Un relato desde el dolor
Cuatro años tarde, la justicia duele
Una vecina narró que, luego de cuatro años de una denuncia de abuso a dos pequeñas, les llega el llamado para hacer una cámara GesellCon la voz quebrada y lágrimas a punto de brotar, una vecina dio a conocer una lamentable situación por la que está atravesando y la indignación que siente con la justicia.
“Hace cuatro años un vecino abusó de mis nietas, las manoseó. El tipo estuvo una semana preso y lo largaron. Ahora, después de cuatro años, nos llega una citación para una cámara Gesell”, comenzó contando, aclarando que no va a revelar la identidad de nadie para no estigmatizar y volver a exponer a sus nietas.
“Estoy totalmente disconforme con la justicia de mierda que tenemos. Porque vos no podés exponer a dos criaturas, una de ellas hoy con 7 años y la otra con 9, a tener que pasar por una cámara Gesell”, cuestionó y planteó que “de hecho, de por sí que la más chiquita no se debe acordar, obviamente esto las marcó”.
En ese sentido, confirmó que su hija, madre de las pequeñas, decidió que la más grande sí realice la este proceso “porque se acuerda hasta el día de hoy de lo que pasó; pero imagínate lo que implica ahora remover todo”.
“Uno lo hace por justicia. Pero la justicia está a favor de los degenerados que hacen este tipo de cosas. Porque no tienen otra definición”, expresó.
“La justicia no tiene prioridad con los menores. Por eso, está pasando todo lo que está pasando desgraciadamente, porque la justicia no escucha, no ve.
Me da indignación mal de que esto esté pasando. Cuatro años pasaron. Como abuela, me da indignación que la justicia se tome cuatro años”, enfatizó.
La frentista, incluso, puntualizó que “el tipo tuvo tiempo de hacer lo mismo con un montón de niños más porque no le dan prioridad a los menores. El dolor nuestro fue muy grande. Hoy se remueve todo otra vez”, dijo decepcionada.
“El dolor que significa remover todo de vuelta, siendo que hicimos de todo para que este tipo pague y está suelto como si nada. Soy una vecina más que está disconforme con la justicia que tenemos”, agregó.
También, dijo que hace pública la situación “por cualquier otra persona que le tocó vivir lo que a nosotros nos tocó, para que siga a full pidiendo justicia hasta que se haga, porque nosotros esperando de la justicia divina nos quedamos dormidos y después de cuatro años nos despiertan para remover todo”.
Contó, con la voz quebrada, que “el dolor que nosotros tenemos es muy grande”. “Espero que algún día pueda cambiar todo esto y que todo lo que está pasando con los niños no siga pasando. Que escuche la justicia a los niños”, cerró.
