Sueños de una noche de verano - Sol Maestri, directora de cámara
“Para mí sería un sueño poder dirigir la televisación del fútbol”
Estudió Comunicación Social en la Universidad Nacional de Córdoba, hizo la especialidad en Comunicación Audiovisual y decidida a abandonar “la Docta”, encontró su lugar en el mundo (al menos por ahora), en Villa MaríaEscribe: Sergio Stocchero
DE NUESTRA REDACCION
Imaginemos un plató de TV (antes se le decía piso), luces, tres cámaras. Un programa de entrevistas. Un decorado austero: dos sillones enfrentados, una mesa ratona entremedios de ambos, una jarra con agua, dos cafés. María Sol Maestri (32) se sienta, se quita el barbijo, mira a la cámara. Sonríe.
Título del programa. Corte a:
Cámara 1
“Nunca me gustó Córdoba. Crecí en esa ciudad, pero nuca me gustó, nunca me sentí cómoda y siempre tuve claro que no era la ciudad que yo iba a elegir para vivir mi vida adulta. Y un par de años después de recibirme, y de haber boyado de laburo en laburo, decidí irme, y caí acá. Una amiga de la facu se había venido un año antes y yo conocía Villa María de chica, porque tenía algunos familiares medio lejanos, había venido y me habían quedado lindos recuerdos de la ciudad. Yo buscaba una ciudad más chica que Córdoba, pero con cierta movida, culturalmente activa, porque me gusta hacer cosas, básicamente, entonces, tampoco me iba a ir a un pueblo… y me vine”.
Corte a:
Cámara 2
“Ahora soy directora de cámara de Uniteve, el canal de la Universidad. No hay muchas directoras de cámara en el país. Sé que hay una que fue la primera directora de cámara de la televisión pública, que también empezó a trabajar hace poquito, y como referencia es como la única que sé que existe. Quizás haya otras, pero no es lo que usualmente sucede. La televisión sigue siendo un espacio reservado a los hombres, particularmente el área técnica, que es lo que yo siempre hice. Porque antes de ser directora de cámara fui editora, camarógrafa… hice todo el caminito. En realidad, yo tengo una suerte de contradicción con esto: el hecho de que yo esté ocupando un lugar así en la televisión, es algo para destacar, pero a la vez, no es algo para destacar, o no debería serlo ya, a esta altura de la historia. Y cuando suelo hablar con alguien sobre esto, suelen hacer foco en quien me dio el espacio, y a mí nadie me dio el espacio, me lo gané por mi capacidad”.
Corte a:
Cámara 1
“Para mí es un sueño cumplido ocupar el lugar que ocupo. ¿Son los términos en los cuales yo lo soñé? Tal vez no; pero sí es un sueño cumplido ocupar este espacio. Me siento útil, siento que aporto. Y para mí, eso, en mi laburo, es lo mejor que me puede pasar; sentir que soy yo en ese lugar y por más que pueda ser otro, porque nadie es irremplazable en esta vida, creo que mi trabajo tiene una impronta. Yo lo siento así, y para mí eso es un sueño cumplido. Tengo un montón de cosas para aprender, tengo un montón de sueños para cumplir, y no todos, a nivel profesional, van dirigidos a la televisión, porque en realidad yo hice todo en la televisión, hasta conduje… Ahora estoy estudiando Derecho, que no tiene nada que ver con el trabajo que yo ejerzo y es algo que me gusta muchísimo, me apasiona, y es algo que siempre tuve pendiente y estar haciéndolo es otro sueño cumplido y quizá el día de mañana también sea otra profesión”.
Corte a:
Cámara 3
“Un sueño a cumplir, profesionalmente, y aunque por el momento ni siquiera tuve un acercamiento a ese mundo, me encantaría, como directora de cámara, dirigir fútbol. No soy futbolera, pero me apasiona el fútbol como espectáculo, entonces para mí sería un sueño poder dirigir la televisación del fútbol. Sería increíble. Me atrae mucho el espectáculo del fútbol televisado. Quizás sería muy mala haciéndolo, pero me atrae mucho la dinámica del espectáculo del fútbol. Más, hoy, que tenés camarógrafos casi hasta en el campo de juego, casi hasta arriba de los jugadores. Me parece hermoso. Hay una calidad técnica increíble. Me fascinaría poder estar en eso alguna vez”.
Corte a:
Cámara 2
“¿Sueños recurrentes…? No, ahora no. Alguna vez los tuve y no eran nada lindos, eran bastante traumáticos. Eran una película que me llevó a terapia. Pero ahora no, no los tengo”.
Corte a:
Cámara 1
“¿Pesadillas? Sí. Podría calificarse de pesadilla el miedo al fracaso, a no ser lo suficientemente buena para algo. Estos sueños que logré cumplir siempre estuvieron acompañados de ese miedo, sobre todo, por lo que hemos charlado, miedo a tener que enfrentarme con tipos que se ganaron su espacio y una viene a romper algo. Y no es tan fácil, a veces; no te la hacen tan fácil. Porque siendo mujer, en estos espacios, siempre tenés que demostrar un poco más tus capacidades. Entonces, tenés que estar plantada, segura y lamentablemente, yo no estoy siempre ciento por ciento plantada y segura, los 365 días del año. Hoy, me siento bien. Pero, en cualquier cosa que afronto, siempre está esa pesadilla del miedo a no ser ciento por ciento buena. Pero, por otro lado: ¿quién lo es?”.
Sol Maestri vuelve a sonreír a cámara. Créditos.
