Sueños de una noche de verano - Mariana Britos Musa, artista y gestora cultural
“He cumplido varios sueños y metas que me he puesto”
Escribe Sergio Stocchero DE NUESTRA REDACCION
Mariana Britos Musa es la coordinadora del Centro de Producción Regional del Polo Audiovisual Córdoba y coordinadora de Capacitación del mismo organismo en toda la provincia. “Artista y gestora cultural, porque eso ‘engloba todo’”, dice, y se ríe. Todo significa que es actriz, productora, directora, docente y bailarina de tango, y sigue estudiando y capacitándose
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Mariana Britos Musa (37) es una mujer de acción, dueña de una capacidad de trabajo sorprendente y una energía positiva envidiable, capaz de hacer realidad lo que parece improbable o imposible. Dueña, también, de una risa sonora, franca y abierta, Mariana toma la palabra:
“Me encanta la gestión, me gusta mucho. Y la docencia. Amo la docencia, amo enseñar, y siempre lo hice, desde muy chiquita, ya en el colegio, a mis compañeros. Me encanta compartir lo poco que sé, lo disfruto mucho. Formalmente, enseño en el Nivel Superior. No sé si daría clases en el secundario. Tal vez sí, pero nunca lo experimenté, de manera que no lo sé. Sí, di clases de expresión a adolescentes, di clases de tango y me gusta el hecho de enseñar en sí. Y dentro del audiovisual… me gusta mucho en general todo lo que se relaciona con ese mundo ¿no?...; pero me gusta producir porque es un desafío constante, no existe la monotonía en ese rol, hay que resolver cosas constantemente, gestar y hacer posible cosas. Eso me encanta. Sin embargo, ahora, lo que me está pasando es que la producción de campo, en el rodaje, ya me cansa un poco. Tengo ganas de seguir produciendo, en producción ejecutiva y artística, la producción general, pero no en un rol técnico. Sí, la producción general. Después, siempre dentro del audiovisual, me gusta mucho el guión, aunque no tengo mucha experiencia. Después de 20 años de venir produciendo, me gustaría pasar a la escritura. Y dirigir, sí. Dirigí una sola película y me gustó. Y dirigí teatro, y también me gustó. Así que, tal vez, cuando crezca, de grande, me dedique a dirigir y a escribir”.
Sueños cumplidos
“He cumplido varios, sueños y metas que me he puesto: siempre, desde chiquita, quería actuar y hacer películas. Crecí en una casa llena de arte, de actuación, de cine, una casa artística y politizada. Siempre decía que quería actuar y hacer películas, desde chiquita. Y después, cuando fui creciendo, veía las películas y me decía ‘qué lindo, me gustaría ver mi nombre ahí, en la pantalla’, en los créditos, ese era como un sueño, no solo hacer la película, sino verla, más tarde, en una pantalla grande. Y ese sueño se me cumplió cuando estrenamos El Mula (Mariana produjo esa película), en el Cine Sud, y vi la película en la pantalla grande. Fue un momento de felicidad, uno de esos momentos en los que corre por el cuerpo una sensación increíble, esa energía, fue un sueño cumplido. Posteriormente, en relación con la actuación, otro sueño que se me cumplió, sin querer, (porque yo siempre como que tengo suerte con esas cosas), fue que, cuando era chica, en la secundaria, a mis 12 o 13 años, había leído un libro que me había encantado: La tercera palabra, de Alejandro Casona, y mi sueño era hacer el personaje de Marga, siempre quise hacer ese personaje. Yo hacía teatro desde los 7 años, aunque dejé unos años cuando tenía 16 y retomé en primer año de la universidad. En ese momento, con otro grupo, nuevo estaban ensayando La tercera palabra, de Casona. Y no sé por qué, Walter, que era el director en ese momento y hoy es mi amigo, en aquel momento me vio ¡y me ofreció hacer ese papel con el que yo había soñado desde chiquita! Sin conocerme, porque ellos estaban ensayando y yo era nueva. Pero él vio algo, no sé, y me ofreció ese papel. Y tengo otro sueño cumplido más: desde que empecé a estudiar Diseño en la Universidad Nacional de Villa María, mi sueño era estudiar en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en Cuba, me decía ‘yo quiero ir a estudiar ahí, yo quiero ir a estudiar ahí’, siempre soñaba con eso. Tenía 18 años. Creí que era uno de los sueños que más me iba a costar cumplir, pero se me cumplió bastante rápido. Hice un taller internacional, estuve tres semanas allá y creo que fueron las tres semanas más hermosas y maravillosas de mi vida”.
Un sueño recurrente
“Sueño con mi abuela, sueño bastante con ella, que ya no está en este plano. Interactuamos, pero no estamos en este plano. Y estamos muy bien”.
Pesadillas
“Una pesadilla podría ser que, como seres humanos estamos haciendo las cosas bastante mal y por ahí pienso que esto puede llegar a explotar completamente. No es que eso me persiga, pero soy consciente del desastre que estamos provocando en la naturaleza y que eso es totalmente posible. Eso a nivel general, y en un orden más personal, si pudiera elegir, me gustaría que tanta gente que amo pudiera mantenerse en el mismo plano mientras estemos todos, elegiría eso. Y cuando nos vayamos, que nos vayamos todos juntos. Pero nada me paraliza y me quita el sueño. Sé que las cosas pueden salir bien o mal, y lo hago sin temor. Todo puede salir mal, pero también puede salir bien. Y otra cosa que me preocupa, mucho, es que haya gente que sufre carencias, materiales y emocionales”.
Un sueño por cumplir
“Me gustaría tener dinero para poder instalar una casa grande, con personal capacitado e idóneo, para que sea refugio y contención de personas necesitadas de material y emocionalmente. Me gustaría poder hacer algo para aliviar esos problemas, para ayudar y cambiar la vida de algunas de esas personas”.
“Ah, y me gustaría producir una serie. Me gustan las series”.
