Opinión - Comunicado de las pastorales sociales
“La democracia y las actitudes que faltan”
El año próximo marcará el 40º aniversario del regreso a la democracia en Argentina. Analizando el contexto, las pastorales hablan de lo que aún falta para darle plenitud al sistema que nos contiene desde hace casi cuatro décadasLas pastorales sociales de la provincia de Córdoba emitieron un comunicado titulado “La democracia y las actitudes que nos faltan”, en el marco del 40º aniversario del retorno de nuestro país a la democracia.
Lo hicieron consensuando el texto con las pastorales de la Arquidiócesis de Córdoba y las de las Diócesis de Cruz del Eje, San Francisco, Río Cuarto y Villa María, más la de la prelatura de Deán Funes.
Este es el texto que hoy compartimos con nuestros lectores:
“La ocasión nos invita a buscar con más ahínco espacios para reencontrarnos y reflexionar acerca de esta democracia que queremos seguir construyendo. La cultura democrática que elegimos necesita valores que la sostengan y que representen y promuevan la persona humana, la libertad, la justicia y la paz. Pero también requiere instituciones sólidas y previsibles que trasciendan personas, gestiones de gobiernos y hasta la siempre saludable alternancia.
No basta con decir que tenemos democracia. Advertimos la existencia de un clima ambiguo en el que experimentamos que determinados debates instalados socialmente se transforman en espacios susceptibles para la división y el enfrentamiento, a veces hasta límites deshumanizantes.
Es necesario profundizar la reflexión acerca de la importancia de un diálogo respetuoso, camino imprescindible para encontrar coincidencias dentro de las diferencias, puntos en común dentro de la diversidad y cultivar la cultura del encuentro entre las personas, instituciones y dirigentes de todos los ámbitos.
Hay que volver a respetar la ley, pilar sustancial del sistema democrático que articula la convivencia en sociedad, que establece límites necesarios y que se centra en el interés general como expresa la Constitución Nacional.
El respeto a la ley genera credibilidad y certidumbre en la vida institucional y de las personas. Por tanto, este pilar democrático debe ser despojado de intereses partidarios circunstanciales o de argumentos inconsistentes que distorsionan el sentido del derecho para transformarlo en algo manipulable y adaptable a intereses particulares, alejados del bien común.
Actitudes como la eternización en un cargo, las candidaturas testimoniales, el incumplimiento premeditado de los mandatos otorgados por el voto popular, entre otras, desgastan la credibilidad ciudadana por más razonables que parezcan los argumentos para defenderlas.
La democracia es para beneficio de todas las personas, sin exclusiones; no es propiedad de nadie y debe estar al servicio del bien común. De otro modo, corre el peligroso riesgo de quedar sin fundamento y generar desesperanza.
Que la Navidad, en el contexto del 40º aniversario de la continuidad democrática, sea fecunda en la generación de ciudadanos que se sientan responsables de promover el diálogo, el respeto por la ley y la paz social con justicia. Y, como dice el Papa Francisco: ‘Dios quiera que esos héroes se estén gestando silenciosamente en el corazón de nuestra sociedad’”.
?Participaron en el documento las Pastorales Sociales de Villa María, Córdoba, Cruz del Eje, San Francisco, Río Cuarto y Deán Funes.
