Qué pasará hoy en las escuelas, tras la decisión del Ministerio de Educación de no dar el tradicional asueto del 21 de septiembre

En su día, los estudiantes tendrán una primavera distinta

Directivos establecimientos educativos admitieron que la decisión oficial de que las clases se dicten hoy normalmente no cayó muy bien a los alumnos, para atemperar un poco ese mal trago, programaron otro tipo de actividades; para la psicopedagoga Piraino, se les quitó la posibilidad del reencuentro
martes, 21 de septiembre de 2021 · 07:00

El 21 de septiembre se festeja el Día de la Primavera, pero para los niños y adolescentes esa celebración era doble, porque también se festejaba el Día del Estudiante. Era el día en que tenían permiso para faltar a la escuela y reunirse en la costanera o en los parques, era el día del infaltable picnic. Pero eso, al menos este año, no será así, ya que el Ministerio de Educación de la Provincia decidió que la actividad en las aulas sea como cualquier otro día.

Consultados sobre la reacción de los alumnos, los directores de la Escuela Abraham Juárez, Henry Calvo, y del IPEM 147 Manuel Anselmo Ocampo, Marcelo Coppari, coincidieron en que esa medida no cayó muy bien entre los niños y jóvenes, a la vez que la consideraron innecesaria. También la psicopedagoga Natalia Piraino opinó que la decisión fue molesta para los estudiantes, que esperaban con ansias un reencuentro después de más de un año y medio de pandemia, que impuso primero un aislamiento, y luego, un ritmo diferente en las aulas.

 

Henry Calvo

Inesperada e inoportuna

“La primera palabra es inesperado, las otras podrían ser inoportuno, imprevisto, porque si empezamos a sumar la cantidad de días que no hubo clases, mi pregunta es cuánto suma y cuánto resta no tener clases ese día, que es histórico”, dijo Coppari al describir cómo ha influido la decisión oficial en los estudiantes, que ya no tienen el tradicional asueto para festejar su día.

“Comparto que no es asueto ni feriado, se sabe, pero fue incómoda esa decisión, porque la repercusión en el Centro de Estudiantes y en la Federación de Estudiantes Secundarios cayó mal, más allá del argumento”, señaló.

“Además, como director fue inconsulto porque hacen los anuncios por la prensa y después nos bajan las directivas. Y quienes debemos disponer de la ejecución de ese memo ‘de cumplimiento’ somos los directores”, agregó.

“He dialogado con otros tres directores de escuelas públicas de Villa María y medianamente hemos coincidido en lo mismo, que es realizar otro tipo de actividades, más lúdicas. En nuestro caso, lo que teníamos planificado para el lunes se pasó para hoy, no va a ser lo mismo, porque hay docentes que no van a poder estar, hubo que reordenar y buscar otros profesores para que colaboren”, explicó Coppari. “Lo que haremos son expresiones artísticas, juegos, actividades de educación física y de convivencia, no ejercemos presión para la asistencia, simplemente convocamos a los alumnos a compartir los juegos, el momento, y los esperaremos, pero la verdad es que es una situación incómoda, me parece que se ganaron una enemistad por algo que no deberían haber hecho”, consideró el director del IPEM 147.

“No hemos tenido grandes situaciones ni un estado de rebeldía, pero a los chicos no les cayó nada bien. Fue una medida inoportuna e inesperada”, insistió.

 

Natalia Piraino

Decisión errónea

“La decisión del Ministerio de Educación de tener que ir a clases en el Día del Estudiante en un primer momento no cayó muy bien entre los alumnos, especialmente los más grandes, pero no hubo ninguna queja o notas presentadas hacia la Dirección, solo fueron comentarios que hicieron ante algunos docentes, fue muy leve la manifestación de los alumnos”, señaló Calvo, por su parte.

