Sus restos fueron inhumados ayer en el cementerio La Piedad junto a su padre y su hermano
Emotiva despedida de Marta Sabattini
En su despedida final, la hija de Don Amadeo fue descripta como un ejemplo de trabajo, con una vida de entrega y sacrificio, y una mujer que “hizo mucho por la Patria” en su lucha contra la fiebre hemorrágicaDirigentes del radicalismo, familiares y allegados, despidieron ayer a Marta Sabattini, la última de las hijas de Don Amadeo que estaba viva, y que falleció el martes en la ciudad de Córdoba, a los 96 años. Los restos de la reconocida médica especializada en virología, quien hizo un gran aporte al tratamiento de la fiebre hemorrágica argentina (también conocida como Mal de los Rastrojos), en el brote registrado al sur provincial en la década de 1960, fueron inhumados en el cementerio La Piedad, junto a su padre y a su hermano, después de las 19.
Al hacer la despedida religiosa de sus restos, el sacerdote de la parroquia de la Santísima Trinidad Luis de Souza, dijo que es bueno recordar a quienes fallecen, porque viven en la memoria.
“No olvidemos a Marta Sabattini”, pidió, y luego cantó en portugués, antes de dar la bendición final.
Después del sacerdote, la presidenta de la UCR Villa María, Cecilia Fernández, brindó unas palabras: “En nombre de la UCR, despedimos a Marta Sabattini, la última de las hijas de Don Amadeo, que fue y será ejemplo para todos los villamarienses y los ciudadanos de la provincia de Córdoba. Fue un ejemplo de gobernante que hizo de esta provincia, una de las mejores del país después de cuatro años. Gobernó con transparencia, con honestidad, tan requeridas en estos momentos de la Patria”, señaló.
“Por eso no podemos dejar de estar presentes y despedir a esta persona que también hizo mucho por la Patria desde su lugar, su estudio, su profesión y su consagración a la lucha para combatir la fiebre hemorrágica. Esta es nuestra despedida, nuestro recuerdo, y nuestro pedido para que desde algún lado nos ilumine a los argentinos para que podamos recuperar la Patria, la ciudad y que tengamos gente que sea verdaderamente representante del pueblo argentino”, cerró.
Un orgullo imborrable
Seguidamente, tomó la palabra Carlos Gagliano, el médico que trabajó con la viróloga en la lucha contra la fiebre hemorrágica en la ciudad y en la región.
“Hoy despedimos a una de las científicas más importantes de la historia de Córdoba. Para los que sabemos lo que hizo Marta, es un momento muy especial, fue una vida plena de trabajo, de compromiso, de sacrificio. Fue un ejemplo. Quienes seguimos la vida política de su padre y tuvimos la posibilidad de trabajar con Sabattini, podemos decir que estamos orgullosos. En la época de la fiebre hemorrágica, Marta se ponía los guantes y las botas, agarraba la trampa y se iba al campo a cazar lauchas, no mandaba un un empleado de laboratorio. Eso tiene un gran valor testimonial, Marta tenía una rigurosidad científica tremenda”, afirmó.
“Después de 20 años de lucha, cuando se pudo lograr la vacuna contra la fiebre hemorrágica, nos tocó circunstancialmente organizar la campaña de vacunación en Córdoba. El día de dar la primera dosis al primer cordobés, le dije a Marta que ella tenía que vacunar, porque no había ninguna persona en Córdoba que mereciese más ese acto simbólico de terminar con la mortalidad que tiene esta enfermedad al aplicar la vacuna”, recordó.
“La ciencia tiene mucho sacrificio y poca satisfacción, pero estoy seguro de que en la última evaluación que Marta hizo de su propia vida, para adentro, dijo: ‘Creo que hice lo que tenía que hacer, di todo lo que tenía para dar, mi vocación la cumplí’. Hoy, miles de argentinos no saben que esta persona les salvó la vida. Ella trabajó en el campo y con los más pobres, con los peones que se morían. A quienes tuvimos el privilegio de conocerla y compartir con ella, nos dejó un ejemplo imborrable, difícil que haya otra Marta Sabattini. Quienes llevan el apellido Sabattini pueden estar orgullosos por muchas cosas, y pueden agregar estar orgullosos por Marta. Tuvo una vida plena, dedicada a lo que ella quería, a lo que amaba y a lo que tanto contribuyó”, afirmó.
Cruzada por Sabattini
Tras las palabras de Gagliano, el concejal Luis Caronni, agradeció la presencia del intendente Martín Gill.
“De esta forma, de alguna manera, vamos a trascender y vamos a poder sepultar totalmente esta grieta que nos divide”, consideró Caronni.
“Vivimos una ciudad que tuvo y tiene el honor de que el apellido Sabattini la cruce, y la haya cruzado históricamente en la persona de Don Amadeo, que adoptó esta tierra como suya, después de haber ocupado los lugares más importantes. En la simpleza de su vida y de su trabajo profundo, honró la memoria como vecino y también como dirigente de la Unión Cívica Radical. Es de aquellos dirigentes que trascienden a un espacio político, yo tengo orgullo por Don Amadero, aun no compartiendo la herencia política de sus ideas”, aseguró el titular del Ejecutivo.
“Tengo orgullo de lo que hizo como gobernador, de su estilo de vida y de su vocación profunda por transformar una provincia en un contexto difícil, con una mirada, no de la centralidad de la provincia, sino de los lugares más postergados en su visión del agua, de los caminos, de las escuelas. Tener a Don Amadeo Sabattini en una simple tumba de nuestro cementerio, también es un símbolo de lo que fue su vida y la vida de toda su familia. Hoy nos toca despedir a Marta, a quien tuve oportunidad de conocer y en el año 2003 le hicimos un homenaje en la Municipalidad por su trayectoria que ha trascendido y ha salvado vidas, y lo hizo no como hija de Sabattini, sino como mujer y como científica, en épocas donde ocupar un rol preponderante para la mujer no era tan simple como ahora. Por eso, honrando la memoria de su padre y de toda la familia, hoy quiero expresar la gratitud como ciudad, expresar la gratitud como cordobés de lo que ha sido una vida de entrega, de sacrificio y una vida absolutamente plena”, concluyó.
Una gran mujer
“Don Amadeo hubiera estado muy orgulloso de tener una hija como Marta, porque se han dicho muchas cosas hoy, de su calidad de científica, de sus cualidades humanas, pero ante todo, ella fue una científica que aportó a la sociedad en una época en que era muy difícil”, sostuvo Andrea Sabattini, sobrina de Marta, ante El Diario.
“Además, quiero decir que ella fue una gran mujer y quiero que se la rescate como eso, porque estamos en una época en la que nos damos cuenta de que las mujeres pueden aportar, pero que tienen más valor cuando lo hicieron en los años 60, en una época en la que todavía no teníamos los instrumentos de género que tenemos ahora las mujeres para intentar salir adelante. Realmente Marta aportó a que Córdoba sea una mejor sociedad”, finalizó.
