La jornada estuvo superagradable, con una temperatura que superó los 20 grados
Y las madres celebraron
Durante el mediodía, los comedores de la ciudad y de Villa Nueva estuvieron atiborrados de familias que se acercaron para festejar y compartirLa escena fue exactamente la esperada: tal como lo habían anticipado desde diferentes restoranes, ayer al mediodía los múltiples espacios gastronómicos villamarienses y villanovenses se vieron abarrotados por familias que llegaron para celebrar, todos juntos, el Día de la Madre.
Y esto no fue improvisado: en varios lugares, las reservas ya estaban agotadas desde hace alrededor de una semana.
De esta manera, con un clima que acompañó a lo largo de todo el domingo, pero principalmente en el horario del almuerzo, con un cielo absolutamente despejado y una temperatura que superó los 20 grados, hombres y mujeres, padres y madres, hijos y hermanas, disfrutaron.
Y, en este sentido, en los comedores solamente importó compartir, estar unos con otros, conversar, escuchar y, por supuesto, aprovechar la amplia gama de platos y bebidas que se ofrecían en las cartas.
Así, y como suele ocurrir, la idea de juntarse alrededor de una mesa a comer se convirtió en una de las principales alternativas elegidas por muchos y muchas para homenajear a sus madres durante este día.
