Conversatorio organizado por la sede local de la Universidad Católica de Salta
Destacaron la “valentía” que tienen los abogados más jóvenes
Organizado por la cátedra Práctica Profesional II de la carrera de Abogacía de la Ucasal, cinco abogados contaron sus inicios en la profesión y hablaron de sus respectivas especialidadesAyudar, asesorar, aconsejar; esos fueron los verbos más usados por los cinco disertantes del conversatorio del pasado miércoles. Y esas fueron, precisamente, las premisas de esa charla; dirigida principalmente a los estudiantes de la sede Villa María de la Universidad Católica de Salta a punto de graduarse, quienes se sintieron llamados a participar activamente.
Organizado por la cátedra del profesor Fernando Martín Flores, los invitados a disertar fueron las abogadas Yamila Calderón (coordinadora del Área Local de Protección Integral de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes) y Laura T. Pedernera (coordinadora de la Mesa de Mujeres de la Córdoba Productiva). Y los abogados Arnaldo Romero (juez en lo Civil y Comercial), Mauro Beltrami (presidente de Tribunal de Cuentas, exconcejal, docente de la UNVM y presidente del Club Universitario de VM) y Guillermo Lorenzatti (presidente del Colegio de Abogados de Villa María).
En una breve presentación donde cada uno contó sus comienzos en la profesión, los cinco abogados coincidieron en “el valor de la palabra empeñada y el respeto a los colegas, ya que siempre te vas a volver a cruzar con ellos en los Tribunales” (Beltrami). Además, “la palabra es un valor que se está perdiendo y no debiera ser así” (Calderón). También resaltaron “el no tener vergüenza en preguntar a los abogados con más años, ya que los alumnos son los próximos colegas” (Pedernera); y también “porque en Derecho, no hay un solo día en que no se aprenda algo nuevo, ni pasan 40 minutos sin que se presenten situaciones que lleven a releer libros y actualizarse” (Romero).
Cerró esta primera parte del conversatorio Lorenzatti, quien apuntó un dato por demás importante. "En nuestros tiempos, era común que apenas recibidos nos fuéramos a trabajar a un estudio con más trayectoria; siendo que ahora, apenas se gradúan, los estudiantes se asocian y abren un estudio propio. Los abogados más jóvenes tienen esa valentía que le faltó a nuestra generación”.
Cinco universos bajo un mismo código
En la segunda parte del conversatorio, los disertantes hablaron de sus especialidades. “Las nuevas tecnologías llegaron para quedarse -comentó el juez Romero-. Y hoy, un proceso oral no sería posible sin el modo actual de presentar pruebas”. El abogado Lorenzatti, retomando lo expuesto por su colega, se refirió a los expedientes digitalizados y al modo en que la informática facilitó el trabajo a los abogados. “Lo que quisiera decirles a todos es que, tras el Zoom, no perdamos las relaciones humanas, el café y el encuentro; porque son lo más nutritivo y feliz de nuestra profesión”.
La abogada Calderón habló de la Ley 26.061 “que se viene implementando desde 2015 para salvaguardar el derecho de los niños, niñas y adolescentes. Eso hizo que cada municipio se adecuara, creando una suerte de SENAF local (Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia); un organismo para resolver los problemas de abusos y maltratos. La ley plantea medidas de protección que ejecutamos nosotros”.
Mauro Beltrami se refirió a la abogacía como “una profesión que te abre muchos caminos. A mí me dio la posibilidad de trabajar tanto en lo público como en la enseñanza, algo que jamás me imaginé iba a ser mi vocación. Hoy llevo 22 años dando clases y por si esto fuera poco, gracias a la Abogacía soy presidente de un club de fútbol”.
Finalmente, la abogada Pedernera habló de violencia de género. “Cuando una mujer llega a mi estudio, lo primero que hago es escucharla a fondo y tener empatía absoluta con su dolor. Hoy, lo más difícil para una mujer es hacer una denuncia cuando no tiene marcas. Muchas han debido contar cuatro o cinco veces lo mismo en una comisaría; y al cabo de tres horas no le tomaron la denuncia. Sigue habiendo un parámetro machista según el cual, el único tipo de violencia se debe manifestar en golpes y moretones. Y hay muchos tipos de violencia, además de la física; la psicológica, la sexual, la laboral… Siempre me pongo como meta ver más allá de las marcas del cuerpo”, concluyó.
