismos, como son las harinas de trigo, avena, cebada y centeno y sus derivados; productos industrializados que puedan contener gluten en su composición, y medicamentos que puedan contener gluten como excipiente.
