“A Jesús lo esperamos porque es esperable”
Palabras para la reflexión en Navidad
Fraternidad, verdad, justicia y paz... El vicario de la Diócesis de Villa María invita a pensar entre todos y por todos... “Por los pobres, los débiles, los sufrientes”“La Navidad es un tiempo de espera, un tiempo de encuentro. Se trata de las esperas que nos llenan el corazón y lo tensionan en la ansiedad de que lo esperado se concrete”, expresó Alberto Bustamante, el segundo de la Diócesis de Villa María.
El vicario general añadió que se trata de “las esperas de que lleguen las personas que sabemos que nos quieren, nos cuidan, nos alientan, nos toman de mano para levantarnos, nos curan las heridas, nos consuelan, nos pacifican, nos fraternizan, las personas que no buscan sus propios interés e inmolan a los demás en el altar de su prepotencia egoísta”.
Y seguidamente expresó que “todo eso es Jesús Niño en Belén; por eso lo esperamos, por eso nos alegra encontrarnos con él en lo profundo del corazón”.
“A Jesús lo esperamos porque es esperable. Porque su presencia nos enfiesta la vida. Para los cristianos celebrar Navidad es también asumir el compromiso de ser personas esperables, porque bien sabemos que hay personas a las que ‘más vale perderlas que encontrarlas’”.
“Mejor que no vengan...”
Bustamante comentó que también “hay personas que esperamos que no vengan, porque son, por su egoísmo, prepotencia y soberbia, un peligro y un atentado a la dignidad humana y a la convivencia social”.
Entonces, el segundo de monseñor Samuel Jofré Giraudo en el Obispado de Villa María expresó su deseo de que en esta Navidad “Jesús, Niño, nos dé la gracia de ser esperables”.
“Que alumbre en nuestra querida y dolida Nación un tiempo nuevo de desarrollo, fraternidad, verdad, justicia y paz, de manera especial para los pobres, débiles y sufrientes”, pidió especialmente el prelado en su mensaje navideño.