“Para hoy tenemos organizado festejarles su día y la mayoría nos ha confirmado que va a venir a la escuela, pienso que prácticamente va a ser un día normal de actividades. Y no creo que haya mucha inasistencia, porque hasta ahora se han mostrado bastante interesados por lo que hemos preparado para hacer”, apuntó.

“No va a haber actividades áulicas, sino de otro tipo, más lúdicas, pero con la mirada puesta en lo pedagógico, por ejemplo, se va a trabajar en lo referido a la historia del colegio, entonces tendrán que armar un rompecabezas con el frente de la escuela para trabajar la pertenencia a la institución, también organizamos un tatetí en el patio”, detalló.

“Respetando las burbujas y protocolos, un grupo va a hacer un trabajo en el aula y el otro en el patio, y después se intercambiarán”, añadió.

“Pienso que esta fue una decisión errónea del Ministerio, cuestiono más los feriados puentes con los que los chicos pierden bastantes clases en el año, pero no el 21 de septiembre que es tradicional, no hacía nada un día menos de clases para los chicos”, remarcó.

“El año pasado trabajamos muy bien la virtualidad, y cuando volvimos a la presencialidad también estuvimos muy bien, los 624 alumnos están asistiendo a la escuela, con dos burbujas por curso, una en el aula y otra en el taller. Pero me parece que cuando tengamos que volver todos a partir del 27 de septiembre se va a complicar, porque no tenemos espacio, en 2001 en la escuela había 100 alumnos y 25 docentes y hoy tenemos 624 alumnos y 150 docentes, pero la infraestructura no creció”, precisó Calvo.

“Con el sistema de burbujas los chicos aprendieron más, porque son menos en el aula, se terminó la violencia entre los alumnos, mejoró la convivencia y el clima institucional, y los resultados académicos también son mejores”, contó el director del IPEM Manuel Anselmo Ocampo.

 

Una cuestión de tradición

Para la psicopedagoga Natalia Piraino, que trabaja con niños y adolescentes, se trató de una medida arbitraria, de la que no está muy claro el objetivo.

“A los chicos esta medida les cayó súper mal, porque tiene que ver con cuestiones que se relacionan con la tradición, y si a la tradición se la empieza a usar dependiendo del beneficio, resulta un mensaje contradictorio”, opinó la profesional.

“Si hay contenidos que tienen que afianzar, un día no hace la diferencia. Además, tiene que ver con el respeto de una tradición que los reconoce a los chicos como estudiantes. A nivel simbólico es un poco complejo, porque en cierta forma les estamos borrando el día”, subrayó.

“Me parece que mandarlos a estudiar en su día, habla de una falta de reconocimiento hacia ellos, más aún con todo lo que han tenido que pasar durante la pandemia, en la que estuvieron muy afectados los estudiantes”, afirmó.

“Entonces esta posibilidad de reencuentro y festejo con pares es muy importante, porque es interactivo”, agregó.

“La tecnología usada de manera interactiva es muy buena, pero a veces no se usa para interactuar con el otro, sino para cerrarse más. La pandemia, con tantos meses de encierro, fue muy endogámica, fue un ‘volverse para adentro’ y las modalidades relacionales hoy pasan por las redes sociales, entonces poner el cuerpo es muy importante”, manifestó Piraino.

“Los estudiantes están afincados en esta tradición, entonces por supuesto que les cayó mal porque no se les respetó el espacio. La cuestión simbólica de la tradición me parece muy importante, porque nos construimos como sujetos en relación a tradiciones, son las que nos configuran y hacen que veamos el mundo de determinada manera”, señaló.

“Encima fue una decisión que se tomó muy cerca de la fecha”, añadió.

“Este día era su espacio de interacción, de recreación, de relacionarse, de reencontrarse, el reconocimiento entre ellos y el reconocimiento de los adultos hacia ellos, los niños y adolescentes. Y me parece que todo eso, que tiene que ver con la salud mental de los niños y adolescentes, no se tuvo en cuenta”, concluyó.

Más de
4
4
40%
Satisfacción
10%
Esperanza
50%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia