El Sanatorio de la Cañada mostró la ampliación de las instalaciones de un servicio clave para la ciudad
Presentaron Neo Nacer, una Neonatología de alta complejidad
El Sanatorio de la Cañada de Villa María presentó ayer la ampliación de las instalaciones del servicio de Neonatología, en un nuevo espacio que se diseñó puntualmente para esta especialidad, en la sede del establecimiento sanitario ubicado en avenida Larrabure 1466. La flamante estructura se denominó Neo Nacer.
El área fue exhibida ayer a los medios de comunicación, tras una conferencia en la que se brindaron detalles sobre este avance, al que el director médico del nosocomio, Darío Quinodoz, consideró “un hito”.
Con 20 unidades totalmente equipadas, con monitoreo digital centralizado, respiradores, luminoterapia led, ecografía y eco Doppler en el servicio, el área pone de relieve la tecnología invertida.
La unidad presenta dos salas de aislamiento, que cumplen la normativa vigente en la materia, con sistemas de alta eficiencia de filtración de partículas.
El área cuenta con un médico de guardia semanal, dos médicos coordinadores, entre dos y tres profesionales de Enfermería, y servicio propio de Maestranza.
El médico Roger Tissera, el gerente general del sanatorio, Marcos Martellotto, y Quinodoz comentaron que la Neo fue concebida como un espacio de puertas abiertas, para que los bebés tengan contacto con sus madres, padres y familiares para que éstos acompañen a los pacientes en el cuidado, hasta el momento del alta.
“Hay bebés que son alimentados con sondas. Se le enseña a la mamá cómo manejarse y ella se siente útil. Los abuelos también son partícipes”, recalcaron, explicando que la premisa es no desintegrar al bebé de la mamá y el papá.
Asimismo, la apuesta de la institución comprende un consultorio de seguimiento de neonatos de alto riesgo y la presencia de un lactario privado para la visita de la madre.
El espacio está encabezado por Roger Tissera, un médico con 40 años de casuística en neonatos, una trayectoria que tienen pocos especialistas. Llegó de Marcos Juárez, en donde por años estuvo en el primer centro del interior cordobés de atención al recién nacido.
En el encuentro con la prensa indicaron que la estructura y el equipamiento de Neo Nacer se encuentra a la altura de las Neo existentes en la capital de la provincia.
Comentaron que el equipamiento fue adquirido en febrero de 2020, en un proyecto atravesado por la irrupción de la pandemia.
“No cualquier ciudad puede tener un espacio de este tipo”, señalaron, porque requiere de logística, recursos humanos y capacitación.
Esta Neo es prácticamente la única del sector privado de la localidad. El Hospital Pasteur cuenta con una, a la que calificaron de muy buena. Y en la provincia existe algo así en muy pocos lugares, por lo que lo habilitado viene a significar una muy importante apuesta sanitaria para la población.
Tissera aclaró que “el recién nacido tiene sus propias patologías y problemas”, por lo que se requiere personal altamente capacitado para atender a los chiquitos.
El médico puntualizó que existen cuatro pilares en torno a esta flamante apuesta: la estructura edilicia, la tecnología (respiradores, incubadoras, elementos de última generación), los recursos humanos y la búsqueda de la humanización de la medicina.
Quinodoz hizo foco en que este es un servicio crítico y lo consideró una piedra angular del establecimiento.
