Datos de 2021 - El año pasado la ciudad tuvo un registro pluviométrico anual casi idéntico a 2019, aunque con una distribución más dispersa en cuanto a los días de lluvia para este último

Las temperaturas del país excedieron el promedio tras once años consecutivos

Entre los últimos 5 a 10 años, puede ser observado un solapamiento en las cuatro estaciones, detalló un estudio realizado desde el CUM
miércoles, 5 de enero de 2022 · 07:57

Desde el Centro Universitario Mediterráneo (CUM), ente vinculante entre la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y la Fundación de la Escuela Superior Integral de Lechería (Funesil),?difundieron un informe con el relevamiento efectuado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) sobre las temperaturas registradas este año en el país. Además, la investigación devela la lluvia caída en nuestra ciudad en dicho período.
En ese marco, el análisis indicó que las temperaturas registradas durante este año en Argentina “estuvieron por encima del promedio, tendencia que se sostiene por 11° año consecutivo, siendo 2021 el año más cálido en la región Patagónica”. En este territorio, “es muy posible que este año sea el más caluroso y seco desde 1961”, detalló el estudio y precisó que “en general, se registraron valores entre 0,5 y 2 grados centígrados más elevados que el promedio estadístico”.
Las ciudades rionegrinas de Cipolletti, Río Colorado y San Antonio Oeste alcanzaron temperaturas de 43,8; 42,2 y 41,6 °C; respectivamente, aunque no fueron las localidades con marcas térmicas más elevadas, están dentro de las nueve más afectadas por este fenómeno.
En tanto, con respecto a todo el territorio nacional, las temperaturas se ubicaron en +0,5 grados por encima del promedio, ubicando a este año en el sexto más cálido desde 1961, año del primer registro estadístico del SMN.
“Solo hubo tres meses que cerraron con temperaturas levemente inferiores a las normales en el país: enero, mayo y junio. El resto de los meses fueron cálidos y es necesario remarcar las anomalías extremadamente cálidas que se registraron en abril y septiembre”, detalló el organismo a través de un comunicado que del que se obtienen registros estadísticos.
Las cifras relevadas durante el año reafirman la tendencia de la última década y ubica a 2021 en el undécimo año consecutivo con “anomalías positivas de temperatura”, y “analizando la probabilidad en la posición en el Top 10 de años cálidos, hay una probabilidad muy baja (28 %) de que quede dentro de los 4 primeros lugares, pero una probabilidad muy alta (93 %) de que se mantenga dentro de los 10 años de mayor temperatura en el país”. 
En este contexto, la temperatura más alta registrada en el año fue de 44,5 °C, en Rivadavia, provincia de Salta, seguida por Cipolletti (43,8 °C) y por Roque Sáenz Peña, Chaco (42,3 °C); Río Colorado (42,2 °C); y por Las Lomitas (Formosa); Resistencia (Chaco) y Chilecito (La Rioja); con 42 °C. El 27 de octubre, la ciudad de Buenos Aires alcanzó los 36,1 °C y superó la marca anterior que era de 35,6 °C, asimismo las temperaturas durante esa jornada superaban los 40 ° C en Termas de Río Hondo (40,6 °C); Santiago del Estero (40,1 °C) y Córdoba (40,1 °C). 
El informe destacó que 2021 estuvo signado por precipitaciones inferiores a las habituales, especialmente en la región patagónica, “pero si lo comparamos con 2020, este año presentó un panorama un poco mejor que el anterior, especialmente en la segunda parte del año que fue cuando comenzaron a registrarse lluvias muy buenas en la franja central del país”. Por último, el SMN precisó que el récord anterior de temperatura fue en 1998, mientras que el de déficit de lluvia fue en 1968, y que la tendencia a años “secos” es una constante desde 2007. 

