AHORA BUSCAN LIBERARLOS
Una familia villanovense rescató y cuidó a cinco comadrejas bebés
Ana y Juan Basso y las pequeñas Emilia (de 11 años) e Inés (de 9), cuidan desde hace un par de semanas a cinco comadrejas bebés que perdieron a su mamá.
La familia contó la curiosa historia a El Diario, donde destacaron que en los próximos días buscarán liberarlas en un lugar acorde al hábitat natural de estos pequeños marsupiales.
"La verdad es que estamos revolucionados como familia. Hace ya más de catorce días que las tenemos y es todo una novedad", comentó Ana a nuestro medio.
"Estamos por soltarlas en breve en algún lugar como cerca del río de Cárcano. Hemos hablado Policía Ambiental para ver qué podíamos hacer, pero no tuvimos respuesta. Pero creemos que ya es momento de llevarlas y largarlas en su ambiente, en su hábitat", agregó.

La familia vive en barrio Ctalamochita y suelen encontrar "animales extraños": "el 4 de noviembre encontramos a la comadreja mamá afuera, como si estuviese golpeada o chocada. Estaba en el piso y en un momento vemos que había fallecido. Pero en la panza se le empezaron a ver unas colitas, porque son marsupiales y llevan a sus bebés dentro de la bolsa. Entonces empezamos a tocar que estaban adentro y con mi marido sacamos cinco. Cinco que estaban prendidos de la teta de la mamá muerta", relató.
Con los cinco bebés de comadreja, fueron hasta un veterinario local, especialista en animales exóticos. Allí consultaron cómo los podían alimentar y si podían seguir viviendo fuera del marsupio de su mamá.
"En ese momento pesaban cincuenta gramos y nos dijo que sí le podíamos dar huevo y un poquito de alimento para gato", detalló.
Así comenzaron a darles de comer cada dos horas y los instalaron en un lugar calientito: "Empezamos a alimentarlos al principio con jeringa. Le dábamos leche deslactosada que tenían que que tomar y así empezaron a a recuperarse", contaron.
Con los días, comenzaron a ver cómo las pequeñas comadrejas crecían y mejoraban su salud y empezaron a dejarlas sueltas un rato en el patio, de noche: "Ahora estamos en la crianza, aprendiendo. Empezamos a leer, a ver, nos comentaron que hay una chica en Villa María que también recuperó comadreja de bebé y la adoptó".
Ahora empezaron a crecer, les empezó a crecer más el pelo, comenzaron a moverse más rápido y trepar: "Anoche empezaron a trepar por las paredes y ya empezaron a cazar solitos y con este gran avance dijimos 'bueno ya están listos para llevarlos a algún lugar' para que aprendan de su vida de comadrejas, sin depender de nosotros".
Toda esta etapa fue seguida de cerca con amor y mucha ilusión por las dos pequeñas hijas de la pareja: "Las dos nenas están fascinadas. Se los quieren quedar, pero bueno también entienden que son bichitos que necesitan estar en la naturaleza y que nosotros acá estamos como cortándoles un poco la vida".
Sobre el final, comentó que este último tiempo toda la familia aprendió sobre comadrejas, el desarrollo y los tiempos de vida de los animales en cautiverio y en la naturaleza: "Quisimos llevarlos a un parque ecológico, pero de Policía Ambiental no tuvimos respuesta. Entonces decidimos devolverlos a la naturaleza. Hubo un montón de gente que se ofreció para adoptarlos, pero estamos un poco reacios a la idea de que vivan una vida como un perro o un gato, ¿no?".
