Concejo Deliberante - Alejandro López presentó una nota por la Plaza Manuel Anselmo Ocampo
Piden derogar la ordenanza de venta
López dijo que es para dejar cerrada la posibilidad de que la operación se concrete en algún momentoEl dirigente de Encuentro Vecinal Córdoba, Alejandro López (foto) reiteró su solicitud de que se derogue la ordenanza que aprobó la venta de la Plaza Manuel Anselmo Ocampo.
López había hecho esta petición el año pasado, y ahora, por segunda vez, presentó por escrito el pedido, en el que aclara que lo hace como parte de los vecinos autoconvocados en defensa de la preservación de la Placita, “sin representación de banderías políticas partidarias ni de ninguna otra naturaleza” y solo motivados por “la protección del Patrimonio Histórico y Cultural de la ciudad”.
“La semana pasada fuimos a reunirnos con el concejal Carlos De Falco, después nos recibió Pablo Rosso y luego Juan Carlos Cladera y Daniel López, con quienes hablamos sobre la derogación de la ordenanza. Tanto Rosso como De Falco nos dijeron que ya caducó, pero López y Cladera sostuvieron que mientras no se derogue, queda abierta la posibilidad de que la operación se haga”, explicó López a El Diario.
“Entonces lo que pedimos es que no solamente se derogue la ordenanza, sino que se establezca que no puede venderse el patrimonio municipal, y más específicamente, la Plaza Ocampo, para que no vendan más nada”, remarcó.
“El pedido lo hicimos verbalmente, y nos dijeron que lo presentáramos por escrito, por lo que volvimos a ingresar una nota. Hace un año ya habíamos hecho una presentación similar pidiendo la derogación, siempre planteamos que los que sean bienes municipales, y específicamente las plazas, no se toquen o se vendan”, subrayó.
Un valor afectivo
“Nuestra iniciativa se apoya en lo que afirma el artículo 11 de la Carta Orgánica Municipal (COM), que dice que ‘todo vecino tiene el deber de cuidar el patrimonio público’. En consecuencia, y considerando que la Placita es un patrimonio histórico y cultural, en tanto forma parte del trazado fundacional de la ciudad, es que invocamos su resguardo, con un decidido y contundente posicionamiento respecto a que no puede ser vendida y/o entregada bajo ninguna condición o circunstancia.
La Placita atesora un valor afectivo para los villamarienses, está inserta en su cultura popular, otorgándonos identidad ciudadana por ser un bien colectivo, por lo tanto, no se le puede otorgar un valor monetario, porque no lo tiene.
Consideramos que los bienes materiales y/o simbólicos que conforman el dominio cultural de la ciudad, no pertenecen a ningún sujeto que pueda decidir qué hacer con ella. Por el contrario, es parte del interés de la población en su conjunto, y es la misma población quien asegurará y preservará su identidad, para transmitirla a las generaciones futuras.
Atender las demandas de fuerte sentido economicista del sector privado, aun respetando que este pueda llevar a cabo las iniciativas que considere pertinentes, no condice con el deber indelegable que, según la COM, tiene el Estado municipal (...) de preservar, mejorar y controlar los espacios verdes existentes y/o proyectados, a los cuales no les podrá asignar otro destino que el propio, prohibiéndose su privatización, donación o concesión para cualquier otro fin.
Pero más allá de nuestros reclamos, y luego de la realización de una audiencia pública que consideramos está plagada de irregularidades, tal como la presentación de un video a favor de la entrega de la Plaza, mostrando los supuestos beneficios del emprendimiento privado, en una clara demostración de abuso de autoridad por parte del presidente del Concejo Deliberante, en tanto no está permitido, por reglamento, que ninguna de las partes puede exhibir videos o fotografías que hagan referencias a su posición, debiendo ser solo ponencias orales, las que constarán en acta. No faltaron los discursos ‘armados’, tratando de demostrar que ese espacio no tiene valor histórico, discursos que, en general, deliberadamente o no, mostraban desconocimiento de lo escrito por reconocidos historiadores, entre otras anomalías no menos importantes.
En ese escenario se promulga la Ordenanza N° 7.454, que otorga la cesión, a manos particulares, de la Plaza Ocampo.
El tiempo transcurrido, unido a diversas declaraciones en los medios de parte del intendente Martín Gill o de quien estuvo a cargo de la Intendencia en su ausencia, Pablo Rosso, siembran un manto de dudas respecto a la continuidad del canje propuesto.
Por lo expuesto, y para no redundar en argumentos que los Vecinos Autoconvocados expusimos en reiteradas oportunidades y que fueron difundidos en diversos medios periodísticos de la ciudad, solicitamos:
1. La derogación de la Ordenanza N° 7.454, para que efectivamente se anule la posibilidad de reflotar el canje, donación o venta de la Plaza Ocampo.
2. Declararla como Patrimonio Histórico y Cultural de la ciudad, reafirmando que no puede ser utilizada para otros fines que no sea el de espacio verde para beneficio de toda la comunidad de Villa María”, expresa el texto de la nota que ingresó al Concejo Deliberante.
