UNVM y UTN - La vuelta a la presencialidad
Por ahora, no pedirán el pase sanitario a estudiantes
Dos universidades nacionales y dos regionales de la UTN pedirán el pase sanitario. Consultamos cuál es la situación en las sedes villamarienses de esas casas de altos estudiosHasta el momento, la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y la regional local de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), no pedirán pase sanitario a estudiantes ni a docentes para el ciclo lectivo 2022.
Así lo confirmaron ayer desde ambas universidades. Desde la UTN, indicaron que el 7 de febrero inician con las actividades áulicas para los ingresantes y no está previsto solicitar el documento que acredite la vacunación contra el COVID.
Al respecto, el rector de esa casa a nivel nacional, Rubén Soro, afirmó que el próximo 18 de febrero el Consejo Superior decidirá las condiciones para el dictado de las clases presenciales durante este año, pero anticipó que a título personal está en desacuerdo con exigir un pase sanitario a los integrantes de la comunidad educativa.
"No es que nuestra universidad tomó la decisión de pedir el pase sanitario. Nosotros tenemos una reunión con 30 decanos de nuestras facultades el 14 de febrero y el 18 el plenario del órgano máximo que es el Consejo Superior", aclaró el ingeniero.
También indicó que la UTN "es distinta a otras universidades de gestión pública ya que está en 30 sedes del país, en 12 provincias distintas con realidades distintas" y que lo que se publicó en las últimas horas tiene que ver con la decisión de dos sedes (Tucumán y Haedo).
De cualquier forma, Soro aclaró su postura personal: "Me parece que no deberíamos pedir pase sanitario. Lo que sí tenemos que hacer es concientizar, apostar a una educación superior en universidad pública, y a una presencialidad porque la presencialidad debe ser la normalidad, no la virtualidad".
Por otra parte, desde el gremio que nuclea a los docentes, dejaron supeditada la decisión final a cada regional.
UNVM
Desde la UNVM, dialogamos con el rector Luis Negretti quien expresó en primer término que, “como universidad, como espacio de producción de conocimiento, estamos absolutamente a favor de la vacunación como herramienta para superar la pandemia. En ese sentido, nos parecen legítimas todas las herramientas para que la gente aproveche la oportunidad de que el Estado pone a disposición las vacunas”.
Pero aclaró que no ve como factible ni efectivo, exigir un pase sanitario “porque generaría más resistencia que adhesión”.
Para profundizar el concepto, reseñó que “la gran mayoría de los docentes y nodocentes están inmunizados”, siendo casos excepcionales los que rechazan la vacuna. “No tenemos datos de los estudiantes”, aclaró.
“Por todo eso, antes que exigir un pase sanitario, estamos más por el lado de la difusión y de fomentar la vacunación. Sencillamente, porque a veces, por el lado de la obligatoriedad y la exigencia, se puede generar espacios de resistencia donde hoy no los hay”.
“La gente que niega los beneficios de la vacuna es un número porcentual insignificante, en cambio, si nosotros obligamos a presentar un pase sanitario, probablemente los que ni están en contra de la vacuna, se ponen en contra de que se coarten ciertas libertades”,
“Por otra parte, el Estado no exige a la gente vacunarse, al menos no directamente. Entonces, siendo una universidad pública, de libre circulación, exigir un carné o un código QR para entrar al aula o a un espacio de trabajo como una oficina, podría considerarse coartar la libertad de las personas”, agregó.
En el concierto de las universidades nacionales hay “tres o cuatro que exigen el pase sanitario. Una de ellas es la de La Matanza. Hoy estuve hablando con el rector de esa casa y él dijo que la decisión la tomaron el año pasado”.
“Nosotros veremos si se presenta algún proyecto de esa naturaleza o en el Consejo Superior, en cuyo caso se pedirá opinión a todos los claustros”, dijo.
“Por supuesto que el hecho de no pedir el pase, no quiere decir que no hay disposiciones para cumplir. Por ejemplo, quienes no se vacunan por decisión, deben firmar una declaración jurada comprometiéndose a extremar los cuidados. Eso lo exige una resolución ministerial”, detalló.
La vuelta a la presencialidad
Con respecto al ciclo lectivo 2022 de la UNVM, Negretti señaló que van a tomar todas las medidas sanitarias, garantizando la ventilación de las aulas y los sanitizantes en todos los espacios.
Funcionará el comedor y también, en las próximas semanas se ocuparán las residencias.
“Tomamos en cuenta que todas las actividades cotidianas, de esparcimiento, los viajes, los encuentros masivos como el fútbol o el transporte público; están funcionando. En ese contexto, las clases deben ser presenciales”, dijo.
Informó que recibieron equipamiento que van a instalar en las aulas para poder dar las clases presenciales y transmitirlas de manera remota para que los que no asistan, puedan seguirlas en tiempo real. “Esto nos posibilitará que un porcentaje de estudiantes pueda seguir la clase desde su dispositivo, liberando espacio en las aulas, fundamentalmente en carreras masivas, como la de Contador Público o Veterinaria”.
El 2 de febrero comienza la actividad académica con la bienvenida a los ingresantes, que realizarán un cursillo totalmente presencial: “La idea es volver a la normalidad con todos los cuidados. Así como se puede ir a un concierto, a un bar o a un boliche, también se puede ir a la universidad”, concluyó.
Posición de Fagdut: piden analizar cada caso
Desde la federación que nuclea a los docentes de la UTN (Fagdut) se ha propuesto que se considere la situación epidemiológica y el nivel de vacunación de cada zona donde esté emplazada una sede de la UTN, para analizar la decisión de aplicar o no el pase sanitario.
Al respecto, el secretario general del gremio, Norberto Heyaca, opinó que “debido a que la situación sanitaria de cada facultad regional es diferente, proponemos que cada sede de la UTN tenga autonomía para decidir si aplica o no el pase sanitario analizando la situación de cada jurisdicción”.
“Consideramos que es razonable respetar las decisiones locales; no es igual la concurrencia de alumnos en una facultad grande como la UTN Buenos Aires que en otras más pequeñas del interior”, amplió el dirigente docente.
“Es que la UTN es diferente al resto de las universidades; ya que está basada en una estructura federal, posee 30 sedes (Facultades Regionales) a lo largo y ancho del país con presencia en varias provincias con realidades sanitarias muy disímiles”, dijo.
“Hay jurisdicciones donde los índices de vacunación son muy altos, de manera que en ellas puede analizarse la presencialidad plena”, señaló Heyaca.
“Fagdut está plenamente comprometida con el resguardo de la salud del colectivo de nuestros afiliados en particular y de los trabajadores universitarios en general y trabaja permanentemente para mantener un adecuado equilibrio entre tales cuidados y las condiciones que permitan el pleno y adecuado ejercicio de las labores educativas, incluyendo la vuelta a la presencialidad”, finalizó el dirigente sindical.
Fomentar, no obligar
El ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, señaló que la política del Gobierno nacional es "garantizar la presencialidad plena y el derecho a la vacunación" e indicó que el pase sanitario es una decisión que tomaron tres universidades en el marco de su autonomía.
"La política del Gobierno nacional está expuesta en las declaraciones de la ministra de Salud (Carla Vizzotti), nosotros optamos por promover, persuadir, convocar e invitar a todas las personas a que se vacunen a partir de los 3 años en adelante".
Se refirió así a la decisión que ya tomó la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) y que está analizando la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y la Universidad de Buenos Aires (UBA).
