Hacemos por Córdoba - Entrevista al candidato local al Senado, Eduardo Accastello
“Terminar para siempre con las desigualdades”
El exintendente y actual ministro de Industria de la provincia cuenta lo que le dejó la campaña hacia las elecciones del domingo y repasó sus propuestas-¿Qué le dejó el trato directo con la gente en esta campaña?
-Yo trato de estar todo el tiempo en un estrecho vínculo con la gente, no solo de Villa María y la región, sino en toda la provincia. Mi tarea como ministro de Industria me permite recorrer todo el tiempo Pymes de toda la provincia, emprendimientos industriales, comercios, y ese cara a cara con empresarios, emprendedores y trabajadores me permite tener siempre una mirada muy cercana a la realidad. Los fines de semana, cuando la actividad propia de mi función afloja un poco, trato de recorrer las calles de Villa María. Sin embargo, en las campañas electorales uno renueva esa tradición tan maravillosa que tiene para mí la política, y son las caminatas por los barrios, las recorridas y golpear puerta por puerta para encontrarme con gente con la que no tengo posibilidad de encontrarme todos los días.
-¿Qué le aporta como dirigente ese contacto con los vecinos?
-Para mí significa recibir una energía adicional; es cuando cosecho el cariño de las vecinas y vecinos de esta ciudad que amo. También me pasó en esta campaña recibir sugerencias y aportes que a veces uno no tiene en cuenta, y ese ejercicio de la escucha activa, es valiosísimo, es maravilloso. Aunque también pude ver que hay algunas cosas en el día a día de la ciudad que no están funcionando como debieran. Son las cosas que me renuevan el entusiasmo por seguir haciendo para transformar la realidad, que es lo más importante que tiene la actividad política. La posibilidad de transformar, de hacer y haciendo, cambiarle la vida a la gente, para que viva mejor, pueda cumplir sus sueños y enfrente el futuro con más esperanza.
-¿No nota que la gente está desesperanzada?
-Es evidente cierta desesperanza y desilusión de la gente cuando las cosas no funcionan. A la gente le preocupa mucho el desempleo, la inflación, la falta de oportunidades y expectativas. A todos nos preocupa que cada vez más haya jóvenes que no encuentran acá un futuro y piensan en buscar otros horizontes para progresar. Y también genera en los vecinos frustración cuando algunas cosas que tendrían que funcionar no funcionan.
-¿Como qué?
-Es común que la gente tenga mucha expectativa en los gobiernos locales, que deberían ser el motor inicial de la transformación en una comunidad. Y cuando los gobiernos locales funcionan con más lentitud de como debieran funcionar, o cuando no hay planificación o certezas sobre el futuro, las cosas no andan y a eso la gente lo siente y se desencanta. Por eso es tan importante estar y hacer. Escuchar todos los días lo que la ciudadanía nos dice y actuar rápidamente. Porque el rol del sector público es insustituible. Y cada uno debe ejercer la función que en cada momento le toque, con responsabilidad. Por eso como ministro de Industria el eje principal es la generación de empleo, la creación de nuevas oportunidades, la promoción de inversiones. Eso me ha motivado a crear programas como Un Pueblo, Un Desarrollo Productivo, para que en cada pueblo haya más oportunidades para la juventud y no tengan que emigrar; el programa Hecho en Córdoba, para fortalecer a los emprendedores locales y que puedan crecer y progresar; y por eso trabajamos en la Nueva Matriz Productiva con vista a los próximos 10 años, para generar condiciones de crecimiento, desarrollo y progreso en todos los sectores de la economía provincial.
-¿Y en cuanto a las propuestas para adelante, lo que se propone de ahora en más?
-Tenemos propuestas para los jóvenes, como el Programa de Promotores Ambientales, que generará conciencia ambiental y al mismo tiempo oportunidades laborales en el campo del cuidado del ambiente. También hemos venido trabajando en la problemática habitacional y estamos avanzando en una propuesta que involucra lotes y viviendas, que significa todo un desafío para nuestro equipo. Tenemos propuestas para la producción, como la eliminación del impuesto al cheque o una nueva ley de biocombustibles que potencie las inversiones que ya se hicieron en Córdoba. Y también revertir decisiones equivocadas como las restricciones a la exportación de carne. Pero lo más importante para hacer en el Congreso nacional es terminar para siempre con las desigualdades entre Buenos Aires y el interior, que es la verdadera grieta que divide a los argentinos.
-¿La grieta política?
-No la grieta federal. No puede ser que en Buenos Aires la gente pague el boleto de transporte la mitad de lo que se paga acá, o que Buenos Aires reciba el 33% de los subsidios al gas, cuando en Córdoba recibimos solo el 5%; o que allá se lleven el 41% de los subsidios eléctricos y acá solo el 4%. Tampoco es aceptable que en Buenos Aires paguen la nafta un 10 % menos que acá y el GNC de los autos un 47 % menos. Todo eso abarata la vida allá y la encarece acá. Y eso es no solo inadmisible, sino insostenible. ¿Hasta cuándo el fruto de nuestro trabajo se va a repartir en forma desigual? Córdoba es la principal productora de soja, de maíz, de maní, es la segunda productora de trigo, la primera industrializadora de lácteos, la principal provincia exportadora de insumos médicos, de tecnología, una potencia automotriz, autopartista, del biodiésel y de las energías renovables, y todo eso genera recursos que terminan yendo al Gran Buenos Aires, mientras acá llegan obras por migajas. Es eso lo que está en juego en esta elección. Acá no se elige presidente, ni intendente, ni gobernador. Acá se eligen diputados y senadores nacionales que nos vamos a sentar en el Congreso a discutir todas estas cosas. Es la oportunidad de transformar todas estas injusticias en progreso y crecimiento para Córdoba. Que nos den lo que nos corresponde. Que nos dejen de mandar espejitos de colores. Y para eso hay que votar allá con independencia de ideologías políticas que se disputan otro tipo de poder. Necesitamos en el Congreso a quienes tengamos la libertad de votar por Córdoba y solo por Córdoba, sin otro condicionamiento que la voluntad de los cordobeses y las cordobesas.
