Día del Instalador Electricista - Se cumplen 30 años del primer Congreso Nacional de Instaladores

El sector público es el “más reacio” a acatar las normas de seguridad eléctrica

Lo señalaron Jorge Contrera y Mariano Gilli, secretario y presidente de la Asociación Civil de Electricistas de Villa María y zona. Ambos también destacaron que la capacitación constante es el “secreto del éxito” y mencionaron que hay mucho interés en los jóvenes por formarse
lunes, 24 de octubre de 2022 · 09:10

Hay que retroceder en el tiempo 30 años para encontrar los motivos por los que hoy se celebra el Día del Instalador Electricista: un 24 de octubre de 1992 se realizó el primer Congreso Nacional de Instaladores en la Asociación de Comerciantes y Empresarios de la Electricidad, actualmente conocida como Cámara Argentina de Instaladores (Acyede). En aquellas circunstancias, tras una votación, se estableció por unanimidad que esta sea la jornada de los trabajadores del sector.

“Estamos sufriendo una reducción en los niveles de rentabilidad muy marcados”, dijo Contrera y explicó que se debe a la inflación

De esta manera, Mariano Gilli y Jorge Contrera, presidente y secretario, respectivamente, de la Comisión Directiva de la Asociación Civil de Electricistas de Villa María y zona (en la que también participa Héctor Minciacca como tesorero), reflexionaron sobre diversas aristas que hacen a su profesión.

“Es un día icónico”, dijo Contrera en primer lugar y subrayó: “Estamos regidos por una Ley de Seguridad Eléctrica provincial, que es la 10.281 (sancionada en 2015), y nos reconforta tener un marco legal”. Así, destacó que esta jornada sirve para reafirmar una postura vinculada a “apoyar y defender con todas las herramientas necesarias la vigencia” de la normativa.

Luego, agregó: “Además, esto ha promovido la creación de cámaras y asociaciones y federaciones donde se han agrupado los distintos profesionales en todos sus niveles”. Y enfatizó que trabajan “en pos del bien común”.

Por su lado, Gilli sostuvo que “siempre hay batallas” para dar y, en esta dirección, apuntó: “Hay tiempo para mejorar, tiempo para aprender y tiempo para sumar”.

En este plano, destacó que pretenden no solo agrupar a los instaladores electricistas, sino también asistirlos, principalmente, a través de instancias de formación teóricas y prácticas: hay capacitaciones vinculadas, por ejemplo, a materiales eléctricos y energías renovables.

En este sentido, indicó que han organizado cursos, impartidos por especialistas (como ingenieros que han llegado desde ciudades como Córdoba y Buenos Aires) en locales comerciales y adelantó que están planificando otras con la Asociación de Empresarios de la Región Centro Argentino (AERCA) y con el Parque Industrial, Logístico y Tecnológico, entidades con las que están asociados.

“Los jóvenes que se dedican a la profesión están insertándose cada vez más en capacitaciones para ponerse a la altura”, añadió Gilli.

 

La pandemia y sus efectos

Por otra parte, Contrera hizo alusión a lo que se advirtió durante los años de pandemia y señaló que como ocurrió en la mayoría de los ámbitos, ellos sufrieron un “parate muy severo”.

Sin embargo, aclaró que al ser la suya una actividad esencial, no se detuvo del todo para garantizar “la continuidad de cualquier tipo de servicio”.

Seguidamente, mencionó que en este contexto, de pospandemia, el sector evolucionó “en forma favorable” y puntualizó que a pesar de que el trabajo no es el deseado, el escenario no es el peor. “Estamos trabajando prácticamente normal”, dijo.

De todos modos, hay otra situación que los está afectando y que se replica, ahora sí, en todas las profesiones y oficios. “Estamos sufriendo una reducción en los niveles de rentabilidad muy marcados”, resaltó. En este punto, sostuvo que las razones se relacionan con los valores de la inflación que no les permiten “mantener un nivel de facturación o nivel de tarifa estable”.

 “Y no hay prácticamente referencia porque está todo totalmente desfasado; no hay precio, los materiales no se venden”, expresó. Y agregó: “Como nosotros vendemos mano de obra somos el último ítem de la cadena”.

 

Sobre las habilitaciones

El Ente Regulador de los Servicios Públicos (ERSEP) gestiona el Registro de Instaladores Electricistas Habilitados. Y hay tres categorías:

-Categoría I: profesional con título de grado universitario, con incumbencia en la especialidad eléctrica, matriculado en su colegio profesional.

-Categoría II: técnico con título habilitante, con incumbencia en la especialidad eléctrica, matriculado en su respectivo colegio profesional.

-Categoría III: idóneos con capacitación relacionada a la especialidad eléctrica.

“Hay un montón de institutos privados que están brindando capacitaciones necesarias para poder afrontar un examen para Categoría III”, comentó Gilli y expuso que, a la vez, desde la esfera pública también se está capacitando.

Al respecto, explicó que ellos pueden certificar instalaciones correspondientes a viviendas unifamiliares, como así también pequeñas instalaciones comerciales o industriales, en todos los casos en baja tensión y siempre que la potencia máxima no sea mayor a 10 kw, en concordancia con los alcances de la Guía AEA.

Contrera, posteriormente, contó que la primera tanda de habilitaciones se otorgó en 2018 y dijo que las mismas se revalidan cada dos años. Sin embargo, con la pandemia, esta tarea se postergó y ese proceso se está desarrollando ahora.

“Hay profesionales que están revalidando su habilitación y profesionales que están cursando. Así que tenemos mix de gente que se está preparando”, indicó. Y agregó que perciben mucho interés.

Otro de los aspectos en el que se detuvo fue al del cumplimiento de la normativa de seguridad eléctrica. Manifestó que hay un alto acatamiento por parte del sector inmobiliario. En contrapartida, expuso que existe un “serio problema” en el nivel público. “Es el más reacio o el que más posterga su adecuación tal vez por el peso mismo de burocracia o por algún interés que uno puede no conocer”, subrayó.

Entre las últimas cuestiones que se abordaron, ambos insistieron en que las instancias formativas son “el secreto del éxito” y apuntaron que en la ciudad y la zona (pueblos más cercanos) hay entre 250 y 300 instaladores habilitados.

Contrera, en otro momento, comentó que a nivel nacional se están gestionando leyes de Seguridad Eléctrica que toman como base a la de la provincia de Córdoba y, en esta dirección, se mostró contento.

Para terminar, destacó que, junto a otras nueve asociaciones, ya poseen toda la arista administrativa desarrollada para constituir la Federación Cordobesa de Electricistas (Fedecor).

“Este es un niño que ha empezado a caminar y hay que ayudarle a crecer”, cerró.