Generación Zoe - Asegura que Binary le retiene 36 millones de dólares en Bitcoin
Cositorto fue imputado y explica los problemas de liquidez de Zoe
El fiscal federal Eduardo Taiano imputó al líder del holding a partir de la denuncia de un particular. El cerebro de la organización explicó las dificultades financieras en un videoEn el último párrafo de la nota que publicamos en nuestra edición de ayer, sobre el procedimiento que realizó la Inspección General de Justicia (IGJ) en la sede porteña de Generación Zoe, consignamos que “algunos pagos (a inversionistas de esta ciudad) que estaban programados para mediados de semana fueron reprogramados para el día de hoy o mañana a más tardar, según confiaron personas involucradas en la organización”.
Ayer, las mismas fuentes nos permitieron acceder a un video en el cual el líder de la organización, Leonardo Cositorto, explica los motivos de los problemas financieros que atraviesa: comienza por indicar que “había hecho un trading en el que nos fue muy bien con Rosa; ganábamos 200, 300 mil dólares por día, de promedio 200, pero cuando empezamos a generar la cantidad de bitcoin al día, que eran cuatro, se acumularon 611 bitcoins y empezaron a trabarnos y Binary no los pagó (Binary.com es una plataforma que brinda la posibilidad de participar en los mercados financieros). Cuando Binary no paga, nosotros ya sobre el mes de noviembre empezamos a hacer las denuncias y lamentablemente ellos buscan borrar toda la información. De todas maneras, Rosa ya había tomado recaudos y tenía absolutamente todas las operaciones con todas las cuentas abiertas, auditadas y asentamos la demanda en la Justicia. Son 611 bitcoins, que en el momento del pico de 60 mil dólares representaban 36 millones de dólares”.
La jugada “Robot”
Enseguida revela que los denominados “robot” o “bots” que lanzó en diciembre fueron una suerte de mecanismo ideado para juntar dinero y tapar aquel agujero (algo que no hizo saber oportunamente a sus seguidores, quienes seguramente hubieran evaluado mejor al momento de aportar los dólares que prometía duplicar): “al no poder cobrar ningún bitcoin -dice Cositorto- pero sí teníamos que cumplir con la promesa, tuvimos que sacar una acción contundente, que fue el “bots” de diciembre. Y diciembre se pasó, digamos, bien; no tuvimos un problema. Pero, lamentablemente, entramos en un mes de enero donde se juntaban regalías de fin de año para los millonarios y los embajadores. Estamos hablando de 750 pagos fuertes y a ello se le sumaba el “bots” navideño y el juicio continuaba paralizado y más entrando en ferias”.
La feria judicial ya terminó y habrá que ver si ello ayuda a destrabar esa situación que describe quien encabeza Generación Zoe junto a Maximiliano Batista.
Ya en nuestra edición de ayer, cuando transcribíamos las declaraciones realizadas en Colombia, donde se encuentran ambos, habíamos rescatado una frase llamativa, que ahora cobra mayor sentido. Es cuando afirma que el lanzamiento del “metaverso” “estaba previsto para el mes de abril”, pero que “por todo el contexto que a veces va ocurriendo, se tiene que acelerar”.
Imputado
Ahora, esa confesión en torno a la situación financiera del holding pasa a compartir el primer plano con la que hubiese sido “la” información del día referida a sus negocios: el fiscal federal Eduardo Taiano imputó a partir de la denuncia de un particular ante el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires.
En esa denuncia, se acusa a la organización liderada por Cositorto de una presunta estafa y defraudación económica al fisco, dado que “bajo una fachada de un supuesto culto y una falsa universidad ofrece titulados en criptomonedas y coaching...”.
Ello ocurrió horas después que la Inspección General de Justicia (IGJ) le diera el plazo de tres días hábiles, bajo apercibimiento de recibir sanciones, para presentar los libros contables y los libros sociales de las entidades que integran su holding (Universidad del Trading SA, Fideicomiso Latam Zoe, Zoe Construcciones SA, Zoe Burger SA, Zoe Pets SA, Zoe Pizzas SA y Zoe Fitness Gym SA, entre muchas otras).
Ese fue el resultado del procedimiento que llevó a cabo la IGJ en las oficinas centrales de Zoe, ubicadas en Crisólogo Larralde 1801 del porteño barrio de Núñez. El operativo tenía por objetivo verificar “la real y efectiva actividad” que realiza el grupo que lideran Cositorto y Batista.
Concretamente, la orden judicial con la que se presentaron los funcionarios de la IGJ aludía a la necesidad de conocer “el objeto social y contractual, la identificación de sus integrantes y miembros de sus órganos sociales, en todo lo que legalmente corresponda”.
Sobre el fideicomiso Latam Zoe se pidió “el registro de fiduciantes que hayan adherido al fideicomiso, los contratos de adhesión, bienes que se hayan incorporado al fideicomiso y demás documentación respaldatoria, algo que tampoco fue proporcionado”, como publicó ayer este medio.
La Inspección General de Justicia, como la Comisión Nacional de Valores y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos establece, son algunos de los organismos públicos que vienen sumariando las actividades de Generación Zoe, pero no son las únicas. Aquí mismo, en Villa María, en otros estrados se sigue atentamente el movimiento que se registra en avenida Alem 248.