Las cifras en la Villa
De acuerdo al CUM, durante 2021, noviembre fue el más mes llovedor, registrando 164 milímetros en nuestra ciudad. Le siguen enero y marzo con 156 y 148 milímetros, respectivamente.
Por otra parte, la medición del año 2018 fue “la más elevada de los últimos 19 años para Villa María con 1041 milímetros”, según el informe. En contraposición, 2003 se caracterizó por ser el de menor marca de milimetrajes de lluvia con 478 milímetros anuales. (Por registro de lluvias en milímetros desde 2003 hasta 2021, ver encabezado).
Una curiosidad que aportó el documento es que 2021 tuvo un registro pluviométrico anual casi idéntico a 2019, aunque se visualizó “una distribución más dispersa en cuanto a los días de lluvia para éste último”. “Quizás, dicha dispersión se deba a menos variabilidad en la amplitud térmica ocurrida”, precisó el informe. 
Respecto al transcurrir de los últimos 5 a 10 años, puede ser observado un solapamiento en las cuatro estaciones, es decir, otoño, invierno, primavera y verano, a diferencia del ideal, que espera que exista una división marcada entre ellas. Predominan los inviernos más cortos, otoños-primaveras semejantes y veranos más largos e intensos. El año 2021, se mostró muy variable en cuanto a perfiles térmicos acaecidos, con gran cantidad de eventos ventosos de direcciones variables.
En otro orden, “analizando el período 2003 a 2021, durante los años 2005, 2017 y 2018, se registraron lluvia todos los meses. En el mencionado periodo de 18 años transcurridos, el diciembre más llovedor fue 2006 con una marcación de 198 milímetros. Asimismo hubo un diciembre sin lluvia, el de 2013”, detalló el informe y agregó: “El enero más llovedor fue el de 2008 con 228 milímetros, representando este valor el 30% del valor anual que ascendió a 754 milímetros”.

El Niño/La Niña
Las conclusiones extraídas “muestran la gran diversidad existente en el comportamiento del clima terrestre, influenciado por un sinnúmero de factores, el Niño/Oscilación del Sur (ENOS), la Niña y el calentamiento global del planeta entre otros”, puntualizó el CUM en su escrito.
El Niño/La Niña, hoy Según la Organización Meteorológica Mundial, el Niño/Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural caracterizado por la fluctuación de las temperaturas del océano en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial, asociada a cambios en la atmósfera. Este fenómeno tiene una gran influencia en las condiciones climáticas de diversas partes del mundo. Gracias a los progresos científicos alcanzados en cuanto a la comprensión y la modelización del ENOS, las competencias de predicción han mejorado en escalas temporales de uno a nueve meses de antelación, lo que ayuda a la sociedad a prepararse para los peligros asociados a ese fenómeno, tales como las fuertes lluvias, las inundaciones y las sequías.
En noviembre de 2021, en el Pacífico tropical imperaron condiciones características de La Niña, dado que durante el período comprendido entre septiembre y octubre de 2021 tanto los indicadores oceánicos como los atmosféricos alcanzaron los umbrales necesarios. 
Existe una probabilidad moderada (70%-80%) de que la temperatura de la superficie de las aguas del Pacífico tropical se mantenga en unos niveles característicos de La Niña durante el primer trimestre de 2022. Según la mayoría de los modelos, es probable que el episodio de La Niña de 2022 sea de intensidad débil o moderada. 
Los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales monitorearán de cerca la evolución del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) en los próximos meses y facilitarán proyecciones actualizadas.
Entre septiembre y octubre de 2021, las condiciones del Pacífico tropical evolucionaron y se constató la formación de un episodio de La Niña, dado que las temperaturas de las aguas superficiales y subsuperficiales en el conjunto de la parte central y oriental del Pacífico fueron inferiores a la media. Las condiciones atmosféricas también registraron valores acordes con la instauración de un episodio débil de La Niña. Las predicciones de los modelos y las evaluaciones de los expertos indican que hay una probabilidad del 90% de que persistan las condiciones de La Niña hasta febrero de 2022. Para marzo, esa probabilidad se reduce a un porcentaje que oscila entre el 70 y el 80%. Según la media multimodelos prevista, las anomalías de la temperatura de la superficie del mar en la parte central y oriental del Pacífico registrarán su valor más negativo en enero de este año (alrededor de -1,1 °C). Luego, esas anomalías se debilitarán gradualmente hasta registrar valores neutros con respecto al ENOS durante el período de marzo a mayo de 2022.
El CUM afirmó que “se observó una intensificación de los vientos alisios en superficie sobre la mayor parte del océano Pacífico ecuatorial, y en capas altas de la atmósfera fue patente la presencia de vientos del oeste anómalos. El índice de oscilación austral (SOI) también fue mayoritariamente positivo, lo que indica presiones en superficie más altas en la zona central y meridional del Pacífico y presiones en superficie más bajas en el Pacífico occidental”.
Se registraron episodios periódicos de precipitaciones y convección superiores a la media en la región de Indonesia, mientras que en el océano Pacífico occidental y central se impusieron de forma clara y persistente condiciones que generaron precipitaciones inferiores a la media. “Todas esas anomalías son compatibles con la reaparición de un episodio débil de La Niña”, resaltó. 
Por último, el CUM aseveró que “es importante tener en cuenta que El Niño y La Niña no son los únicos factores que condicionan las características meteo-climáticas a escala mundial y regional”.
 

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