Desde el SEP manifestaron la preocupación por el agotamiento de los trabajadores de salud
Alrededor del 20% del personal del Pasteur, aislado por COVID-19
Desde el SEP piden que al menos se contrate temporalmente a trabajadores de salud, para que el personal del Pasteur pueda recuperar fuerzas, dado que están desempeñándose prácticamente sin descanso y con una alta exposición al contagio de COVID-19Agobiados. Así están las y los trabajadores del Hospital Pasteur que ponen a diario lo mejor de ellos para atender las consecuencias de esta pandemia, además de las afecciones de salud en general.
Para hablar del panorama dentro del centro público de la calle Larrabure, dialogamos con el delegado del Sindicado de Empleados Públicos (SEP) y empleado del lugar, Leandro Parnisari. “Estamos muy complicados, porque hay muchos compañeros que dan positivo y entonces tenemos un alto porcentaje de aislados, lo que provoca que se resientan muchos servicios. Nos están faltando recursos humanos y lo estamos pidiendo, pero aún no tenemos respuesta”, comenzó diciendo.
A la hora de determinar cuánta gente está aislada por COVID, dijo que el número siempre es variable: “La semana pasada se iban cuatro por día, pero ayer -por el miércoles- hubo nueve a los que les dio positivo”, puntualizó. “Si tengo que hablar de un porcentaje y diciendo un porcentaje bajo, te diría que tenemos un 20% del personal aislado”, planteó. “También hay que sumar a la gente que se enferma de otras cosas, es decir, también hay carpetas médicas por otros problemas de salud, no solamente es COVID”.
Dado que estamos transitando un período estival, hay gente de vacaciones. “Se decidió en enfermería, para no interrumpir las licencias, cortar los francos. Así que la situación es difícil, con gente muy cansada por todo lo que está viviendo desde que empezó la pandemia y sin descanso”, agregó.
Al repasar algunos servicios críticos, planteó que “en la Guardia central hay uno o dos médicos para atender las urgencias de toda la región. Lo mismo en Pediatría, que es un área con muchos compañeros aislados”.
El combo del agobio se completa con mayor cantidad de tareas porque no cesa de crecer el número de pacientes. “No sé si las clínicas no dan abasto o hay más desocupados que están sin obra social, pero lo cierto es que al Hospital va cada vez más gente. Y por todo, no solamente por COVID. Si hablamos de COVID está lleno el internado, pero como se da buena respuesta van rotando los pacientes. Siempre hay camas disponibles, no es como pasó al principio. Es decir, no estamos al límite”.
Y, además, de esa difícil realidad, hay gestos o decisiones políticas que suman malestar entre las y los trabajadores.
Una de esas decisiones es el cambio permanente de protocolos de aislamiento y de hisopados. “En un mismo día nos cambiaron cuatro veces el protocolo”, dijo. En ese sentido, informó que hasta ayer se testeaban a todas y todos los trabajadores del Pasteur al menos una vez a la semana. “Desde hoy -por ayer-, solo se van a hisopar a los que tengan síntomas”.
Señaló que cuando se hacía periódicamente el testeo surgían muchos positivos que no tenían síntomas y que gracias a ese estudio eran detectados. “También había gente con síntomas leves, esos que te dicen: ‘Me duele la garganta, pero seguro que es por el aire acondicionado o el cambio de clima’. Y cuando se testeaban les daba positivo. Ahora, eso no se va a poder detectar”, planteó.
El otro aspecto de la política pública que genera malestar es que, para el personal de salud, no existe el derecho a faltar cuando es contacto estrecho, ni siquiera si el contagiado es conviviente. “Hay protocolos, tienen que venir a trabajar con doble barbijo sin sacárselo por nada, pero no se pueden ausentar. Eso sí, les piden que hagan aislamiento social, no laboral”, planteó.
El año pasado, cuando las escuelas funcionaban en burbujas, si el hijo de un o una trabajadora de salud debía aislarse, el padre o la madre no podía dejarlo al cuidado de un tercero porque estaba aislado, pero tampoco podía faltar al trabajo.
“Son todas situaciones que generan mucho malestar: tenemos más trabajo, somos menos y los que están, están muy cansados”, sintetizó Parnisari.
Agresión
Y si algo le falta a este panorama adverso para esos hombres y mujeres que están sosteniendo la atención sanitaria en el marco de la pandemia, es que muchos son víctimas de la agresión de pacientes.
“Mucha gente, incluso con obra social que no tuvo respuesta en la parte privada, viene al Hospital y no soporta los tiempos de espera. Entonces reaccionan violentamente con el primero que abre la puerta”, dijo el dirigente del SEP.
“Quiero que sepan que muchas veces hay un solo médico que atiende a un paciente COVID, que después de eso llega un accidentado y se tiene que cambiar toda la ropa y nuevamente cambiarse para atender al siguiente paciente. Eso lleva tiempo y hace que la espera sea mayor”, indicó.
Valoró que hay policías que impiden que las agresiones tengan mayores consecuencias, pero el clima de agresividad se vive igual.
Reclamo
El SEP envió una nota al gobernador y sus dirigentes se reunieron con el ministro de Salud para explicar la situación que están padeciendo. Piden que contraten personal temporario para descomprimir el trabajo y permitir el descanso de los y las trabajadoras de salud en actividad. “No estamos hablando de mucho presupuesto. Con 20 a 25 personas que vengan por cuatro meses, permitiría al personal tomarse las licencias y descansar los francos”, agregó. Dijo que otros sindicatos, que ven la misma realidad, hicieron acciones similares reclamando lo mismo.
“Necesitamos camilleros, laboratorio, enfermería, esas tres áreas son las más críticas. También faltan médicos”, concluyó Parnisari.
