El peor desenlace - El neonatólogo Roger Tissera explicó las complicaciones que causaron el deceso

­­­Murió Valentino, el bebé que nació con COVID y prematuro

Falleció después de 50 días de lucha. Queda como interrogante cuánto influyó el coronavirus en su deceso
jueves, 29 de julio de 2021 · 07:31

La peor noticia instaló un manto de duelo en la Neo del Sanatorio de La Cañada de Villa María: Valentino, el pequeño que nació con COVID y con prematurez extrema, falleció después de 50 días de lucha.

Roger Tissera, el médico especialista que coordina la Neo, dijo a El Diario que el pequeño “fue un luchadorazo, que logró superar cosas que otros prematuros no superan. Es para sacarse el sombrero y admirar ese cuerpito, esas ganas que tenía”.

Su nacimiento estuvo marcado por dos excepcionalidades: la prematurez extrema, dado que nació con seis meses de gestación, y el coronavirus. “Nos abre un gran interrogante: saber cuánto afectó el virus al cuerpo de Valentino”.

“La verdad que nos deja, a los neonatólogos de toda la provincia que siguieron el caso de Valentino, un montón de interrogantes para saber hasta dónde este virus impactó en el cuerpo de un prematuro. Su deterioro fue más complejo que el de un prematuro extremo sin COVID”, dijo.

 

Complejidades

Las situaciones adversas que tuvo que atravesar en los 50 días que estuvo siendo asistido en la Neo fueron muchísimas. “La gran mayoría relacionada a su prematurez extrema, porque vale la pena señalar que son múltiples los órganos que no están maduros cuando se nace a los seis meses de gestación”.

De todas las dificultades, las principales son las que afectaron su aparato respiratorio. De hecho, estuvo intubado todo el tiempo y los tres intentos que hicieron para extubarlo no prosperaron.

“Pero lo que finalmente lo desestabiliza y hace descompensar su estado general es una complicación muy poco frecuente que se llama quilotórax. Esto produce un derrame a nivel de la pleura que complica más la parte respiratoria y que requiere que un cirujano pediátrico de urgencia realice un drenaje. Por supuesto que se hizo, pero luego de esa última complicación, cuando se pensaba que estaba saliendo adelante, tuvo un paro respiratorio irreversible, pese a las técnicas de reanimación avanzadas”. Fue el viernes 23, alrededor de las 7 de la mañana.

“Nos dejó un profundísimo dolor en todo el servicio, que tan inmiscuido estaba luchando junto a Valentino. Quedamos mal todos, pero esencialmente las enfermeras, que están en contacto permanente y directo con los pequeños”, agregó Tissera.

“Uno sigue trabajando y con la cabeza en alto pensando en el resto de los niños, pero fue inevitable el ambiente de tristeza que se respiró por la pérdida de Valentino. No me queda más que decir sobre él que fue un pequeño héroe, que la peleó hasta el final”.

 

La familia, un pilar

Tissera habló particularmente del acompañamiento que tuvieron los profesionales de salud de parte de la familia de Valentino.

“Es una familia muy unida que nos acompañó muchísimo, en las buenas y en las malas. No sólo los papás, sino también los abuelos”, dijo.

“Hemos tenido un vínculo muy fuerte, han estado siempre al pie del cañón. Han sido un pilar para todos”, agregó.

 

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