Entrevista a Marcos Uriza, de Satica, la primera consultora local de producción cannábica
Advierten no comprar aceite de cannabis en el mercado negro
Una empresa nacida en Villa María trabaja en torno al cultivo y producción de cannabis de uso medicinal e industrial. En diálogo con El Diario, Marcos Uriza, uno de los integrantes, explicó el panorama actual en torno a esa actividadDesde 2017, Argentina empezó a regular y aceptar la producción de cannabis para producir los aceites que se utilizan con fines medicinales. Actualmente, tiene media sanción con aprobación en el Senado, un proyecto integral. Pero todavía falta mucho camino por andar.
En ese “mientras tanto” cada vez hay más personas que consumen aceites de cannabis. Marcos Uriza, integrante de la consultora Satica, señaló que la recomendación de la empresa es “no comprar en el mercado negro”. “Universidades públicas han sacado algunas estadísticas en base al control y análisis de los aceites que se consiguen en el mercado y el resultado es que la mayoría tiene una base de aceite de oliva, al que le agregan un químico para emular el efecto del cannabinoide. En síntesis, le ponen paracetamol, tramadol, entre otros, le dibujan una hojita en el frasco y te lo venden a 4.000 pesos el frasco”, precisó.
Frente a eso, señala que hay personas que consiguen el aceite “de algún conocido al que le tienen confianza y sabe que no va a haber engaños, pero no se aseguran parámetros de calidad o que sea específico a la patología”.
Aún en esos casos donde se adquiere en un espacio de confianza, recomendó siempre el acompañamiento de un profesional de salud.
El marco legal actual posibilita cultivar y hacer el aceite casero. “El Reprocann -Registro del Programa Cannabis- permite a la persona que certifique con un profesional médico la necesidad de un tratamiento terapéutico alternativo con cannabis, cultivar hasta nueve plantas y transportar una cantidad mínima de flores o de aceites”, informó. También se puede inscribir a un tercero como cultivador solidario, en el caso que el paciente no pueda hacerlo.
El proceso no es sencillo. El primer obstáculo es que, desde hace un mes, “la página del Reprocann, que tuvo una gran demanda, está caída”.
Otra dificultad que se presenta es que para realizarlo correctamente y con la seriedad que requiere el cultivo de una planta, que servirá para tratar enfermedades tales como epilepsia refractaria, deben adquirir las semillas en un banco autorizado, que generalmente proviene de países europeos. Esto es porque las cepas de esos países ya están estudiadas y otorgan la tranquilidad de que producirán la cantidad necesaria de fitocannabinoides para uso medicinal.
“Es un proceso que puede demandar un año para hacerlo como corresponde”, indicó.
Cabe señalar que para obtener esa autorización para el cultivo, tanto el médico como el paciente deben inscribirse en el registro y cada seis meses el profesional debe evaluar la marcha del tratamiento.
“Es otra complejidad porque te diría que casi la totalidad de los profesionales de la salud no se capacitó aún en estas terapias con cannabis”, dijo.
“Igual, vemos que hay mucho interés. En una charla que dimos hace poco en nuestra consultora, se acercaron profesionales de la salud muy interesados en el tema”, agregó.
Uriza agregó otro concepto importante en torno al uso medicinal, indican que el aceite “no remplaza a los químicos, sino que es un aporte para mejorar la calidad de vida”.
La consultora
Satica comenzó a pensarse en el año 2017 y a fines de 2020 ya se conformó como una consultora integral inscripta como productora cannábica para fines medicinales e industriales.
La integran, además de Uriza, quien es responsable en Infraestructura; Gaspar Yachetta, ingeniero agrónomo; Damián Villagra, técnico mecatrónico y técnico en cultivo, y Marina Boretto, ingeniera química.
“Comenzamos precisamente porque tenemos muchos conocidos que venían con problemas y no encontraban respuestas en la medicina tradicional o bien, esas respuestas le traían problemas secundarios”, dijo.
“Con el aporte de cada uno comenzamos a diseñar un proyecto integral que va desde el perímetro de la infraestructura para el cultivo, la urbanización, la parquización, el cultivo bajo techo rígido, invernaderos, cultivos a cielo abierto y hasta la planta de extracción de fitocannabinoides”, informó.
“El proyecto es llave en mano y los inversores esperan que se termine de definir el marco legal para empezar”, señaló.
“Nos han visitado varios referentes políticos y la Municipalidad de Villa María nos convocó para hacer un anteproyecto integral para la ciudad, con las universidades y otros organismos. Ese proyecto se paró por la pandemia, pero sería muy positivo, porque lo que nosotros venimos pidiendo, por ejemplo, es que las universidades de esta ciudad puedan hacer los análisis de los aceites. Actualmente, cuando nos piden el estudio, tenemos que llevarlo a la Universidad de La Plata, con un costo de 4.000 pesos -lo mismo que un frasco de aceite- y los reciben solo un día de semana. Es muy engorroso”, señaló.
Por otra parte, valoró que la idea que ellos impulsan es que se pueda producir el aceite de máxima calidad. “El grupo Mamá Cultiva, gracias al cual tenemos una ley en nuestro país, tiene un sistema de extracción más casero, que medianamente funciona”.
“Después hay métodos de extracción más industriales, que son los que queremos utilizar nosotros, que hacen una separación de los cannabinoides mucho más específica y con más calidad para poder dosificar según lo que necesita cada paciente”, explicó.
Señaló que una planta tiene más de 100 cannabinoides. Los más conocidos son el THC, que es el componente psicoactivo; y el CBD, que es el que tiene las propiedades en el organismo humano que permite desinflamar, hacer terapias para el dolor, tratamientos de acompañamiento en estadios terminales, estrés, insomnio y hasta aportar antioxidantes.
“Como estuvo tanto tiempo prohibido, no hay muchos estudios. Esperemos que una vez que esté todo en funcionamiento se pueda conocer más sobre los beneficios. Lo que si se sabe, es que es un producto que no tiene contraindicaciones que pongan en riesgo la vida, sino algunos efectos leves como la sequedad en la boca o sensación de cansancio solo en algunos casos”, concluyó.
