Sandra Formía habló de la preocupación por condiciones salariales y sanitarias de docentes privados
“Pedimos que un sueldo testigo no esté debajo de la línea de pobreza”
Es inminente el inicio del ciclo lectivo 2022 y desde SADOP cuestionan la falta de definiciones de protocolos sanitarios, pero también el salario de los trabajadores de la educación que no alcanza para cubrir las necesidades básicas de una familia“Lo que pedimos es que un maestro gane, como mínimo, lo que se necesita para no caer en la pobreza”, comenzó diciendo Sandra Formía, titular de la filial Villa María del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP).
“Según el Indice de Precios al Consumidor (IPC) de Córdoba, una familia necesita 85 mil pesos mensuales para satisfacer sus necesidades básicas. Un sueldo testigo de un docente, que es el salario que percibe un maestro que inicia su actividad, es de 65 mil pesos”, indicó la dirigente.
“Por eso hablamos de que se ve dificultoso el inicio normal del ciclo lectivo, porque estamos percibiendo 25 mil pesos menos que lo que se necesita para no caer en la pobreza”, puntualizó.
Formía dijo que muchas veces, cuando se habla de porcentajes, “creen que tenemos aumentos importantes”. “Pero cualquier porcentaje es bajo si los sueldos son bajos”, explicó. “Es más, tienen que saber que un docente tiene que tener 20 años de antigüedad para llegar a los 85 mil pesos mensuales que son necesarios para vivir”, agregó.
“A fines del año pasado iniciamos una campaña cultural para dar a conocer estas situaciones, a los fines de lograr el compromiso de todos los docentes para reclamar un salario que no esté debajo de la línea de pobreza. En ese entonces, la diferencia entre lo que indica el IPC de Córdoba y el salario testigo era de 20 mil pesos. Hoy es mayor esa diferencia”.
Por ese escenario, el Consejo Directivo de SADOP determinó declararse en estado de alerta ante el inminente inicio del ciclo lectivo 2022.
“Vamos a trabajar el tema con los delegados en las escuelas y con todos los órganos democráticos de nuestro gremio, para determinar la modalidad del reclamo”, explicó.
“Sabemos que el sueldo no nos alcanza, pero muchas veces es difícil lograr el compromiso de todos. Por eso impulsamos materiales de difusión para que todos conozcan que el salario bajo de un docente joven significa que un jubilado está cobrando por debajo de la línea de pobreza”. “En Córdoba, con los ajustes que se hicieron a la Ley de Jubilación, el pasivo o pasiva percibe un 64% del salario de un docente en actividad. Y los aumentos le llegan dos meses más tarde. Es importante que todos veamos ese panorama”, agregó.
Protocolos consensuados
El inminente inicio de clases en el contexto de pandemia genera una preocupación extra a las y los trabajadores de la educación, dado que hasta el momento no hay reglas claras en lo que hace al protocolo sanitario que se utilizará en el aula.
“Nosotros pedimos que entre todos los actores de la comunidad educativa, tanto las cámaras patronales como los representantes de los docentes, se reúnan para definir los protocolos sanitarios”, indicó.
“Primero queremos aclarar que estamos totalmente de acuerdo con la vacunación, pero aun así, el virus sigue estando. Por eso es necesario que consensuemos las medidas de cuidado para el docente y los estudiantes”, agregó.
“No hablamos de burbujas, como fue el ciclo lectivo pasado, pero si de medidas de prevención”, concluyó.
